Sexo anal

Descripción

En este apartado se describen aspectos específicos  en referencia a la penetración (inserción del pene) en el ano. Existen muchos aspectos, con respecto a las técnicas más adecuadas, preparación, entrenamiento para personas con poca experiencia, etc., que exceden los límites de esta web.

 

Gestión de placeres y riesgos

En la práctica sexual

  • Para estimular la próstata en la persona receptiva durante la penetración, suele ser más adecuado un movimiento de caderas de arriba a abajo, que no de dentro hacia afuera (el “ mete y saca” de toda la vida). En vez de producirse embestidas, el pene masajea la parte interna del recto, generando menos fricción e irritación.

  • Es importante utilizar lubricante de buena calidad. Existen varios tipos en el mercado: los basados en agua, silicona o materias grasas (aceites). Estos últimos pueden estropear los preservativos.

  • El uso de lubricante disminuye los riesgos de lesiones, heridas y transmisión de infecciones.

  • Para que la práctica no sea incómoda es fundamental la estimulación y juego previo. También se disminuye el riesgo de heridas o lesiones en personas con poca experiencia.

  • Si se usan duchas anales, se recomienda emplear dispositivos seguros en cuanto al volumen de agua y su temperatura.

  • Evitar las lavativas anales justo antes de la actividad sexual, ya que pueden irritar y desproteger la mucosa, facilitando la transmisión de infecciones.

  • Es preferible evitar el frecuente de lavativas, por el daño en la flora intestinal. En caso de hacerlo, que sea horas antes, con temperaturas templadas y sin excederse en el tiempo ni la cantidad de agua.

  • La penetración anal sin preservativo es una de las prácticas que implican mayor riesgo para la transmisión sexual del VIH. Si hay eyaculación, el riesgo es mayor para quien haga el rol receptivo (quien recibe), pero también se ve incrementado para quien ejerza el rol de insertivo (quien eyacula).

  • La creencia «si siempre la meto, apenas corro riesgo» es un mito. Para quien ejerce el rol de insertivo, el riesgo reside en el contacto del pene con la mucosa rectal, no siendo necesaria una herida en el pene para la transmisión.

  • El uso del preservativo sigue siendo, en la actualidad, la protección más eficaz frente a la mayoría de las infecciones de transmisión sexual.

  • La PrEP (profilaxis preexposición) son fármacos antirretrovirales que han demostrado eficacia para prevenir únicamente el VIH, siempre y cuando se sigan las pautas indicadas.

  • La PEP (profilaxis postexposición) es un tratamiento preventivo del VIH, indicado cuando el contacto de riesgo ya se ha producido. Para mayor efecto, su debería administrar antes de las 72 horas tras el contacto.

  • Existen otras infecciones de transmisión sexual distintas al VIH que pueden transmitirse por esta práctica. Muchas de ellas (sífilis, gonorrea, clamidias…) pueden diagnosticarse y tratarse de forma eficaz. Es conveniente acudir al médico ante cualquier síntoma (dolor, escozor, manchas, úlceras, ganglios…)

 

Combinación con drogas

  • El popper es una sustancia que se emplea con frecuencia en la práctica de la penetración anal, ya que facilita la relajación de la musculatura anal. En cualquier caso, se debe utilizar con precaución y moderación, puesto que tiene sus propios riesgos. La combinación de poppers con fármacos para la impotencia es desaconsejable.

  • En sesiones que impliquen sexo anal durante mucho tiempo (lo que puede suceder, por ejemplo, como efecto de la metanfetamina) los preservativos pueden llegar a desgastarse, facilitando su rotura. En ese caso es necesario usar lubricante extra y cambiarlos cada hora aproximadamente.

  • Algunas sustancias modifican las percepciones del propio cuerpo (ketamina). Otras tienen un efecto anestésico local (cocaína). En todos los casos, dificultan interpretar correctamente los estímulos dolorosos y facilitan la aparición de roturas, fisuras o desgarros.

 

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