Locales

 

Determinados locales de ocio (saunas, clubs de sexo, discotecas con cuarto oscuro, fiestas temáticas…) están específicamente dirigidos a la práctica de sexo. Presentan algunas particularidades distintas a los clubs o bares de copas sobre las que conviene reflexionar.

Consejos:

En muchas ocasiones tienen sus propios códigos de conducta y normas de etiqueta: en general las miradas y la comunicación no verbal son más importantes que el lenguaje para relacionarse. Si es la primera vez que vas a este tipo de sitios, es probable que te sientas más cómodo si lo haces acompañado de algún amigo o persona de confianza con algo de experiencia.

En estos espacios está más permitida la acción directa sin muchos preámbulos y, en general, están permitidos comportamientos que en otros sitios se considerarían inadecuados. Esto no quiere decir que todo esté permitido. Es importante respetar a los otros: un “no” significa un “no” en cualquier situación. Ser excesivamente insistente o perseguidor sólo puede dar lugar a situaciones incómodas.

El hecho de que el sexo sea un elemento central en estos entornos no implica que tengas que aprovecharlos al máximo, tener relaciones con todo aquel que te lo proponga o participar en todas las actividades. Piensa si te apetece hacer lo que vas a hacer, si lo que buscas es cantidad o calidad.

A veces el dress-code de los locales exige ir desnudo (o con una toalla, en el caso de las saunas). No olvides llevar encima siempre condones y lubricante (los sobres en unidosis son lo más práctico) si crees que los puedes necesitar. Si llevas calzado puedes guardarlos debajo de un calcetín. También existen muñequeras y otros complementos con bolsillos.

Respeta a los demás. La estética ruda, agresiva y (supuestamente) masculina de muchos de estos entornos no está reñida con la empatía, la consideración y el sentido común. Si estás con amigos, cuida y estate mínimamente pendiente de ellos. Avisa si te vas con otra persona a una cabina o fuera del local. Si te encuentras con alguien intoxicado o en malas condiciones avisa a sus acompañantes o a los responsables.

 

Con respecto a las drogas:

 

Aunque en España el consumo de drogas no es un delito, llevar encima sustancias ilegales para uso personal conlleva una multa mínima de 600 euros. En los locales la tolerancia hacia el consumo es en general baja. Si te pillan es probable que, como mínimo, te expulsen. Vender, incluso en pequeñas cantidades, constituye un delito de tráfico de drogas castigado por vía penal.

En sitios oscuros, sin luz natural ni relojes a la vista y después de haber tomado ciertas sustancias es fácil perder la noción del tiempo (este efecto es muy característico, aunque no exclusivo de la MDMA). Así, es más fácil pasar mucho más tiempo del que uno tenía previsto en estos locales.

Puede ser que no dispongas de sitios fáciles para consumir y tengas que hacerlo de forma rápida. Calcular la dosis adecuada puede ser más complicado que en casa y las consecuencias pueden ser importantes con drogas como el GHB, la metanfetamina o la ketamina. Preparar previamente aquello que se va a consumir disminuye este riesgo.

Llevar las drogas preparadas desde casa facilita además tener el control sobre lo que se ha consumido. Comprar en el último momento a un desconocido incrementa el riesgo de fraudes y adulteraciones. También pueden presentarse situaciones incómodas si tienes muchas ganas de consumir y dependes de otra persona para ello.

Las cabinas de las saunas y algunos clubs de sexo proporcionan cierto grado de intimidad para consumir. Pero pueden ser peligrosas si algo va mal (por ejemplo, una sobredosis de GHB) y te quedas encerrado y solo en una cabina sin poder salir ni comunicarte.

Quedarse dormido en un cuarto oscuro o una cabina con la puerta abierta como consecuencia de un exceso de alcohol y/o depresores puede dar lugar a problemas graves. Otras personas pueden interpretar que estás disponible para cualquiera. También se han registrado casos de abusos sexuales en estas circunstancias. En cualquier caso tener sexo con otra persona sin su consentimiento expreso (aunque haya tomado drogas) es un delito.

Algunas drogas como los estimulantes y la MDMA pueden dar lugar a un golpe de calor, potencialmente mortal. El ambiente caluroso y húmedo de una sauna o un cuarto oscuro abarrotado incrementa este riesgo, sobre todo con dosis altas o tras muchas horas de consumo. Así que es importante beber agua o refrescos no alcohólicos (el alcohol también contribuye a la deshidratación) y descansar cada cierto tiempo.

Igualmente, los ambientes muy cargados, calurosos y húmedos facilitan la aparición de bajadas de tensión arterial que pueden aparecer al usar poppers y fármacos para la impotencia.

Si estás excitado y bajo el efecto de las drogas puede ser más difícil tomar decisiones, mantener tus decisiones previas o tener prácticas que no aceptarías en un estado normal. En este sentido es importante mantener una actitud reflexiva, autocrítica y aprender de los propios errores.

Otros contextos

 

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