Vulnerabilidades y factores de riesgo ante el consumo de ChemSex

Vulnerabilidades y factores de riesgo ante el consumo de ChemSex

Artículo escríto por Arnau Rull Camprubi y Gaston Auguste Biangulli, psicólogos en ChemSex Support.

En la historia de la sexualidad humana, la combinación de ésta con diferentes tipos de drogas para incrementar su duración o intensidad ha sido algo a lo que se ha recurrido de diferentes formas y en distintos momentos. Sin embargo, el ChemSex como fenómeno y subcultura se ha instalado en nuestro entorno en los últimos años, y parece que lo ha hecho para quedarse. Nos parece interesante tener en cuenta algunos indicadores a considerar si eres alguien que lo practica o está pensando en hacerlo, de cara a poder pensar en cuándo éste se está convirtiendo en problemático o puede llegar a serlo.

En un momento inicial, lo que nos solemos encontrar como primera señal de alarma en personas que practican el ChemSex y que consultan para gestionar su consumo, tiene que ver con el hecho de ir dejando progresivamente aquellas actividades que proporcionaban una estabilidad en su día a día (la vida social, el trabajo, estudios,…), o bien aquellas que suponían una motivación, generalmente proyectos personales que de repente dejan de ser alentadores, para quedar relegados a un segundo plano o a ninguno. Entonces la necesidad de volver a tener una sesión se instala como principal prioridad, restando valor a todo aquello que antes lo tenía. Aquí podemos tener una primera señal bastante certera de que el consumo se está convirtiendo en problemático.

Como psicoterapeutas, solemos prestar especial atención al momento vital de la persona en el momento de iniciar la práctica, dentro del transcurso de su línea de vida. Nos parece importante detenernos a observar los aspectos más emocionales que entran en juego y se entrelazan con dicha práctica. Es especialmente relevante aquí preguntarse si se puede estar pasando por un momento emocionalmente intenso, ya sea por la dureza de alguna situación vital, por el poder estar contactando con una intensa sensación de soledad, o con un vacío existencial muchas veces difícil de describir. En todos estos casos, se puede recurrir al ChemSex como una forma de proporcionarse placer en un momento en que gestionar ciertos estados emocionales sería especialmente duro y angustiante. Por lo tanto, decimos que se puede estar “tapando la emoción” o la situación con la práctica del ChemSex, para así evitar tener que pasar por ella, aunque sea de forma momentánea. El placer evitativo que proporcionará dicha práctica, con el bajón posterior sumado al hecho de volver a contactar con una dura realidad, facilitará que rápidamente se vuelva a buscar de nuevo aquella sensación de placer. Aquí entramos en un poderoso factor de riesgo que lleva a un consumo problemático y a un círculo vicioso, a la repetición, donde rápidamente uno siente que se le ha ido la situación de las manos.

En relación a ello, también cabe destacar un punto importante que creemos que debemos considerar a la hora de pensar las vulnerabilidades, y es el hecho de que algunas de las personas que recurren a dicha práctica pueden haber sufrido alguna vivencia en su historia de vida que podemos definir como traumática. Hablamos de situaciones que, ya sea porque se experimentan en un momento temprano de la vida o bien por la gravedad de la situación (abusos sexuales o situaciones de violencia física), uno siente que no tiene recursos para hacerle frente. Entonces se experimenta una sensación de desamparo que, si no se ha podido procesar y elaborar adecuadamente, tenderá a una “compulsión a la repetición”, donde el placer de la sexualidad queda íntimamente ligado a un factor autodestructivo, y ya no se puede concebir de ninguna otra forma.

Otro factor que puede hacer que el ChemSex sea problemático es que la vivencia de la sexualidad sea exclusivamente con drogas. Muchos usuarios describen al sexo sobrio como aburrido y poco placentero. Al investigar psicológicamente esta vivencia muchas veces encontramos que está vinculado a una profunda dificultad para establecer relaciones de intimidad con otros GBHSH (gays, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres) tanto corporal como emocionalmente, por lo que la droga pasaría a ser un medio para poder generarla. En estos escenarios, el carácter anónimo y efímero de las sesiones se convierten momentáneamente en un lugar seguro y sin riesgo emocional de la expresión de la sexualidad. Por lo tanto, el desarrollo del sexo sobrio se convierte en uno de los factores para la reducción de riesgo de estas prácticas.

También cabe prestar atención a si los espacios de ChemSex son el único momento donde la persona socializa con otros GBHSH. La soledad es un factor de riesgo para este tipo de prácticas, por lo que pensamos que es interesante revisar la relación que las personas establecen con los pares de la comunidad. Estos escenarios coinciden con otras épocas donde la expresión del sexo entre hombres era exclusivamente en condiciones de anonimato y clandestinidad. Podemos comprender que fueron lugares de resistencia política ante un sistema heteronormativo y patriarcal, sin embargo habiendo avanzado en derechos sexuales y humanos, en este sentido se puede observar la repetición de aquellas relaciones, donde quizás operan los mismos estigmas que antes, pero esta vez entre nosotros. Comprendemos la celebración de la libertad sexual que la época nos permite pero en esta línea también nos preguntamos cómo cuidarnos y generar redes de apoyo entre nosotros garantizando esta libertad.

Además observamos que algunos usuarios encuentran en el ChemSex un lugar donde tener VIH no sea un inconveniente. Esto nos lleva de nuevo a preguntarnos sobre las relaciones que establecemos entre los GBHSH y si no estamos reproduciendo entre nosotros los estigmas de la sociedad. Entonces aquí surge la pregunta: ¿Qué espacios existen para conocer a otros GBHSH más íntimamente sin sexo y/o sin drogas?, ¿qué emociones y pensamientos nos genera esto?, ¿Qué espacios íntimos encontramos para hombres con VIH y cómo gestionamos estas situaciones cuando vamos a tener sexo sobrio?

En el mejor de los escenarios surgen amistades profundas, parejas (abiertas o no), triejas, redes poliamorosas, relaciones de apoyo mutuo, grupos de amigxs, etc. que se puedan sostener en el tiempo y que ayuden a la regulación del consumo de sustancias. Consideramos que los espacios mixtos son recomendables. Es decir, es importante generar redes de apoyo mutuo no asociadas al consumo y/o al sexo exclusivamente. En este sentido algunos usuarios también desarrollan su red de apoyo en clubes deportivos LGTB+, participando en asociaciones de la comunidad, a través del uso de otras apps no asociadas a las prácticas de ChemSex (Tinder), etc. En conclusión, si el consumo de chemsex te está trayendo problemas, no sientas vergüenza por ello y no temas en pedir ayuda. Puedes hacerlo con amigxs, vínculos cercanos, en entidades LGTB+ (como Stop Sida), donde cuentas con servicios de atención psicológica gratuita.

Guía sobre sexo, drogas y su combinación en tiempos de COVID-19

Guía sobre sexo, drogas y su combinación en tiempos de COVID-19

Un poco de historia

En poco más de un mes hemos vivido situaciones y rememorado momentos que han dejado huella en la historia y vida de muchas personas. A primera vista sin relación aparente, pero, si hacemos memoria, encontramos  que en el trasfondo hay elementos transversales; la lucha por los derechos y la desestigmatización.

Black Lives Matter

A finales de mayo, con la muerte de George Floyd en Minneapolis, el movimiento internacional Black Lives Matter, iniciado en 2013, resurgió y provocó múltiples revueltas y manifestaciones, en varias ciudades y países, protestando contra la brutalidad policial hacia la comunidad afroestadounidense. La ola de manifestaciones ha desmantelado el cuerpo policial, acusado de ser estructuralmente racista, y la aprobación por parte del consejo municipal de un modelo que garantice la seguridad pública. Pero la existencia del racismo institucional no es una novedad en Estados Unidos, ni en otros países.

Día de Acción Global

El 26 de junio es el Día de Acción Global, conocido por el lema ‘Apoye. No castigue’, es una iniciativa a nivel internacional que promueve un cambio en las políticas de drogas actuales, priorizando la salud y la reducción de riesgos y daños. Uno de los motivos por los que surgió este movimiento fue el fracaso de las actuales políticas punitivistas para conseguir sus únicos dos objetivos, la reducción de la demanda y la oferta.  Tras 100 años de guerra contra las drogas, las estadísticas del European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA) muestran que están siendo un fracaso. Según el Boletín estadístico de 20172018 y 2019 cada año hay más consumidores y hay más variabilidad de drogas en el mercado (Imagen 1).

Número y categorías de nuevas sustancias psicoactivas notificadas por primera vez al Sistema de alerta temprana de la UE (2005-2018). Imagen extraído del Informe Europeo de Drogas 2019: Tendencias y Evolución

Número y categorías de nuevas sustancias psicoactivas notificadas por primera vez al Sistema de alerta temprana de la UE (2005-2018). Imagen extraído del Informe Europeo de Drogas 2019: Tendencias y Evolución

Al hacer un breve paseo por su historia, vemos que el origen del prohibicionismo es estadounidense, que poco tiene que ver con la salud de la personas y más en contra de ellas,  especialmente de ciertas comunidades. Otros aspectos más a destacar son: 

En su conjunto da a reflexionar sobre el concepto de ‘esclavitud moderna’.

