¿Qué hacer si practico slam y la zona de punción está inflamada?

El uso de la vía inyectada es, con diferencia, la vía de administración que más riesgos presenta. Además del riesgo de sobredosis, dependencia y problemas asociados, si no se siguen pautas de reducción de daños en el uso y técnica de punción aumentan las probabilidades de problemas asociados a la salud.

Si la zona que rodea el área de punción está más caliente que el resto, rojiza y sientes dolor posiblemente sea debido a un absceso, es decir, a una infección en la zona  de punción. 

¿Qué debo hacer si tengo un absceso?

  • Al ser una infección lo más probable es que se necesite tratamiento, por tanto, se recomienda la asistencia del personal sanitario. Si está no es tratada, puede acabar desarrollándose una infección en la sangre y en consecuencia problemas en el funcionamiento de los órganos vitales.

  • Si notas arritmias, taquicardias, mareos, escalofríos, fiebre, hipotermia o dolores en la zona del absceso, no lo pienses, acude urgentemente a un centro de salud.

Somos conscientes que hablar sobre el consumo de drogas en las consultas médicas a veces es un tema tabú por miedo a sentirnos juzgados, sobre todo en relación a esta vía de administración. En esta situación los daños que pueden producirse en la salud son graves, así que recuerda, el trabajo de los profesionales sanitarios es diagnosticar, tratar y proporcionar información objetiva respetando el libre derecho del desarrollo de la personalidad. Los juicios de valor, actitudes paternalistas, opiniones sobre estilos de vida o discursos moralistas están siempre fuera de lugar. 

¿Cómo puedo evitar un absceso?

La aparición de abscesos suele deberse a un mala preparación de la sustancia y a un uso indebido del material y técnica de punción. Es menos probable que esto suceda si seguimos unos consejos básicos:

  • Pica y disuelve bien la sustancia en agua estéril: Los restos mal disueltos facilitan que pueda aparecer un absceso. Es recomendable el uso de filtros para introducir la disolución en la jeringuilla, la absorción a través de éstos impide que se introduzcan las partículas mal disueltas. Si vas a calentar la disolución, procura no pasarte. Si te despistas espera unos minutos para que se enfríe, no seas impaciente.
  • Utiliza material nuevo y estéril cada vez que vayas a consumir: Esto incluye todo el material, es decir,  las jeringuillas, el recipiente donde se va a preparar la disolución, los filtros, etc. Tampoco los compartas ni reutilices. Al reutilizar las jeringuillas, las agujas se desgastan (como vemos en la imagen más abajo).
  • Lávate las manos adecuadamente, limpia la zona de punción con toallitas hidroalcohólicas antes y después: Las manos con las que vamos a manipular el material y la piel están en constante contacto con microorganismos que pueden causar una infección, para evitarlo es necesario desinfectar estas zonas.
  • Apunta bien en las venasInyectarse en los tejidos alrededor de la vena puede provocar un absceso. Antes de hacerlo comprueba, retirando un poco el émbolo,  que la aguja esté en la vena. Si has consumido previamente y tu pulso o la visión te impide calcular bien, espera a que pasen los efectos. De esta forma evitarás que aparezcan efectos no deseados y te permitirá encontrar mejor la vena. 
  • Presiona con un algodón o una gasa limpios la zona después de la punción: Presiona durante unos minutos hasta que la vena deje de sangrar, así se evita la aparición de hematomas, si se producen, la vena puede cerrarse. Después de presionar vuelve a desinfectar la zona con una toallita hidroalcohólica. Masajea en círculos con la toallita desde el centro de la zona de punción hacia el exterior.
  • Cambia de vena: Inyectar repetidamente la misma vena facilita que se cierren y se produzca un una callosidad en la vena, que puede ser irreversible. Las venas más seguras donde inyectarse son las del pliegue del codo y las de la parte inferior de brazos y piernas (las que están por debajo del codo y las rodillas). 

 

 

Si no sabes dónde puedes conseguir todo el material de inyección o dónde desecharlo de forma segura después de utilizarlo, en los centros de reducción de daños (salas de venopunción asistida), centros de atención a las drogodependencias y algunas farmacias tienen programas de intercambio de jeringuillas y contenedores especiales. 

Estas recomendaciones son básicas y enfocadas a cómo reducir la aparición de un absceso, no son suficientes para aprender a utilizar correctamente una buena técnica de inyección ni reducir otros riesgos y daños asociados. En esta guía puedes encontrar más información detallada.

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