BDSM

 

BDSM define un grupo de prácticas y fantasías eróticas que combina las siglas de Bondage (atadura) y Disciplina; Dominación y Sumisión; Sadismo y Masoquismo. Este tipo de prácticas sexuales suelen estar relacionadas entre ellas.

A algunas personas les excitan sólo algunos aspectos estéticos (cuero, látex, look skinhead…). Otras tienen algunas fantasías concretas pueden decidirse (o no) a llevarlas a la práctica en un momento determinado. Para algunas personas es un elemento esencial de su sexualidad y asumen roles fijos de amo, esclavo, o cambiantes (switch). Para otras es un aspecto complementario

El Bondage se refiere a la sujeción o ataduras que se establecen en relaciones de subordinación. Puede ser física (usando cuerdas, cadenas u otros elementos para inmovilizar a alguien…) o de tipo psicológico. Dominación/Sumisión definen prácticas eróticas en las que una persona actúa de acuerdo a su voluntad (dominante), disponiendo y mandando sobre el sumiso. El sadomasoquismo implica prácticas sexuales que implican excitación al infligir dolor o sufrimiento (sadismo) o bien al recibirlo (masoquismo). “Disciplina” es un término que hace referencia a prácticas eróticas relacionadas con reglas, castigos, adiestramiento, protocolos de comportamiento, posturas según las circunstancias, etc.

Las prácticas relacionadas con el BDSM son muy amplias: atamientos, derramamiento de cera sobre el cuerpo, uso de pinzas, flagelación o tortura erótica, juegos de roles, fetichismos… No hay una lista concreta y puede incluir otras como el fisting, lluvia dorada o scat

La voluntariedad, el consenso, el respeto a la libre voluntad y la seguridad física son elementos fundamentales en el BDSM. Los participantes están de acuerdo sobre la forma e intensidad con la que se realizan y saben que dicho acuerdo pueda rescindirse en cualquier momento. Esto lo distingue de forma clara de actividades criminales o delictivas como los malos tratos, abusos, violencia doméstica o alteraciones psiquiátricas.

 

Consejos:

 

La iniciación y práctica del BDSM implica confianza entre las personas. Cualquier juego entre una pareja habitual, amigos, conocidos y/o con experiencia implica menos riesgos que involucrarse en estas actividades con un desconocido.

Discute previamente cuáles son tus intereses, necesidades, limitaciones, experiencias pasadas y expectativas. Si no estás seguro con respecto a alguna actividad, busca información y espera hasta encontrar a la persona adecuada.

Las prácticas deben de comenzar de forma suave e intensificarse poco a poco. Un exceso de intensidad o mucha rapidez puede causar daños físicos o psicológicos.

Los azotes, latigazos y otras formas de castigo corporal deben aplicarse siempre en zonas del cuerpo con mucha musculatura (como las nalgas, piernas, pantorrillas, hombros…). Golpes en el pecho, columna vertebral o cabeza pueden causar daños físicos  graves.
Algunas prácticas pueden implicar el contacto con sangre y otros fluidos corporales potencialmente infecciosos. En ese caso es obligatorio el uso de guantes

Los dispositivos para inmovilizar partes del cuerpo deben ser de un material flexible que permita una rápida liberación en caso de necesidad. Hay que tener especial cuidado al inmovilizar zonas cercanas a articulaciones (tobillos, rodillas..) de forma que no puedan sufrir un esguince o torcedura. Ante cambios de coloración de la piel, sensación de adormecimiento en los miembros, frialdad…hay que retirar la atadura de forma inmediata. Conviene tener a mano el material adecuado por si esto fuera necesario.

Nunca hay que dejar solo a alguien atado.

Cualquier atadura en el cuello que pueda producir potencialmente ahogo o estrangulamiento es extremadamente peligrosa.

Algunos juegos incluyen dispositivos que administran corrientes eléctricas. Las contracciones musculares pueden ser muy violentas, por lo que siempre hay que empezar muy suavemente. Es importante hablar sobre las condiciones de salud (sobre todo problemas cardiacos). Su uso en personas con marcapasos o que hayan utilizado poppers está contraindicado.

Los juegos con cera deben hacerse con velas de parafina blanca, que se calientan a temperaturas bajas. Las velas con aromas y colores se licúan a temperaturas muy elevadas y pueden dejar marcas permanentes en la piel. Cuanto más separada esté la vela del cuerpo, menor será la temperatura a la que llega la cera.

 

Con respecto a las drogas:

 

De forma general, el uso de cualquier sustancia puede incrementar los riesgos, ya que elementos como la capacidad de toma de decisiones, el tiempo de reacción, las inhibiciones, la impulsividad, el humor o la energía se pueden ver modificadas.

Algunas drogas como la MDMA o la ketamina modifican la percepción de las sensaciones corporales y estímulos que habitualmente serían dolorosos pueden percibirse como placenteros. Conocer el alcance del dolor y el placer es imprescindible para saber si algo no va bien y parar a tiempo

Pin It on Pinterest

Share This