 Día del Orgullo

El 28 de junio, Día del Orgullo, conmemora los disturbios del 1969 producidas en el Stonewall Inn, donde Marcha P. Johnson, una mujer trans, trabajadora sexual, racializada y con VIH protagonizó e impulsó principalmente las revueltas contra la represión policial. Estos sucesos actuaron como el catalizador del movimiento de liberación LGBT. Hoy en día, en los países donde la lucha ha conseguido más derechos para la comunidad, está más vinculado a una festividad que a un movimiento político. Esto no significa que ya no exista, únicamente que, en algunos medios de comunicación, hay cierto desinterés para visibilizar la parte crítica del Orgullo. Venden más otras cosas.

Es en nuestra comunidad donde el no reconocimiento y la educación sexual, basada en la abstinencia y los riesgos, magnificó la problemática del VIH/sida. Hoy en día, en países y regiones que mantienen este tipo de educación, se continuan disparando las tasas de embarazos en adolescentes, VIH e ITS. 

La Gestión del Placer y el Riesgo en la ‘nueva normalidad’

Hace pocas semanas se levantó el estado de confinamiento y nos encontramos ante esta ‘nueva normalidad’, una panorama donde el virus aún está presente y no se descarta la posibilidad de un rebrote más adelante. Pese a esta normalidad, los mensajes no  son muy diferentes a los que existían durante los puntos más álgidos de la pandemia. Este nuevo panorama ha obligado a repensar y matizar los métodos y estrategias preventivas.

Esta guía ha sido elaborada  en colaboración con Energy Control, gTt-VIH, Stop Sida y COGAM.  Atendiendo a un principio de realidad, y sin prejuicios, con el objetivo de ofrecer información y recomendaciones de reducción de riesgos y daños al colectivo LGBTIQ+. Estas pautas pueden ayudar a reducir el riesgo de transmisión del virus, pero gran parte de ellas son útiles en cualquier momento.

Manifiesto Disidente de Translocura

Manifiesto Disidente de Translocura

Es lamentable que en el siglo XXI las personas no hetero-normativas sigan siendo objeto de burla, violencia y discriminación homófoba, plumófoba, serófoba y también racista. Los ataques, la persecución y la violencia que sufren, que sufrimos, influyen en nuestra sexualidad y en los vínculos sexo-afectivos. En demasiadas ocasiones encontramos una relación de los usos problemáticos de ChemSex y una trayectoria de vida muy difícil, ya desde la infancia.

E incluso, en algunos casos, los discursos que encontramos en el trasfondo de este tipo de violencias pueden asimilarse e interiorizarse, sin ni siquiera ser conscientes. Esta interiorización de los discursos son la causa de que algunas personas LBTIQ+, pertenecientes a una comunidad históricamente discriminada, acaben reproduciendo y perpetuando las mismas dinámicas de discriminación que sufren, pero ejercidas hacia otras personas. Esto lo podemos encontrar en algunos perfiles de las Apps de contacto que, en vez de enfatizar los gustos, se centran en el rechazo despectivo hacia ciertos colectivos (“no latinos”, “no locas”, “no gordos”, “no viejos”, etc).

El Manifiesto Disidente nos narra la historia de Translocura, una DragQueer trans no binaria, migrante, precaria, mamarracha, ravera, loca y transgresora. Un mensaje con una fuerte crítica social, una llamada al empoderamiento, dirigido a las personas que se ven discriminadas por el simple hecho de no encajar en los estándares sociales.

No podíamos dejar escapar la oportunidad de daros a conocer esta maravilla.

Manifiesto Disidente

“Mira, mira ese de ahí, ahí va el mariquita” decía la gente. Desde pequeña pretendían acosarme con canciones como “fiesta, fiesta, pluma, pluma… gay”. Siempre riendo “ja, ja, ja”, a burla de mí, que para eso vine. “No llores, mariquita”, el duelo por dentro. La primera lengua que hablé fue la del odio, aprendí de la violencia que existía en mi hogar. La lengua de mis padres mestizos fue un regalo que nunca escuché, porque no quisieron hacerse cargo de mí, por maricón. Mi abuelita en cambio se apiadó, así que rechacé el amor materno y el paterno lo enterré. Preferí tapar el dolor con una sonrisa, con esta sonrisa, de oreja a oreja, maquillada con lipstick, sellada en rencor. Me apenaban las caras de mi abuelita cuando en el colegio la llamaban para explicarle el acoso que sufría… incluso ahí no pude ver que a ese mundo yo no pertenecía.

Esperando disminuir la humillación me engañé a mí misma, queriendo ser rica, facha, heteronormada y popular. Odiaba mi voz aguda, maldije a Dios por nacer afeminada. Qué rápido olvidamos de a dónde venimos, qué lento sabemos hacia dónde vamos. Así que recuérdenmelo, recuérdenme que vengo de otra tierra, recuérdenme que soy sudaca, pobre, marica, y travesti.  Recuérdenme el abuso y la presión del gobierno a mi pueblo, recuérdenme ese mundo cis heteronormado para cogerle aún más odio, para escapar siempre de él. Sé que vengo de oro robado, de violaciones, del abuso, de la sangre de los indios masacrados que nuestros padres mestizos tan rápido han olvidado. Una mezcla horrorosamente trágica entre el reinado y el patriarcado. Y mi memoria no parece escapar de la idea que en esta tierra la historia no va a ser menos fea. Una dulce lucha, una amarga pena. He vivido escapando, siempre buscando un mundo mejor. Aunque ahora caigo en la cuenta, ¿no será de mí de quién escapo con terror?

Nuestras historias no pueden marcarse en casillas, no pueden etiquetarme, no pueden marginarme, porque siempre he estado al margen, porque nunca tendré papeles para independizarme de las marcas que han dejado en mi alma. Quiero exorcizarme, liberarme, nunca más volver a odiarme, aceptarme, así, deforme, así, moldeable, así soy parte y nunca aparte de este sistema y de sus normas, de este mundo que en llamas arde. Sí, antes quise ser buena, como mi abuela, como mi madre. Cojo las fuerzas y sigo mi camino, me abro paso en el mundo del arte. Sé que represento a esa minoría que cada día tiene mas rabia por tanta injusticia, por tanta batalla, por tantas historias de vida, la tuya, la mía. Hoy reclamo mi espacio, desde hoy ya no hay más pena. Travestis, latinas, putas, migras, sudacas, marginadas sin fronteras, viviremos para siempre…

Disidentes hasta la muerte.

Estudio Méthysos

Estudio Méthysos

Investigadores del Instituto de Salud Carlos III están llevando a cabo el estudio Méthysos dirigido a hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres.

El objetivo del estudio es conocer las características del consumo de distintos tipos de drogas con fines recreativos o para sexo e identificar riesgos y consecuencias negativas para la salud, así como medidas de prevención y uso de servicios de salud.

Puedes participar tanto si consumes drogas, como si NO consumes. Tus respuestas son importantes.

Ayuda a difundir la encuesta y reenvía este mensaje a otros hombres que tienen sexo con hombres.

Haz clic en el botón para obtener más información y responder esta encuesta totalmente ¡¡ANÓNIMA!!

Cuestionario sobre uso de sustancias en personas LGTB con VIH

Cuestionario sobre uso de sustancias en personas LGTB con VIH

Os invitamos a participar en el estudio que se está realizando desde FELGTB sobre el «Uso de sustancias en personas LGTB con VIH».

Nos gustaría saber cuál es tu opinión, tu experiencia, tus necesidades en cuanto a la salud y la calidad de vida previo al periodo de confinamiento.

Toda la información que proporciones será tratada con el máximo respeto, haciendo público exclusivamente resultados a través de un informe que, con todas las respuestas, ofrecerá un análisis global y que posteriormente se hará público.

Si deseas tener una información adicional o participar enriqueciendo el estudio, puedes contactar en el 913604605.

¡Muchas gracias por tu colaboración!

Consumo de drogas durante el confinamiento por COVID-19 en los países del sur de Europa

Consumo de drogas durante el confinamiento por COVID-19 en los países del sur de Europa

Estamos viviendo tiempos excepcionales. La reciente epidemia COVID-19 y las consiguientes medidas de confinamiento tienen impactos relevantes en la salud, la economía, y a nivel social y psicológico. En este contexto, existe también una creciente incertidumbre acerca del impacto de la situación actual en términos de oferta y demanda de drogas.

Teniendo en cuenta que estos cambios drásticos pueden agravar los riesgos inherentes del consumo de sustancias, este estudio persigue analizar:

a) Cambios en la persona y en el contexto del consumo de drogas;

b) Cambios en los patrones de consumo de alcohol y otras drogas durante el confinamiento;

c) Cambios en los mercados de drogas relacionados con la epidemia COVID-19;

d) Cambios en las conductas de reducción de daños durante el confinamiento.

Este estudio está promovido por Kosmicare en colaboración con Energy Control (España) y Neutravel (Italia). Se trata de equipos de reducción de daños que trabajan con personas que usan drogas en entornos recreativos y festivos. Teniendo en cuenta la suspensión temporal de dichos contextos, los datos que proporcionará este estudio son cruciales para impulsar la adecuada adaptación de los equipos y su enfoque de reducción de daños a las dinámicas emergentes de consumo de drogas y para orientar las políticas de drogas.

Tu participación es muy importante para garantizarlo; así que, por favor, ¡ayúdanos a construir un conocimiento integral sobre el consumo de drogas durante el confinamiento!

