¿Cómo reducir y sobrevivir a la resaca del chemsex?

 

Las resacas pueden sentirse de dos tipos, una que afecta más a lo físico y otra más a lo emocional. La física, como la que produce el alcohol, se puede caracterizar por agotamiento, dolor de cabeza, irritación en el estómago, etc. Por otro lado, la emocional cursa más con sentimientos de apatía, estados y pensamientos depresivos, mal humor, etc. ¿Por qué pasa esto? Pues, como bien dice el refrán, porque todo lo que sube tiene que bajar

Hay algunas sustancias que tienen efectos sobre nuestro estado físico, por ejemplo, la deshidratación, que producen la mayoría de sustancias. Si no nos mantenemos hidratados durante la sesión, al día siguiente sentiremos malestar y dolor de cabeza. Esto sucede porque los órganos encargados de metabolizar las sustancias, como el hígado y los riñones, buscan en el cerebro el agua que el cuerpo ha dejado de suministrar (si no nos hidratamos, claro está).  Por otro lado, toda sustancia psicoactiva aumenta o disminuye los neurotransmisores del cerebro, hay algunas que inciden más en unos que en otros. Los cambios que producen las drogas en los niveles de neurotransmisores tienen sus consecuencias y recuperarse completamente de éstos requiere su tiempo

Además, dependiendo del neurotransmisor, la resaca puede ser más intensa. Por poner un ejemplo, las sustancias que aumentan los niveles de serotonina (asociada principalmente a la regulación del estado del ánimo), tienen más tendencia a generar resacas emocionalmente más intensas. Esto no significa que las otras no la produzcan. Pese a esto, puedes hacer que la resaca no sea tan estrepitosa siguiendo unos consejos básicos. ¡Ah! Y continuar consumiendo no es la solución, así solo posponemos y alimentamos la resaca, pudiéndose convertir en un monstruo al que temer.

El antes

Planificar las sesiones: Es importante poner un límite para poder descansar y que el lunes no se convierta en una cuesta arriba. Si se acaba una sesión el domingo a las 22:00 pueden pasar dos cosas: que no se pueda dormir o que no se haya descansado lo suficiente. Procurar consumir en etapas de la vida que estemos bien con uno mismo, o que no se esté pasando por una mala racha, ayudará a que la resaca no magnifique emociones negativas subyacentes, y también que las drogas sienten mejor.

Planificar la semana: A veces las resacas no aparecen el día después, sino a las 48 horas y pueden durar varios días. Así que, si vas a pegarte una buena sesión, procura no tener obligaciones importantes los primeros días de la semana, ya sean laborales, estudios, viajes, familiares, compromisos, etc. Habrá personas que, por la situación o motivo que sea, no pueden evitar tener estas obligaciones. Posponer el consumo, o en caso de consumir hacerlo con moderación, también son opciones. Ojalá se pudiera tener todo en esta vida, ya vendrán fechas más idóneas para pegarse una buena juerga.

Preparar el kit de supervivencia: No, el kit no es el lubricante, los jockstraps, los juguetes y las drogas, nos referimos a la hidratación y a la alimentación. Si la sesión es en casa de alguien, una buena forma de recordar a la gente que se mantenga hidratada es repartir varias botellas de agua o bebidas isotónicas por la zona. No cuela lo de ‘es que molestan’, por lo general, las chills no son sinónimo de orden y limpieza. Si se tienen los juguetes, botes de lubricante, papel de cocina, toallas y parafernalia varia, unas pocas botellas de agua seguro que no molestan a nadie. En cuanto a la alimentación, no solo se sobrevive a base de chuches. Preparar antes algo de fruta, frutos secos o comida apetecible facilitará que uno se acabe alimentando. A veces, por no sentir el hambre y/o por lo engorroso que puede llegar a ser preparar algo de comida, se descarta comer en condiciones y se acabe haciendo a base de golosinas, y no son el alimento más adecuado si vamos a estar varias horas. Si eres de los que prefiere irse de cruising o a las saunas, prepara también tu kit y aprovecha las pausas entre encuentro y encuentro para mantenerte hidratado y alimentado (y para acordarte de ello).

