Metanfetamina

 

La metanfetamina  (tina, meta, meth, crystal meth) es un fármaco estimulante del sistema nervioso central (SNC). Se presenta en forma de cristal transparente o, con menos frecuencia, en polvo.

Puede utilizarse por vía intranasal (esnifado), fumado en pipa o inyectado. También es activo por vía oral o intrarrectal (en enemas).

Es una sustancia muy potente y pequeñas cantidades tienen efectos significativos. La metanfetamina pura es activa en dosis de 5- 15 mg y sus efectos pueden durar entre 6-8 horas.

Su efecto es un estimulante, de activación y bienestar a dosis bajas u ocasionales. La concentración y la atención se incrementan,  y el sueño, la fatiga y la sensación de hambre desaparecen. Puede incrementar el deseo sexual, disminuir las inhibiciones y facilitar el que las relaciones sexuales se prolonguen durante muchas horas.

 

Problemas de salud asociados a la metanfetamina:

 

Efectos adversos:

La taquicardia e incremento de tensión arterial son frecuentes. En dosis o frecuencias muy elevadas el riesgo de problemas cardiacos (infartos) o cerebrales (hemorragias, ictus) se eleva. En dosis medias o elevadas la erección y la eyaculación se dificultan en muchos varones. En algunas personas pueden aparecer comportamientos impulsivos, compulsivos o agresivos. Tras varios días sin dormir pueden aparecer pensamientos paranoides y alucinaciones. Dependiendo de la vía de administración pueden aparecer problemas en la nariz, dientes o pulmones.

Efectos de la “bajada”: Tras finalizar una sesión intensiva de consumo, el cansancio extremo y sentimientos de tristeza, apatía y depresión son frecuentes. En algunas personas pueden llegar a presentarse ideas de suicidio.

En personas con enfermedades cardiovasculares o problemas psiquiátricos el consumo está particularmente desaconsejado.

Dependencia:

La metanfetamina produce tolerancia con rapidez y es necesario incrementar la dosis para conseguir los mismos efectos. El riesgo de dependencia es más elevado al de otras drogas de uso recreativo. Es relativamente frecuente el que personas que son capaces de controlar el uso recreativo de otras sustancias tengan problemas para poner límites a su consumo de metanfetamina. Los problemas familiares, económicos y sociales en usuarios habituales de metanfetamina son frecuentes. Las vías de administración inyectada y fumada incrementan estos riesgos.

 

Interacciones con fármacos y drogas:

 

El uso simultáneo de cualquier otra droga con propiedades estimulantes (cocaína, speed, mefedrona…) puede incrementar la frecuencia e intensidad de los efectos adversos. La combinación con fármacos de prescripción estimulantes como el metilfenidato también debe evitarse.

Se han producido muertes en pacientes con VIH en tratamiento con ritonavir. El número de casos es pequeño pero probablemente el riesgo es significativo para personas en tratamiento con ritonavir y cobicistat.

Hay riesgo de problemas graves (síndrome serotoninérgico) en pacientes en tratamiento con antidepresivos. Se han registrado casos de problemas graves en usuarios de metanfetamina que estaban en tratamiento con venlafaxina y antidepresivos tricíclicos.

 

Consejos para un uso más seguro:

 

Conviene ser muy cuidadoso con la dosis y frecuencia de uso, ya que la metanfetamina es una droga muy potente de larga duración

La metanfetamina es una droga muy adictiva. Es importante ponerse límites en cuanto a tiempo, dinero, contextos de uso y observarse de forma continua.

Si utilizas la vía intranasal es importante pulverizar bien la sustancia, alternar ambas fosas nasales y limpiarlas con suero salino después de finalizar el consumo. También es importante utilizar un turulo individual y desechable. Algunos estudios sugieren que compartir este material puede ser un factor de riesgo para la transmisión del Virus de la Hepatitis C..

El tamaño de las rayas debe de ser mucho más pequeño que el de las de cocaína, speed o mefedrona

La metanfetamina fumada se administra con una de una pipa de cristal. El uso de sopletes o mecheros de gran calibre puede dar lugar a accidentes graves. El humo muy caliente o el contacto de la piel con una pipa recién utilizada pueden producir quemaduras graves. Compartir la pipa con otras personas puede dificultar el control sobre la dosis que se está utilizando.

La vía de administración más peligrosa es la inyectada. Está asociada a un mayor riesgo de dependencia. Una mala técnica de inyección puede producir abscesos locales, colapsos en las venas o tromboflebitis.

Las jeringuillas deben de utilizarse una única vez y nunca deben de compartirse. El riesgo de infección por el VIH, Virus de la Hepatitis C y otros microorganismos que se transmiten a través de la sangre es elevado

En inglés la metanfetamina se conoce como crystal meth. Es importante hacer la diferencia con la forma cristalizada de MDMA (cristal). El uso intranasal o intravenoso de la MDMA puede ser muy tóxico, incluso mortal.

Salvo que se realice un análisis en laboratorio, no existe método que pueda utilizarse para determinar el grado de pureza de la metanfetamina. Para saber más puedes consultar nuestro Servicio de Análisis.

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