La participación en este estudio es voluntaria. Todas las respuestas son anónimas y confidenciales, y el estudio se rige por la Ley de Protección de Datos (GDPR) de 2018. Los datos serán publicados mediante informes resaltando los principales hallazgos, en revistas científicas y presentados en conferencias y otros eventos no científicos.

Para obtener más información sobre este estudio, contáctanos por correo electrónico: [email protected]

Chemsex y serofobia interiorizada

Chemsex y serofobia interiorizada

Artículo escrito por Gabriel J. Martín, psicólogo.

Gabriel en el laboratorio de la delegación en Cataluña de Energy Control

Introducción

Chemsex, en palabras del propio creador del término, David Stuart[1], es el uso de cualquier combinación de drogas, incluyendo la metanfetamina cristalizada, la mefedrona (y otras catinonas) y/o los GHB/GBL, con la única finalidad de tener sexo gay. Está asociado sindémicamente a estos dramáticos cambios recientes que afectan a la experimentación del placer y al sexo gay: (1) nueva tecnología y cultura de la conexión gay online, pues no es exclusiva de la cultura de sauna, (2) el impacto que ha tenido el VIH, y (3) los cambios en las leyes y actitudes sociales hacia la homosexualidad. Chemsex, no es solo sexo gay con drogassino sexo gay con determinadas drogas en entornos donde la gente se relaciona sobre todo mediante aplicaciones online y en los que el VIH ha marcado cambios en el modo en que algunos hombres gais viven su sexualidad. Por esta razón, a lo largo de este artículo nos referiremos en todo momento al consumo de los hombres homosexuales y, aunque lo dicho aquí pueda aplicarse a otras comunidades con patrones de consumo similares, lo cierto es que el fenómeno del chemsex ha sido estudiado casi exclusivamente en hombres gais. En cuanto a las drogas que suelen considerarse chemsex, como se ha explicado antes, no son las recreativas habituales (coca, alcohol), sino otras que se vinculan a encuentros sexuales como son la metanfetamina cristalizada, la mefedrona y el GHB.

Se discute sobre la extensión del fenómeno y la prensa sensacionalista magnifica la intensidad del mismo pero, ciertamente, en la comunidad gay existe la sensación de que el chemsex es un fenómeno ubicuo (Ahmed et al., 2016) y que, casi no queda más remedio que pasar por el aro de las drogas si quieres tener sexo (Bourne et al., 2014). Sin embargo, como nos recuerdan los expertos, Los datos que tenemos es que un 5% de la población gay ha tomado algunas de estas sustancias y con este fin sexual en el último año. Este fenómeno, aunque no es un problema de salud pública a nivel global, sí afecta a un colectivo que está expuesto a un riesgo extremo. Es necesario intervenir(Caudevilla, 2016). En otras palabras, el chemsex no está tan extendido en la población gay como pudiera parecer según algunos titulares pero sí está muy concentrado en las grandes ciudades que cuentan con una comunidad gay visible (Schmidt et al., 2016) como es el caso de Madrid y Barcelona en España pero también Londres, Berlín, Amsterdam, Nueva York, Sidney, etc. donde el chemsex sí aparece con frecuencia en los contactos sexuales y repetidamente en las apps de contacto gay (que son el principal método de contacto entre chemsexeros). Así, el chemsex es un fenómeno eminentemente gay-urbano y, como nos recuerda Jorge Garrido, director de Apoyo Positivo (en Martín, 2020), es algo muy vinculado a un modelo concreto de ocio que sí puede devenir en problemático para algunos de sus participantes.

Entre esas problemáticas a las que tanto solemos referirnos, algunas ya son tan de sobra conocidas que se han convertido en lugares comunes. Entre ellas encontramos: prácticas de riesgo para el VIH (Sewell et al., 2017), efectos psicóticos, pérdida de conciencia y episodios de agresividad (Dolengevich et al., 2017). Mucho menos se ha informado acerca del origen y el impacto psicoemocional del chemsex y, por ese motivo, fue tan importante la aportación de Platteau et al., (2019) al conocimiento de las etapas por las que los consumidores de chemsex problemático atraviesan: (1) soledad y vacío; (2) búsqueda de conexión; (3) conexión sexual; (4) conexión por medio del chemsex; (5) problemas con el chemsex, y (6) impacto grave en la salud. Llegados a este punto es muy importante subrayar que, ni de lejos, todos los consumos de chemsex son problemáticos ya que, como bien señalan Coll y Fumaz (2016), A pesar de que puedan compartir ciertas características, no puede hablarse de un perfil único de consumidor. Podrían establecerse tres categorías: aquellos que consumen regularmente u ocasionalmente y que perciben que las usan de forma controlada; aquellos que lo perciben como un problema que tiene efectos deletéreos sobre su salud física, mental o vida social, y que han buscado ayuda profesional o están considerando buscarla; y finalmente aquellos que pueden tener problemas relacionados con el uso de drogas, pero no lo reconocen o no lo perciben como tal: solamente algunos chemsexeros tienen problemas con el uso sexualizado de las drogas y eso se hace especialmente visible a la hora de buscar soluciones para ese uso problemático. Es entonces cuando aparecen las mayores dificultades si el tratamiento se centra solamente en el control de los consumos. El chemsex problemático aparece más frecuentemente en gais que arrastran consigo problemas de corte social, emocional, sexual y de autoestima.

El iceberg bajo el consumo problemático

Siguiendo la definición del EMCDDA de 2013[2], se entiende por consumo problemático aquel que causa daño evidente o tiene consecuencias negativas para el usuario, ya se trate de dependencia o cualquier otro problema físico, psíquico o social, o bien aquel que conlleve probabilidad o riesgo elevados de sufrir estos daños. Además se podrían incluir las consecuencias negativas que el consumo ocasiona a terceras personas.

Se ha encontrado una serie de factores que suelen ser comunes en los chemsexeros con consumos problemáticos y que merece la pena enumerar:

  • El estigma y la discriminación por ser homosexuales (Pollard et al., 2018).
  • Desarraigo y baja autoestima erótica (Hibbert et al., 2019).
  • Gran necesidad de intimidad, baja autoestima y dificultad para gestionar problemas emocionales (Evans, 2019).

Estos problemas, como se aprecia, guardan una relación estrecha con la homofobia interiorizada (Martín, 2016) y con las dificultades para vivir su sexualidad confortablemente. Como bien resumen David Stuart: para estos hombres, no es un problema de drogas, sino un problema de sexo gay. La mejor manera de reducir los daños del chemsex es desarrollar una comprensión sólida de cómo queremos que sea nuestra vida sexual y romántica, tener algunas metas y límites en torno a ello, y tener la capacidad de concienciación y de comunicación para alcanzar estas metas y proteger esos límites. Si todos disfrutáramos de un buen bienestar sexual, nacido de un diálogo (cultural) sobre el papel que juegan el sexo y la intimidad en nuestras vidas, sería sencillo evitar los daños relacionados con el chemsex. Es importante que las clínicas de salud sexual y las organizaciones de la comunidad gay brinden servicios que vayan más allá de las simples pruebas y la prescripción de medicamentos, que también ayuden a nuestros pacientes y comunidades a desarrollar un bienestar sexual y general, incluyendo la adaptación a aquellos cambios culturales ante los que muchos tiene dificultad para adaptarse[3].

Desde la sexología recibimos una ayuda para entender el hecho anterior gracias al Dual Modelde Janssen y Bancroft (2007). Este modelo nos explica que la respuesta sexual de cualquier persona es el resultado de la interacción entre los mecanismos inhibitorios y excitatorios de la sexualidad. Si lo que nos excita supera a lo que nos inhibe, seguramente responderemos sexualmente. Si, por el contrario, lo que nos corta el rollosupera a lo que nos pondría cachondos, seguramente no seremos capaces ni de tener una erección ni de acercarnos a alguien que nos excita ni de implicarnos en ningún tipo de actividad sexual. Un ejemplo, para explicar este modelo de una forma muy simple, sería cuando la baja autoestima erótica (la poca confianza en tu atractivo y/o en tu capacidad para erotizar a otros) te hace anticipar que el sexo con alguien saldrá mal porque te mostrarás tímido e inseguro. El miedo a hacerlo mal o a no gustar actúa como un gran inhibidor de la sexualidad. Pero si tomas alguna sustancia que te suprime ese miedo, entonces no habrá obstáculos y tu respuesta sexual aflorará en toda su intensidad y con todo su goce. El chemsex, desde esta perspectiva, actuaría como un modulador que suprime la salvaje inhibición sexual que provocan el miedo al rechazo, la homofobia interiorizada, la inseguridad corporal y ese largo etcétera que ya hemos mencionado. Como nos informa Stuart (2013) sobre los datos acumulados por la ONG Antidotede Londres entre 2005 y 2013:

  • El 99% de los usuarios de metanfetamina usan la droga únicamente para facilitar el sexo.
  • El 75% de los usuarios de mefedrona están usando la droga únicamente para facilitar el sexo.
  • El 85% de los usuarios de GBL (un precursor del GHB) lo usan para facilitar el sexo.
  • El 75% de estos usuarios de drogas tienen VIH[4]

Este uso facilitador de la respuesta sexual que aparece en todas y cada una de las drogas asociadas al chemsex resulta muy comprensible gracias al Dual-Model. Otros autores han confirmado que los chemsexeros con VIH emplean las drogas como una herramienta para manejar su respuesta sexual al poder vencer sus inhibiciones una vez han consumido (Bourne et al., 2015). Ahora podemos también comprender la relación entre chemsex y la serofobia interiorizada.