El durante

Tipo de consumo: Tomar drogas de forma intensiva y durante largos períodos de tiempo hará que la resaca sea más intensa, además de aumentar los riesgos que puedan aparecer. Por ello, es importante  atender a cuestiones como la cantidad y la frecuencia con la que se consume. Recuerda, todo lo que sube tiene que bajar, en la moderación está la solución.

Las sustancias y mezclas: Hay ciertas sustancias que son más susceptibles a generar resacas más duras de llevar, como la MDMA, la mefedrona y la metanfetamina. Además, si se acaban mezclando más sustancias hay más números para que la resaca aún sea más dura. Ten en cuenta que la mayoría de accidentes son debidos a las mezclas. Con la mezcla de sustancias, algunos efectos se potencian y otros se contrarrestan o anulan. Si quieres más información al respecto, puedes visitar apartado dedicado a las mezclas: ¿Qué riesgos hay al mezclar drogas?

Hidratación y alimentación: ¿De qué sirve preparar el kit si al final no lo utilizamos? Para una buena hidratación en sesiones con entornos calurosos o con una actividad física intensa es recomendable tomar bebidas isotónicas para recuperar las sales que perdemos por la sudoración. De ésta forma evitaremos mareos o un posible golpe de calor. Para los que les gusta el G, beber únicamente la cantidad de líquido que se prepara para consumirlo no es suficiente. En cuanto a la alimentación, intenta mantener las 3 comidas básicas del día (desayuno, almuerzo y cena), aunque sea a horas intempestivas. Si eres de los que haces “pelota” y te cuesta deglutir, puedes optar por comer cosas que te gusten mucho o cosas ligeras como un sándwich o fruta. Si lo que preocupa al alimentarnos es el dónde puede acabar la comida, sobretodo para aquellos que quieren hacer de rol pasivo, se puede optar por alimentos astringentes (pollo, pavo, pan blanco, patata, zanahoria, pera, manzana, etc.). Ten en cuenta que, si el cuerpo carece de energía para quemar con las drogas, es más fácil que éstas puedan sentarnos mal.

El después

Hidratación y alimentación:  Sentimos la insistencia, pero es uno de los puntos clave. Mantener una dieta saludable y una correcta hidratación los días posteriores favorece que nos recuperemos antes. Hay personas que utilizan suplementos alimenticios, como el triptófano, uno de los precursores de la serotonina. Éste es un aminoácido esencial que obtenemos a través de la alimentación y, aunque en la teoría, ayude a regular los niveles de serotonina, no está comprobado que el triptófano evite la resaca. Recuerda que hay otros neurotransmisores implicados durante el bajón emocional. Hoy por hoy, no existe ninguna ‘cura’ para la resaca, solo algunos truquillos para reducirla.

Ejercicio físico: Aunque suene a broma, no lo es. Al hacer ejercicio físico se producen endorfinas, que mejoran el estado de ánimo. No es necesario matarse a ciclar en el gimnasio, pero quedarte pegado al sofá o a la cama no ayuda.

Consciencia del estado anímico: Como ya hemos comentado, las resacas afectan el estado de ánimo. Ser conscientes de que ciertas emociones y pensamientos pueden ser debidos al bajón de las drogas, permite no darles una relevancia que sin estar de resaca tampoco tendrían. Mantente distraído realizando actividades, ejercicio, estiramientos, series, libros, aficiones o quedando con colegas. 

Evitar tomar decisiones importantes: Tener el estado anímico deprimido puede hacer que tomemos decisiones, o digamos ciertas cosas, que no habríamos escogido o dicho sin estar así. Por ello, planificar la semana después del consumo para evitar estas situaciones es lo más idóneo. Pese a esto, a veces la vida nos compromete y nos obliga escoger sin quererlo. En estos casos, intenta posponer la decisión o, si no es factible, pensar en los pros y contras para que la respuesta sea lo más racional posible. Procura no contestar lo primero que se te pase por la cabeza.

Evitar los re-enganches: Estos estados pueden durar días e incluso, dependiendo del tipo de consumo que hagamos y cómo nos hayamos cuidado, puede volver a ser fin de semana y que aún no nos hayamos recuperado del todo. Volver a consumir sin dejar el tiempo suficiente para recuperarse, hará que la próxima resaca sea más dura y facilitará que aparezcan más riesgos y efectos no deseados con las drogas. Evitar los fiestones cada fin de semana también hará disminuir la tolerancia a las sustancias, ¡así que ya sabes, menos es más!

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