Sexo oral (felación)

 

Consiste en la estimulación del pene con la boca y la lengua.

El riesgo de transmisión del VIH es bajo en comparación con otras prácticas como la penetración anal. El mayor riesgo se presenta para la persona receptora en el caso de que se eyacule dentro de su boca, sobre todo si tiene heridas o llagas en el interior de la boca y la otra persona tiene una carga viral elevada (por estar sin tratamiento, no lo cumple de forma adecuada…o simplemente desconoce que está infectada).

 

Consejos:

 

Conviene pactar con la otra persona si se está dispuesto a eyacular dentro de la boca/recibir eyaculación. En el caso de recibir una eyaculación no deseada, escupirla y lavarse la boca de forma inmediata (con un enjuage oral, no cepillándose los dientes) disminuye el riesgo de infección. En algunos casos puede estar indicada la profilaxis post-exposición (PEP), un tratamiento preventivo para disminuir el riesgo de transmisión del VIH.

El líquido preseminal es poco infectivo. Practicar sexo oral con preservativo es la forma 100% segura de evitar cualquier peligro, pero la mayoría de las personas consideran que evitar la eyaculación tiene un balance entre placer y riesgo positivo y razonable. Practicar una felación a alguien que acaba de eyacular o penetrar a otro sin preservativo sí implica un riesgo significativo de infección por VIH u otros patógenos.

Si el pene de la persona a quien se va a practicar sexo oral presenta heridas, úlceras o secreción, éstos pueden ser indicativos de otras ITS como sífilis, herpes genital o gonorrea.

En los últimos años, algunos estudios han relacionado el sexo oral sin protección con el cáncer de garganta a través del Virus del Papiloma Humano. Los datos disponibles sugieren que el riesgo real es extremadamente bajo en comparación con otros factores de riesgo conocidos, como el tabaquismo.

 

Con respecto a las drogas:

 

Hay personas que impregnan su pene con cocaína antes de practicar una felación a personas que tienen tendencia a las arcadas, nauseas o para una experiencia más intensa. Esta práctica no es recomendable ya que puede ser absorbida por vía oral y facilitar efectos adversos.

La sensibilidad corporal puede verse modificada con muchas drogas como la MDMA, la ketamina o los alucinógenos. Si uno está muy excitado tras haber consumido sustancias es posible que heridas o erosiones hechas con los dientes pasen desapercibidos.

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