2 Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA). http://www.emcdda.europa.eu/activities/hrdu

3 Ver referencia 1.

4 En este artículo me adhiero a las recomendaciones de CESIDA sobre el lenguaje referido al VIH y las personas que conviven con él. Para ello, emplearé preferentemente fórmulas como «persona que convive con el VIH» frente a términos como «seropositivo», por la carga de estigma que posee este último. No obstante, para no saturar el texto de perífrasis, emplearé la fórmula «VIH+» en sustitución de «personas que conviven con el VIH».

Chemsex y serofobia interiorizada

Un elemento que ha aparecido consistentemente en los estudios sobre chemsex es la presencia de serofobia interiorizada entre los chemsexeros que, a su vez, tienen VIH. Hibbert et al. (2018) revelaron que la probabilidad de que un hombre gay sea sexualmente rechazado por tener VIH es considerable y el peso de este estigma afecta a la forma en que algunos de estos hombres afrontan su sexualidad. Un hombre con serofobia interiorizada, a su vez, es un hombre que, siendo VIH+, tiene interiorizados los patrones de rechazo y estigma que su entorno muestra contra las personas con VIH. Es, en término sencillos, un hombre que o bien siente rechazo hacia sí mismo por el hecho de tener VIH o bien siente un temor extremo a que los demás lo marginen, rechacen sexualmente o incluso que lo agredan, si estos llegan a conocer su condición. Dos de las características emocionales que podemos destacar de quien tiene serofobia interiorizada es (a) un alto nivel de ansiedad y (b) poca habilidad en la gestión de sus emociones. De esta forma, alguien con serofobia interiorizada no sólo sentirá mucha ansiedad, especialmente ante la idea de que se conozca su seroestaus sino que, peor aún, tendrá muy poca capacidad para gestionar esa ansiedad y, con toda probabilidad, se le convertirá en una ansiedad inhabilitante.

La ansiedad provoca numerosos problemas sexuales: descenso de la libido, evitación, falta de erección, anorgasmia y eyaculación precoz (Bustamante, 2012) y la mayor parte de los esfuerzos terapéuticos se dirigirán a comprender qué tipo de situación provoca la ansiedad en el hombre que los está sufriendo así como en ofrecer técnicas y estrategias para vencerla. Como la serofobia interiorizada se relaciona con una alta ansiedad y el hombre que la sufre tienen una capacidad reducida para gestionar esa ansiedad, los problemas sexuales no se harán esperar. Si en el transcurso de alguno de sus encuentros sexuales se le presenta la ocasión de consumir alguna droga o si en cualquier momento de fiesta se da cuenta de que habiendo tomado determinada droga no siente ningún tipo de inhibición sexual y que puede tener sexo sin menor problema, entonces es probable que comience a percibir la droga como una manera de afrontar su inhibición y facilitar, con ello, su respuesta sexual.

A pesar de ello y como recogen Bourne et al. (2014), la mayoría de hombres consumidores de chemsex no eran felices con sus vida sexuales. Paradójicamente, los consumos actúan como facilitadores de relaciones sexuales pero, a su vez, estas relaciones sexuales no son significativas y muchos chemsexeros desearían una relación estable para tener un sexo más íntimo y conectado. Parece que todo el mundo busca la conexión emocional. Así, en aquellos hombres gais con mayores problemas emocionales y con mayores dificultades para vincularse a otros debido a la homofobia y a la serofobia interiorizada, el consumo deviene una necesidad con la que puentear esa imposibilidad de conectar con otro ser humano. Poder tener consumos lúdicos supone emplear las sustancias de un modo recreativo y, para ello, es imprescindible que no las consumamos para poder satisfacer algo tan básico como la necesidad humana de vincularnos y sentirnos aceptados y validados por los demás. Si la serofobia que hemos interiorizado nos bloquea y nos impide acercarnos a otros hombres con los que mantener no solo relaciones sexuales casuales sino también una relación afectiva o un sexo mucho más íntimo o vinculado, entonces, la serofobia interiorizada nos está alejando del uso recreativo de esas sustancias y está convirtiendo ese consumo en algo imprescindible para tener sexo y, finalmente, problemático.

Desde una perspectiva de reducción de riesgos, si queremos que los consumos no se conviertan en problemáticos, además de los correspondientes consejos sobre dosificación, vías de administración y proactividad frente a las infecciones de transmisión sexual, debemos incorporar consejos y reflexiones sobre el estado psicológico y emocional de los practicantes de chemsex. Como hemos visto, la falta de arraigo y el aislamiento social así como la homofobia interiorizada son algunos de estos vulnerabilizadores para el consumo problemático de drogas sexualizadas pero también lo son la inseguridad con el propio cuerpo, el uso que le damos al sexo o la serofobia. Si deseamos mantener nuestros consumos dentro de lo recreativo es bueno que, por tanto, nos preguntemos: ¿cuento con una buena red de amigos y familiares en los que sentirme apoyado y con los que compartir tanto momentos difíciles como felices y de ocio? ¿Realmente me siento cómodo con mi homosexualidad en todas las esferas de mi vida? ¿Qué relación tengo con mi cuerpo? ¿Me siento seguro de mi capacidad sexual? ¿Empleo el sexo para llenar ratos en los que no sé lo que hacer o realmente disfruto los encuentros sin necesidad de alargarlos artificialmente? ¿Puedo hablar de mi VIH o me siento avergonzado de convivir con el virus? Las respuestas a estas preguntas nos darán una medida de lo vulnerables que podemos ser a que nuestros consumos se conviertan en problemáticos y nos servirán para solicitar el apoyo que podamos necesitar con el objetivo de mantener los consumos dentro de lo recreativo.

En lo relativo al VIH y la serofobia interiorizada, es importante que deconstruyamos nuestros propios prejuicios contra este virus y las personas que conviven con él, especialmente si tú mismo eres una de esas personas. La sexualidad ha sido fuertemente reprimida por nuestra cultura cargándola de una potente connotación negativa. Todo sexo que se saliera del propuesto por las leyes (hasta finales del siglo XX fueron redactadas con una gran influencia de la moral católica) ha arrastrado el estigma consigo. Estigma que se ha evidenciado especialmente en el sexo homosexual. A comienzos de la epidemia de VIH, en los años 80, este estigma se redobló contra quienes se infectaban porque se les acusaba de haberse provocado una enfermedad mortal con su erróneo estilo de vida(Martín, 2016 y 2020). Este pensamiento sigue presente en sectores conservadores. Así, haber crecido en un contexto familiar o social que ha demonizado tu sexualidad, se convierte en un vulnerabilizador para el chemsex problemático en muchos hombres homosexuales. Es imprescindible una buena información sobre que todos somos vulnerables al VIH y que quien se ha infectado no es ni más descuidado ni más promiscuo que los demás. Y que si fueras más promiscuo, ¿qué? ¿Acaso es malo? Es importante que tengas muy clara la información sobre tu estatus serológico y sobre el hecho de que no serías capaz de transmitir el virus a nadie mientras tu carga viral se mantenga indetectable. Es importante que seas asertivo en la idea de que la responsabilidad siempre es compartida y que tú no tienes la menor obligación de hacerte responsable de la salud sexual de nadie ni de avisar a nadie de nada. Porque no hay nada de lo que avisar. No eres ningún peligro. Punto. Ser asertivo con tu VIH es sentir menos miedo a hablar de tu VIH. Y menos miedo significa mejor respuesta sexual. Y mejor respuesta sexual, ya lo sabes, significa menos probabilidad de que tu consumo se convierta en problemático.

Finalmente y en resumen, que los consumos se mantengan en lo lúdico dependerá de que nosotros deconstruyamos los prejuicios que hemos interiorizado a causa de la educación recibida, de que seamos capaces de reelaborar una relación saludable con nuestra sexualidad, de que nos sintamos orgulloso de ser sexuados, de que nos guste el sexo, de vivir una promiscuidad lúdica que nos haga felices a nosotros y a nuestros compañeros sexuales y de saber que lo antinatural es la represión sexual o ceñirla solamente a aquellos momentos de nuestras vidas en los que contamos con una pareja sentimental. Como te resumo en “Gay Sex”: Si no sé socializar, si necesito sustancias para desinhibirme, si tengo inseguridades con mi cuerpo o si no sé qué hacer con mi tiempo libre, por más droga que consuma, seguiré sin una buena red de amigos, seguiré teniendo inhibiciones sexuales, seguiré sintiéndome inseguro ante la idea de que alguien me vea desnudo y seguiré aburrido hasta lo insoportable cuando esté en mis horas de ocio. Si tengo amigos, disfruto de mi sexualidad, creo que mi cuerpo no está mal y tengo aficiones que me entretienen, podré darme una fiesta de vez en cuando, pero será mucho más difícil que esas fiestas se coman mi vida. No necesitaré esas fiestas. Si alguna vez las transito, será por elección, no por necesidad.

