Clubbing

 

Distintos estudios señalan que el uso de drogas ilegales por parte de población gay masculina en entornos de fiesta es más frecuente que en otros sectores de la población. Esto no quiere decir que sea la única forma de uso ni que todas las personas que frecuentan clubs, raves, afters o festivales utilicen siempre drogas. Pero sí indica una relación con ciertos entornos culturales de la música electrónica. Estos consejos son particularmente válidos para este tipo de entornos:

 

En relación con las drogas

 

Antes de salir:

 

Si consumes drogas, infórmate bien acudiendo a fuentes fiables. En la sección “Para saber más” de esta página hay enlaces con información actualizada dirigida a usuarios de drogas desde una perspectiva de reducción de riesgos.

Si compras drogas ilegales conviene tener un proveedor de confianza o habitual. Así, las posibilidades de fraude o adulteración son menores que comprando a un desconocido en un after a las ocho de la mañana. Si analizas tus drogas podrás evitar el riesgo de adulteraciones y dosificarte mejor al conocer la pureza.

Planifica el consumo, decide qué sustancias vas a utilizar, durante cuánto tiempo y en qué cantidades. Prevé cómo vas a volver a casa. En general es mejor el transporte público. Bajo el efecto de un psicoactivo JAMÁS debes coger un vehículo.

Reflexiona sobre si es un buen momento para consumir. Si estás triste, deprimido, ansioso o pasando una mala racha el mal rollo puede potenciarse. Si llevas varios fines de semana haciendo lo mismo, puede ser un buen momento para tomar un descanso.

 

Durante la fiesta:

 

No lleves encima más cantidades que las necesarias para un uso personal, y mantenlas en un lugar discreto. Si en un registro policial te encuentran indicios que sugieran tráfico de drogas (cantidades elevadas, drogas repartidas en bolsitas, mucho dinero en efectivo…) puedes ser acusado de un delito penal.

Sé discreto consumiendo. La tolerancia en el consumo de drogas en lugares públicos está sancionada por la ley y si te pillan en el baño o en la pista de baile como mínimo serás expulsado del local.

No te pases toda la fiesta bailando. Tómate descansos para reponer fuerzas e hidrátate con refrescos o bebidas isotónicas. Come algo aunque no tengas mucha hambre.

Ten cuidado con las mezclas. Algunas son particularmente peligrosas (alcohol + GHB, metanfamina con cocaína o speed, fármacos para la impotencia y poppers). Puedes leer más sobre el tema aquí.

Si estás en tratamiento médico por cualquier motivo debes conocer qué mezclas están particularmente contraindicadas. Lo ideal es hablarlo con tu médico. Si no es posible, busca información fiable.

Si no conoces la pureza de lo que vas a tomar, comienza probando un poco y valora los efectos para saber que ritmo vas a llevar

 

Después:

 

Recuerda que en muchas ocasiones una retirada a tiempo es una victoria. Todo tiene que acabar en algún momento y repetir el circuito disco-after-reafter-sauna-chill tapando el cansancio con sustancias acaba pasando factura.

Los bajones pueden ser duros: apatía, tristeza, cansancio, ansiedad… planifica la fiesta teniendo en cuenta que no influyan resto de la semana. No caigas en la tentación de usar más sustancias para tapar el bajón: sólo empeorarán el problema a medio plazo. En el caso de los tranquilizantes o sedantes hay riesgo de depresión respiratoria y dependencia

Si estás en tratamiento médico por cualquier motivo debes conocer qué mezclas están particularmente contraindicadas. Lo ideal es hablarlo con tu médico. Si no es posible, busca información fiable.

Si has tenido prácticas sexuales de riesgo consulta con tu médico lo antes posible. Existen pautas de profilaxis post-exposición para el VIH que disminuyen el riesgo de infectarse.

Reflexiona sobre lo que ha ido bien y lo que ha ido mal. Sobre si lo positivo ha compensado lo negativo.

 

Pin It on Pinterest

Share This