Referencias

Ahmed, A. K., Weatherburn, P., Reid, D., Hickson, F., Torres-Rueda, S., Steinberg, P. y Bourne, A. (2016). Social norms related to combining drugs and sex (“chemsex”) among gay men in South London. International Journal of Drug Policy. Volume 38, pps.; 29-35.

Bourne, A., D. Reid, F. Hickson, S. Torres Rueda y P. Weatherburn (2014), The Chemsex Study. Drug use in sexual settings among gay and bisexual men in Lambeth, Southwark and Lewisham, Londres, Sigma Research, London School of Hygiene and Tropical Medicine.

Bourne A, Reid D, Hickson F, et al. (2015). Illicit drug use in sexual settings (‘chemsex’) and HIV/STI transmission risk behaviour among gay men in South London: findings from a qualitative study. Sexually Transmitted Infections. Volume 91, pp.; 564-568.

Bustamante, J. (2012), ¿En qué piensan los hombres?, Barcelona, Planeta.

Caudevilla, F. (2016). El ChemSex, aunque no es un problema de salud pública a nivel global, afecta a un colectivo que está expuesto a un riesgo extremo. VV.AA. Monográfico de Chemsex. XX Jornadas de ChemSafe.

Coll, J. y C. R. Fumaz (2016), Drogas recreativas y sexo en hombres que tienen sexo con hombres: chemsex. Riesgos, problemas de salud asociados a su consumo, factores emocionales y estrategias de intervención. Revista de Enfermería y Emergencias, 15(2), pp.; 77-84.

Dolengevich H., Rodríguez, B., Ballesteros, J. y Molina, R. (2017). Chemsex. An emergent phenomenon. Adicciones. Volume 29 (3), pp.; 207-209.

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Hibbert, M., et al. (2018) The people living with HIV stigma survey UK 2015: HIV-related sexual rejection and other experiences of stigma and discrimination among gay and heterosexual men, AIDS Care. Vol 30(9), pp.;1189-1196.

Hibbert, M.P., Brett, C.E., Porcellato, L.A. y Hope, V.D. (2019). Psychosocial and sexual characteristics associated with sexualised drug use and chemsex among men who have sex with men (MSM) in the UK. Sexually Transmitted Infections. ISSN 1368-4973.

Janssen, E. y J. Bancroft (2007), The Dual-Control model. The role of sexual inhibition y excitation in sexual arousal and behavior. En E. Janssen (ed.), The psychophysiology of sex, Bloomington, Indiana University Press.

Martín, G. J. (2016). Quiérete mucho maricón. Roca. Barcelona.

Martín, G. J. (2020). Gay Sex. Roca. Barcelona.

Platteau, T., R. Pebody, N. Dunbar, T. Lebacq y B. Collins (2019), The problematic chemsex journey. A resource for prevention and harm reduction, Drugs and Alcohol Today, 19(1), pp.; 49-54.

Pollard, A., T. Nadarzynski y C. Llewellyn (2018), Syndemics of stigma, minority-stress, maladaptive coping, risk environments and littoral spaces among men who have sex with men using chemsex. Culture, Health and Sexuality, 20(4), pp.; 411-427.

Schmidt, A. J., Bourne, A., Weatherburn, P., Reid, D., Marcus, U. y Hickson, F. (2016). Illicit drug use among gay and bisexual men in 44 cities: Findings from the European MSM Internet Survey (EMIS), International Journal of Drug Policy. Volume 38, pp.; 4-12,

Sewell, J., Miltz, A., Lampe, F. C., Cambiano, V., Speakman, A, Phillips, A. N., Stuart, D, Gilson, R., Asboe, D., Nwokolo, N., Clarke, A., Collins, S., Hart, G., Elford, J. y Rodger, A. J. (2017). Poly drug use, chemsex drug use, and associations with sexual risk behaviour in HIV-negative men who have sex with men attending sexual health clinics. International Journal of Drug Policy, Volume 43, pp.; 33-43.

Stuart, D. (2013). Sexualised drug use by MSM: Background, current status and response. HIV Nursering. Volume 13, pp.; 1-5.

Chemsex, fiestas y drogas en tiempos de coronavirus

Chemsex, fiestas y drogas en tiempos de coronavirus

Debido a la situación extraordinaria producida por el COVID-19, desde Energy Control hemos propuesto seguir una serie de recomendaciones básicas generales sobre fiesta y drogas en tiempos del coronavirus, que podéis encontrar en nuestra web o canal de YouTube. No dejéis de echarles un ojo, compartirlas y, por supuesto, seguirlas. También hemos adaptado estas recomendaciones, y añadido otras, teniendo en cuenta el Chemsex:

  1. No salgas de casa, salvo para lo estrictamente imprescindible. Salir a practicar Chemsex, de fiesta o estar con colegas es, en esta situación, prescindible. Aprovecha para darte un descanso y, cuando todo se relaje, ya lo celebraremos. Así que, de momento no vayas de Chemsex o de fiesta pero… tampoco la organices en casa ni te vayas de cruising!
  2. No compartas los instrumentos empleados para consumir y follar. Esto incluye vasos, botellas, cigarrillos, pipas de cristal, sopletes, porros, turulos, jeringuillas, etc. También los juguetes sexuales y lubricantes.
  3. Lávate las manos con agua y jabón de manera adecuada y toca solo lo que tú te vayas a meter. No utilices la saliva de lubricante. Si vas a meter los dedos, utiliza guantes de látex para cada agujero y no los reutilices al cambiar de pareja.
  4. Recuerda que los besos son una vía de transmisión. Es poco probable que se transmita a distancias mayores de uno o dos metros. Obviamente, mejor follar en tiempos no tan revueltos. Limita el número de parejas sexuales, ya vendrán épocas mejores. 
  5. Si esnifas, pica bien la sustancia y lávate las fosas nasales cuando termines. Podrías crear heridas que facilitan la entrada del virus a tu sistema. Nunca uses billetes para esnifar. Son vías de transmisión del virus. Usa mejor turulos de papel desechables.
  6. Ten en cuenta, sobretodo si tienes VIH, que las sustancias estimulantes pueden producir una bajada de defensas. No es el mejor momento para ello. Si vas a tomarlas, mejor siempre de la manera más moderada posible.
  7. Se recomienda no usarlo para consumir pero ahora mucho más: evita usar el móvil para hacerte rayas. Los teléfonos están en contacto permanente con nuestras manos y pueden ser un buen lugar para que esté el virus. Tampoco compartáis la misma base.
  8. Ojo con los bulos: ni la cocaína, ni el cannabis mata el virus, tampoco las bebidas alcohólicas protegen porque llevan alcohol. La mejor protección ahora mismo es el distanciamiento social. Tampoco la PrEP o estar en tratamiento antirretroviral te protege ante él. Tener la carga viral indetectable o no tener las defensas bajas no te convierte en población de riesgo, pero aún puedes contagiarte, y contagiar a los demás, del virus.
  9. Cuídate y cuida de las personas que tienes alrededor. Es una crisis importante de Salud Pública y que su impacto sea el menor posible es responsabilidad de todas las personas. Tal vez sea un buen momento para sacar del cajón algún juguete y hacer volar la imaginación, o ver completa esa película porno que no nos quedó claro su argumento porque estábamos despistados.
  10. Ya que los servicios de análisis de sustancias están cerrados, evita consumir aquello que no hayas analizado previamente. Cultiva la paciencia.


Más información

Gestión emocional para usuarios de Chemsex en tiempos de coronavirus de Stop Sida.

Preguntas y respuestas sobre COVID-19 y VIH de gTt-VIH.

What does coronavirus (COVID-19) mean in regard to chemsex? de David Stuart.

Consulta

Mándanos tus dudas o consultas sobre el sexo con drogas. Nuestro equipo profesional te informará de forma totalmente gratuita.

KifKif y Stop Sida necesitan vuestra ayuda

KifKif y Stop Sida necesitan vuestra ayuda

Kifkif lanza la campaña “SOS Migrantes LGTBI” para evitar el cierre del primer y único recurso de acogida de emergencia a solicitantes de asilo LGTBI

 

Kifkif, Asociación de refugiados y migrantes Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales, ha presentado este lunes en la sede del Consejo de la Juventud de Madrid la campaña “SOS Migrantes LGTB” con la que pretende reunir los apoyos económicos suficientes que eviten el cierre del único recurso alojativo que en la actualidad existe para personas solicitantes de asilo LGTBI en situación de calle. Hasta ahora, el recurso se encontraba en funcionamiento gracias al apoyo de la Consejería de Políticas Sociales, Familias, Igualdad y Natalidad de  la Comunidad de Madrid a través del 0,7% de la casilla de fines sociales de la renta. Sin embargo, en este año 2020 este apoyo no ha continuado y el proyecto corre el riesgo de clausurarse por falta de financiación.

La campaña “SOS Migrantes LGTB” consiste en un crowdfunding que a través de https://www.goteo.org/project/sos-refugiados-lgtbi se marca el objetivo de recaudar el total de 41.200 euros que cuesta mantener abierto el recurso de alojamiento a lo largo de un año. Esta iniciativa tiene su eje central en la experiencia de supervivencia de las personas que han residido en el recurso y cuenta con el apoyo de personalidades relevantes en el mundo del activismo LGTBI. Su primera gran fecha es el 15 de marzo, donde esperan haber alcanzado el mínimo de 27.000 euros que necesitan para ofrecer las prestaciones básicas y que el recurso no cierre definitivamente.

La ley 12/2009 reguladora del derecho al asilo en España reconoce en su artículo 7 la posibilidad de solicitar protección internacional por el hecho de ser LGTBI. Esta ley junto a la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de 2014, que reconoce la persecución por orientación sexual/identidad de género como un hecho a tener en cuenta en la demanda de protección internacional, han hecho que en los últimos años los solicitantes de asilo en España por ser LGTBI hayan aumentado de manera abrumadora. Las ONGs como Kifkif estiman que España es el principal país receptor de solicitantes de asilo LGTBI del mundo, llegando a suponer en  torno a la cuarta parte del total.

La ciudad de Madrid se ha convertido en el punto caliente del asilo en España. Durante el año 2019, casi la mitad de solicitudes que se registraron lo hicieron en Madrid (unas 55.000 según los datos ofrecidos por el Ministerio del Interior). A pesar de los esfuerzos realizados tanto desde el Ministerio como desde el Ayuntamiento de Madrid para ofrecer una respuesta de emergencia, todavía 390 personas solicitantes de asilo pasan cada noche en la calle de Madrid.

En el último año Kifkif ha atendido a un total de 3.228 personas, de la cuales  aproximadamente 800 refirieron como su principal demanda el encontrarse en situación activa o inminente de calle. Gracias al recurso alojativo que pretende salvar la campaña “SOS Migrantes LGTB” se pudo ofrecer techo y servicios de acompañamiento a un total de 34 personas. “El piso fue para mí ese espacio de seguridad y bienestar que me permitió reconciliarme con mi identidad, con quién soy y con quién quiero ser. Encontré la paz para poder centrarme en mi proyecto de vida. Hoy puedo decir que tengo un trabajo estable, comparto piso con 3 solicitantes de asilo más y que soy una superviviente de la LGTBIfobia” afirma Laura Osorio, ex usuaria del recurso residencial.

En declaraciones de Samir Bargachi, presidente de Kifkif “la situación es desesperada. Las calles de Madrid se han convertido en el mayor campo de refugiados LGTB del mundo y como comunidad no podemos quedarnos de brazos cruzados. Las migrantes LGTB somos uno de los colectivos que menos derechos hemos visto reconocidos a pesar de ser las iniciadoras del movimiento LGTB y tenemos la responsabilidad de activar los recursos necesarios para que ninguna quede atrás”.

Por estos motivos, Kifkif lanza la campaña “SOS Migrantes LGTBI” con la esperanza de que todas aquellas personas que sientan la defensa de los derechos de las personas LGTBI en sus diversidad como propia aporten su grano de arena para que este recurso pionero no acabe cerrando sus puertas.

 

Stop Sida tiene que cambiar de sede de forma imprevista … ¡TE NECESITAN!

Stop Sida necesita recaudar fondos para cubrir los gastos del traslado y acondicionamiento del nuevo local, es por ello que piden tu colaboración. Y así podrán seguir atendiendo de la mejor manera a la comunidad LGTB+.

Artículo original en migranodearena.org

Historia

Stop Sida se tiene que trasladar en marzo, por motivos ajenos a su voluntad, a una nueva sede y la dirección será: Consell de Cent, 295, 4ª planta, 08007 Barcelona.

Contra lo esperado, no les renuevan el contrato de la actual oficina, por lo que la búsqueda de nuevo local, mudanza, nuevo mobiliario, acondicionamiento de salas, etc. son gastos que la entidad se ve obligada a asumir.

Será un nuevo espacio con más salas de atención acondicionadas para guardar, como siempre, tu confidencialidad y para que te sientas más cómodo/a, como si estuvieras en tu propia casa, y así mejorar la atención en los servicios que te ofrecemos.

Es por esto que queremos solicitar tu colaboración. El presupuesto que conllevan estos imprevisto y las mejoras asciende a 9.250,00€ y con esto se hará lo siguiente:

–        La mudanza al nuevo local

–        Crear 3 salas de atención psicosocial de 4,32 m2

–        1 almacén de 8 m2

–        Crear 2 salas de atención polivalentes de 6,05 m2

–        1 sala grande para el voluntariado de 18,15 m2

–        Adquisición de mobiliario para acondicionar las salas y la oficina

Podrás ir viendo lo que van recaudando. Al tener las reformas hechas publicarán fotos de cómo ha quedado en sus redes sociales y así podrás ver lo importante que ha sido tu aportación.

Podrás encontrarlos en el nuevo sitio a partir del 1 de abril de 2020 en los horarios habituales.

¡Gracias!

Sobre la ONG

Stop sida nació en 1986 como asociación comunitaria de base (con el nombre Gais per la Salut), con el objetivo de dar una respuesta al devastador impacto del VIH en la comunidad homosexual, antes de que lo hicieran las propias administraciones.

Trabajan por la salud sexual desde y para la comunidad LGBT y de trabajadores/as sexuales.

Forman Stop Sida voluntarios/as y trabajadores/as lesbianas, gays, bisexuales, heterosexuales y transgénero.

Están comprometidos/as con la mejora del cuidado de la salud sexual y la creación de condiciones, a escala universal, que posibiliten la expresión de la propia sexualidad sin discriminación. Trabajan por la eliminación de las desigualdades y por el reconocimiento y protección del derecho a la vivencia de orientación sexual e identidad de género de las personas y su diversidad, a partir de la cooperación al desarrollo (por ejemplo con proyectos de información, formación y empoderamiento de la comunidad LGTB en América Latina), la acción humanitaria, la educación y la movilización social.

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¿Qué debemos saber del VIH?

¿Qué debemos saber del VIH?

Hablar de VIH, hoy en día, implica hablar de una infección que se ha convertido en crónica con unos muy buenos avances, desde el punto de vista sanitario, que permiten a las personas que son diagnosticadas tener una calidad y esperanza de vida como las de cualquier otra persona. Sin embargo, aún siguen surgiendo muchas dudas respecto a aspectos básicos de la infección como las vías de transmisión o la prevención. ¿Cómo es posible que continúe sucediendo esto cuando estamos en plena era de la información?

Uno de los fracasos fundamentales en lo que al VIH se refiere es el estigma social y es uno de los factores principales que hacen que, pese a toda la información disponible, aún sigan muchas cuestiones planeando por nuestras cabezas. ESTIGMA no solo asociado al VIH sino también a otras infecciones de transmisión genital, al sexo, a la sexualidad, a la diversidad, los besos, los cuerpos, los abrazos, las penetraciones, el fist-fucking, los cockrings, los lapos, los latigazos, el bareback, el amor, el poliamor, la libertad sexual…, en definitiva, el ESTIGMA a las diversas formas de ser, estar, desear y amar en la vida.

¿Y cómo podemos combatir el estigma? Con conocimiento, educación e información. Pero es necesario que todo ello sea objetivo, fiable y basado en conocimiento científico para que nos de las herramientas eficaces para cuidar nuestra salud sexual a nivel físico, pero también en otros aspectos muy importantes que solemos descuidar más la salud sexual a nivel emocional y psicológico. Sentirnos bien con nuestra sexualidad en todos estos aspectos me permitirá vivir una sexualidad más sana y placentera.

¿Por dónde empezar entonces a hablar de VIH?

Diferencia VIH-Sida. ¿Qué es el VIH? ¿Cómo funciona?

El VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana, se transmite de persona a persona y provoca un cuadro de inmunodeficiencia.

Existen dos tipos: el VIH-1 y el VIH-2. El que predomina es el tipo 1, que es el más agresivo de los dos. El tipo 2 predomina en algunas regiones de África. Este virus es capaz de penetrar en los linfocitos CD4 y cumplir su ciclo vital dentro de ellos. Los linfocitos CD4 son parte de nuestros glóbulos blancos que se encargan de proteger a nuestro cuerpo de cualquier patógeno u organismo externo que pueda dañarnos. Dentro de los glóbulos blancos, estos linfocitos CD$ son “los generales” de nuestro ejército de defensas, ellos se encargan de detectar y ordenar la defensa de nuestro organismo. El virus del VIH utiliza a los CD4 para reproducirse a la vez que los destruye, mermando nuestro sistema inmunológico. De esta forma, el organismo es más vulnerable ante enfermedades e infecciones denominadas oportunistas.

El VIH no es el sida, pero la acción de este virus en el organismo sin tratamiento que lo controle puede conducir a un estado de salud que se denomina sida. El sida es el Síndrome de Inmunodeficiencia adquirido; es una fase de la infección provocada por el VIH. Una persona está en fase sida cuando sus CD4 están por menos de 200 copias y al menos presenta síntomas de dos o más enfermedades oportunistas (como puede ser una neumonía o tuberculosis).

¿Cómo se transmite?

El VIH tiene un mecanismo de transmisión muy claro y, por tanto, relativamente fácil de controlar. Es importante destacar que el virus del VIH dura muy poco fuera del cuerpo humano. Para que se transmita el VIH tienen que darse 3 factores:

1. Que la persona con la que tenemos relaciones tenga el virus y no lo tenga controlado (INDETECTABLE = INTANSMISIBLE). Es verdad que, la mayoría de las veces, desconocemos el estado serológico de las personas con las que tenemos encuentros sexuales, incluso, puede que la misma persona no se haya testado nunca anteriormente.

2. Es necesario la presencia de un fluido con capacidad de infectar. Es decir, que tenga suficiente cantidad de virus. Los fluidos que transmiten el virus son: la sangre, el flujo vaginal y el semen.

3. La vía de entrada.

La mayoría de las nuevas transmisiones son por prácticas sexuales desprotegidas.

Por tanto, el VIH NO se transmite…

  • No se trasmite por utilizar el mismo lavabo y compartir utensilios domésticos como toallas, sábanas, platos y cubiertos.
  • No se transmite por acudir a piscinas, saunas o gimnasio.
  • No se trasmite a través de la picadura de insectos, como los mosquitos, o a través de animales domésticos.
  • No se trasmite por abrazar, besar o dar la mano a una persona con el VIH.

 

¿Cómo se previene?

Pack preventivo: más allá del condón

En la actualidad, existen más herramientas que nunca con gran capacidad para prevenir el VIH y otras ITS si se utilizan bien. Encontramos estrategias clásicas de prevención a las que se añaden otras estrategias que hacen uso de los fármacos antirretrovirales como la profilaxis post-exposición, y la profilaxis pre-exposición (PrEP). 

Circuncisión masculina

Muchos estudios aseguran que la circuncisión masculina, que es una escisión quirúrgica del prepucio del pene, reduce el riesgo de contraer el VIH para los hombres hasta en un 60% siempre que se respete el periodo de abstinencia en el postoperatorio inmediato. La razón es que es posible que durante las relaciones sexuales el prepucio sufra heridas que provocan inflamación siendo una vía de entrada del VIH, además, los fluidos infecciosos (secreciones vaginales y anales y sangre) se pueden quedar atrapados bajo el prepucio y permanecer allí finalizadas las relaciones sexuales.

La circuncisión protege sólo a las personas operadas con la circuncisión (personas con pene), ya que esta intervención no hace que una persona VIH positivo tenga menos probabilidad de transmitir el virus, aunque esté operada. En los hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres, podría existir cierto efecto protector para los hombres que practican principalmente al coito anal insertivo.

Preservativos 

El preservativo, también conocido como profiláctico o condón es un dispositivo de barrera que se utiliza durante las relaciones con penetración (bucal, anal o vaginal) para reducir la probabilidad de transmisión de algunas infecciones de transmisión genital. (ITG). Existen dos tipos de preservativos:

Preservativos insertivos

Consiste en una funda de látex o poliuretano que se coloca en el pene erecto o dildo antes de la penetración y que lo cubre por completo. Si se usa el preservativo de manera perfecta y atendiendo solo al posible fallo mecánico que este pueda tener (rotura o retención), se considera que su eficacia es del 99,5%.

Ventajas:

  • Es un método seguro, avalado por sus estudios de eficacia.
  • Es muy económico y fácil de conseguir.

Inconvenientes:

  • Existe posibilidad de rotura, por lo que hay que tener cuidado con su uso. Se recomienda ponerlo con calma y utilizar lubricante hidrosoluble.
  • Las personas con alergia al látex podrán utilizar preservativos hipoalergénicos.
  • Algunas personas pueden sentir presión en el pene y sentirse molestas en sus relaciones. Por ello hay tallas que se adaptan bien a los grosores de los penes.

Preservativos receptivos

Consiste en una delgada funda transparente con dos anillos en sus extremos, cerrada en uno de sus anillos, que se ajusta a las paredes de la vagina o del ano y se puede llevar puesto hasta 8 horas. A diferencia del preservativo insertivo no queda ajustado a tensión y por la humedad y temperatura propias de la vagina se adhiere cómodamente y su presencia es casi inapreciable.

Ventajas:

  • Está hecho de poliuretano o nitrilo, por lo que es una alternativa para quienes tienen alergia al látex.
  • Protege mejor contra las ITS al cubrir más superficie de los genitales.
  • Puede permitir juegos eróticos previos y posteriores a la penetración sin necesidad de interrumpir la relación ya que se puede insertar desde el principio del encuentro puesto que no necesita que el pene esté en erección para colocarlo.
  • No es necesario retirarlo inmediatamente después de la eyaculación.
  • Viene muy lubricado, por lo que puede ser una solución en los casos de
    falta de lubricación.

Inconvenientes:

  • Es más caro que el condón insertivo.
  • Si no se coloca bien su efectividad desciende.
  • Puede causar irritaciones en el pene y/o en la vulva.
  • No es estéticamente atractivo.

Lubricantes

El uso de lubricantes reduce las posibilidades de que el preservativo se rompa y también ayuda a que la penetración sea más fácil y placentera, pero hay que tener en cuenta el tipo de lubricante. Si el preservativo es de látex (como lo son la mayoría de los preservativos insertivos), sólo deben utilizarse lubricantes de base acuosa o solubles en agua o de silicona. Nunca hay que usar lubricantes de base aceitosa (vaselina, aceite, helado, crema de manos…) puesto que pueden dañar el látex.

Hay personas que utilizan la saliva como lubricante para la penetración vaginal y anal y para otras prácticas sexuales como el fisting (introducción de la mano en el recto). Conviene saber que este uso implica un riesgo potencial de intercambio de patógenos al entrar en contacto la saliva de una persona con la mucosa vaginal o rectal de sus parejas sexuales. Esto podría incrementar el riesgo de adquirir o transmitir algunas ITS.

Si se utilizan juguetes sexuales u objetos de silicona para la penetración, no está recomendado el lubricante de silicona, pues puede dañar el juguete.

Tratamiento antirretroviral como prevención de la transmisión del VIH

El papel de los medicamentos antirretrovirales en la prevención de nuevas infecciones ha supuesto una revolución en la forma de pensar la prevención desde comienzos de esta década. Proporcionar tratamiento a las personas VIH positivas para reducir su carga viral puede ser un elemento esencial para acabar con la transmisión del virus. Desde la llegada de las terapias combinadas ha habido un cúmulo de evidencias de su efectividad para reducir la carga viral a niveles indetectables y, por tanto, impedir la transmisión del VIH aún teniendo relaciones sin protección.

Los resultados y, por tanto el mensaje, están claros. Indetectable = Intransmisible.

Diversos estudios con parejas serodiscordantes (solo un miembro de la pareja es VIH+) como el PARNERT 2 avalan esta información tras 8 años de seguimiento durante los cuales no se ha registrado ningún caso de transmisión del VIH en ninguna de las casi 1.000 parejas que participaron. Por este motivo, se recomienda el TAR inmediato a todas las personas diagnosticadas.

Diferencia VIH-Sida. ¿Qué es el VIH? ¿Cómo funciona

El VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana, se transmite de persona a persona y provoca un cuadro de inmunodeficiencia.

Existen dos tipos: el VIH-1 y el VIH-2. El que predomina es el tipo 1, que es el más agresivo de los dos. El tipo 2 predomina en algunas regiones de África. Este virus es capaz de penetrar en los linfocitos CD4 y cumplir su ciclo vital dentro de ellos. Los linfocitos CD4 son parte de nuestros glóbulos blancos que se encargan de proteger a nuestro cuerpo de cualquier patógeno u organismo externo que pueda dañarnos. Dentro de los glóbulos blancos, estos linfocitos CD$ son “los generales” de nuestro ejército de defensas, ellos se encargan de detectar y ordenar la defensa de nuestro organismo. El virus del VIH utiliza a los CD4 para reproducirse a la vez que los destruye, mermando nuestro sistema inmunológico. De esta forma, el organismo es más vulnerable ante enfermedades e infecciones denominadas oportunistas.

El VIH no es el sida, pero la acción de este virus en el organismo sin tratamiento que lo controle puede conducir a un estado de salud que se denomina sida. El sida es el Síndrome de Inmunodeficiencia adquirido; es una fase de la infección provocada por el VIH. Una persona está en fase sida cuando sus CD4 están por menos de 200 copias y al menos presenta síntomas de dos o más enfermedades oportunistas (como puede ser una neumonía o tuberculosis).

¿Cómo se transmite?

El VIH tiene un mecanismo de transmisión muy claro y, por tanto, relativamente fácil de controlar. Es importante destacar que el virus del VIH dura muy poco fuera del cuerpo humano. Para que se transmita el VIH tienen que darse 3 factores:

1. Que la persona con la que tenemos relaciones tenga el virus y no lo tenga controlado (INDETECTABLE = INTANSMISIBLE). Es verdad que, la mayoría de las veces, desconocemos el estado serológico de las personas con las que tenemos encuentros sexuales, incluso, puede que la misma persona no se haya testado nunca anteriormente.

2. Es necesario la presencia de un fluido con capacidad de infectar. Es decir, que tenga suficiente cantidad de virus. Los fluidos que transmiten el virus son: la sangre, el flujo vaginal y el semen.

3. La vía de entrada.

La mayoría de las nuevas transmisiones son por prácticas sexuales desprotegidas.

Por tanto, el VIH NO se transmite…
  • No se trasmite por utilizar el mismo lavabo y compartir utensilios domésticos como toallas, sábanas, platos y cubiertos.
  • No se transmite por acudir a piscinas, saunas o gimnasio.
  • No se trasmite a través de la picadura de insectos, como los mosquitos, o a través de animales domésticos.
  • No se trasmite por abrazar, besar o dar la mano a una persona con el VIH.
¿Cómo se previene?

Pack preventivo: más allá del condón

En la actualidad, existen más herramientas que nunca con gran capacidad para prevenir el VIH y otras ITS si se utilizan bien. Encontramos estrategias clásicas de prevención a las que se añaden otras estrategias que hacen uso de los fármacos antirretrovirales como la profilaxis post-exposición, y la profilaxis pre-exposición (PrEP).

Circuncisión masculina

Muchos estudios aseguran que la circuncisión masculina, que es una escisión quirúrgica del prepucio del pene, reduce el riesgo de contraer el VIH para los hombres hasta en un 60% siempre que se respete el periodo de abstinencia en el postoperatorio inmediato. La razón es que es posible que durante las relaciones sexuales el prepucio sufra heridas que provocan inflamación siendo una vía de entrada del VIH, además, los fluidos infecciosos (secreciones vaginales y anales y sangre) se pueden quedar atrapados bajo el prepucio y permanecer allí finalizadas las relaciones sexuales.

La circuncisión protege sólo a las personas operadas con la circuncisión (personas con pene), ya que esta intervención no hace que una persona VIH positivo tenga menos probabilidad de transmitir el virus, aunque esté operada. En los hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres, podría existir cierto efecto protector para los hombres que practican principalmente al coito anal insertivo.

Preservativos

El preservativo, también conocido como profiláctico o condón es un dispositivo de barrera que se utiliza durante las relaciones con penetración (bucal, anal o vaginal) para reducir la probabilidad de transmisión de algunas infecciones de transmisión genital. (ITG). Existen dos tipos de preservativos:

Preservativos insertivos

Consiste en una funda de látex o poliuretano que se coloca en el pene erecto o dildo antes de la penetración y que lo cubre por completo. Si se usa el preservativo de manera perfecta y atendiendo solo al posible fallo mecánico que este pueda tener (rotura o retención), se considera que su eficacia es del 99,5%.

Ventajas:

  • Es un método seguro, avalado por sus estudios de eficacia.
  • Es muy económico y fácil de conseguir.

Inconvenientes:

  • Existe posibilidad de rotura, por lo que hay que tener cuidado con su uso. Se recomienda ponerlo con calma y utilizar lubricante hidrosoluble.
  • Las personas con alergia al látex podrán utilizar preservativos hipoalergénicos.
  • Algunas personas pueden sentir presión en el pene y sentirse molestas en sus relaciones. Por ello hay tallas que se adaptan bien a los grosores de los penes.
Preservativos receptivos

Consiste en una delgada funda transparente con dos anillos en sus extremos, cerrada en uno de sus anillos, que se ajusta a las paredes de la vagina o del ano y se puede llevar puesto hasta 8 horas. A diferencia del preservativo insertivo no queda ajustado a tensión y por la humedad y temperatura propias de la vagina se adhiere cómodamente y su presencia es casi inapreciable.

Ventajas:

  • Está hecho de poliuretano o nitrilo, por lo que es una alternativa para quienes tienen alergia al látex.
  • Protege mejor contra las ITS al cubrir más superficie de los genitales.
  • Puede permitir juegos eróticos previos y posteriores a la penetración sin necesidad de interrumpir la relación ya que se puede insertar desde el principio del encuentro puesto que no necesita que el pene esté en erección para colocarlo.
  • No es necesario retirarlo inmediatamente después de la eyaculación.
  • Viene muy lubricado, por lo que puede ser una solución en los casos de
    falta de lubricación.

Inconvenientes:

  • Es más caro que el condón insertivo.
  • Si no se coloca bien su efectividad desciende.
  • Puede causar irritaciones en el pene y/o en la vulva.
  • No es estéticamente atractivo.

Lubricantes

El uso de lubricantes reduce las posibilidades de que el preservativo se rompa y también ayuda a que la penetración sea más fácil y placentera, pero hay que tener en cuenta el tipo de lubricante. Si el preservativo es de látex (como lo son la mayoría de los preservativos insertivos), sólo deben utilizarse lubricantes de base acuosa o solubles en agua o de silicona. Nunca hay que usar lubricantes de base aceitosa (vaselina, aceite, helado, crema de manos…) puesto que pueden dañar el látex.

Hay personas que utilizan la saliva como lubricante para la penetración vaginal y anal y para otras prácticas sexuales como el fisting (introducción de la mano en el recto). Conviene saber que este uso implica un riesgo potencial de intercambio de patógenos al entrar en contacto la saliva de una persona con la mucosa vaginal o rectal de sus parejas sexuales. Esto podría incrementar el riesgo de adquirir o transmitir algunas ITS.

Si se utilizan juguetes sexuales u objetos de silicona para la penetración, no está recomendado el lubricante de silicona, pues puede dañar el juguete.

Tratamiento antirretroviral como prevención de la transmisión del VIH

El papel de los medicamentos antirretrovirales en la prevención de nuevas infecciones ha supuesto una revolución en la forma de pensar la prevención desde comienzos de esta década. Proporcionar tratamiento a las personas VIH positivas para reducir su carga viral puede ser un elemento esencial para acabar con la transmisión del virus. Desde la llegada de las terapias combinadas ha habido un cúmulo de evidencias de su efectividad para reducir la carga viral a niveles indetectables y, por tanto, impedir la transmisión del VIH aún teniendo relaciones sin protección.

Los resultados y, por tanto el mensaje, están claros. Indetectable = Intransmisible.

 

Prueba del VIH

El test de VIH es un método preventivo más, ya que conocer el estado serológico produce que la persona pueda seguir un tratamiento y seguimiento médico adecuado y un Diagnóstico Precoz que posibilita un mejor afrontamiento de la epidemia. No sólo es importante, realizarse un diagnóstico de VIH, si no también tener en cuenta un diagnostico efectivo de otras ITS; ya que una ITS o ITG puede ser vía de entrada para otras.

A pesar de que hacer el test favorece diagnosticar y tratar precozmente la infección, prevalece el estigma y el rechazo personal y social hacia esta enfermedad. El hecho de hacerse la prueba supone someterse a un juicio preformado, por el simple hecho de querer conocer su uno/a está infectado/a o no. La amenaza del estigma impide la realización de la prueba: aunque no dé un resultado positivo, la persona ya ha sido juzgada (por sí misma y por otros) como potencialmente infectada, lo que se interpreta como “inmoralidad”, “promiscuidad”, “falta de conciencia o de responsabilidad”, etc. El estigma asociado a la enfermedad prevalece sobre el riesgo real de contraer la enfermedad, y al minimizar el riesgo, quitamos importancia a la realización de la prueba, al diagnóstico y a los beneficios de un tratamiento precoz.

Por tanto, no sólo hay que ofrecer test sensibles y rápidos como los que disponemos, sino intentar que cambie la percepción que tenemos del VIH y de las consecuencias de hacerse una prueba. Como educadores en salud contamos con diferentes modelos y teorías de cambios de comportamientos. La disponibilidad de información sobre la infección es sólo la primera de ellas. Puedes acudir a nuestros Centros CASA para realizaros la prueba de forma anónima y gratuita, mediante cita previa.

 

¿En qué consiste? Se trata de una prueba sencilla que, en general, utiliza una pequeña cantidad de sangre o saliva para determinar la presencia del virus. En 20 minutos se obtiene lectura del resultado. Igual que en el resto de pruebas, se requiere confirmación de un positivo con otro tipo de prueba.

¿Quién debe hacérselas?

Hay autoridades sanitarias que recomiendan que toda la población debería hacerse la prueba al menos una vez en la vida. En cualquier caso, se trata de un acto voluntario y está especialmente recomendado en los siguientes casos:

  • Haber compartido material de punción.
  • Haber mantenido relaciones sexuales con penetración sin protección.
  • Haber presentado una infección de transmisión genital o sexual.
  • Tener pareja estable y querer dejar de usar el preservativo con ella.

¿Cuándo hacérmela?

Hay un periodo en el que podemos tener el VIH y, sin embargo, que las pruebas no lo localicen. Es lo que conocemos como período ventana: el tiempo que hay que esperar tras la última práctica de riesgo para obtener un resultado concluyente.

El periodo ventana difiere según la prueba

Con pruebas de tercera generación (sólo anticuerpos; mucosa bucal y algunas con muestra de sangre), hay que esperar 90 días tras la práctica de riesgo para obtener un resultado concluyente.

Con pruebas de cuarta generación (con antígeno, muestra de sangre), en 45 días el resultado es concluyente en un 99,8% y del 100% tras los 90 días.

Si hemos tenido práctica de riesgo para VIH, es importante hacernos la prueba sin que transcurra mucho tiempo tras el periodo ventana porque:

  • Permite un rápido acceso al tratamiento, de tal manera que el virus no progresa y se protegen las defensas. Cuanto antes se inicie el tratamiento, mejor respuesta habrá a éste y la calidad de vida aumentará. Recordemos: la mitad de los diagnósticos de VIH+ en España son tardíos.

  • Una persona con VIH con tratamiento durante varios meses, y con una respuesta eficaz al mismo, consigue lo que se conoce como carga viral INDETECTABLE, unos niveles mínimos de VIH. Una persona con carga viral indetectable de forma mantenida NO TRANSMITE el VIH.

  • Durante los primeros meses de la infección, es más fácil transmitirlo. Si una persona sabe que tiene VIH, en esos primeros meses se pueden evitar infecciones en otras personas

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