Juguetes sexuales

Descripción

Existen muchos tipos de juguetes sexuales: cockrings, bolas chinas, pinzas para pezones, plugs, vibradores, sondas uretrales, espéculos, bombas de succión y un largo etcétera, que pueden utilizarse en soledad o en compañía. Hay una gran variedad de modelos, formas, tamaños y materiales… que pueden adquirirse a través de Internet, en sex-shops o tiendas especializadas.

Quienes trabajan en estas tiendas suelen ser muy profesionales y pueden asesorarte bien sobre el dispositivo que más se adecúa a lo que buscas y el modo más adecuado de usarlos. En esta sección detallaremos información sobre los más frecuentes: dildos, plugs y cockrings.

No existe una regulación específica sobre la composición y garantías de seguridad de los juguetes sexuales. Al no estar clasificados como dispositivos médicos no tienen que cumplir sus estrictas regulaciones. Algunos estudios han encontrado cantidades elevadas de ftalatos (compuestos cancerígenos prohibidos en juguetes infantiles) en algunos modelos. Los productos de fabricantes que se han sometido de manera voluntaria a la regulación europea REACH son seguros en este sentido.

Con respecto a los materiales, los más frecuentes y baratos son los de caucho sintético. Tienen la ventaja de que se limpian fácilmente, pero se deterioran con el uso. Los de silicona son algo más caros, pero son igualmente sencillos de limpiar y mucho más duraderos. Hay modelos más blandos y transparentes a base de gelatinas: no son adecuados, ya que se pueden romper con más facilidad y son porosos (difíciles de limpiar o esterilizar).

Otro tipo de juguetes están hechos con materiales rígidos como metal o cristal (borosilicato sódico). Son muy resistentes a las temperaturas e irrompibles. Como inconveniente, su falta de flexibilidad puede resultar incómoda para algunas personas.

Dildos, plugs y estimuladores prostáticos

 Los dildos son dispositivos con distintas formas para ser insertados en el ano o la vagina. Habitualmente tienen forma de pene, aunque existe una gran variedad de modelos. Los plugs tienen una estructura similar a un cono, con un tope en la base y están diseñados para no sacarlos una vez que se han introducido, dando lugar a una estimulación más constante. Los estimuladores prostáticos tienen una forma especial para masajear este órgano. 

Cock-rings

Los cockrings son anillos que se insertan en la base del pene. Hacen que la circulación de la sangre sea más lenta, por lo que facilitan la erección. La sensación de peso o apretujamiento resulta excitante para algunas personas. Los más frecuentes se utilizan introduciendo el pene y los testículos. Los brazaletes para testículos evitan que estos órganos se escondan en la piel debajo del pene y se emplean en ciertas prácticas fetichistas como el CBT (cock and balls torture). Entre ambos dispositivos existen infinidad de variaciones.

Gestión de placeres y riesgos

En la práctica sexual

Dildos, plugs y estimuladores prostáticos

  • Si no se está familiarizado con el uso de estos juguetes, conviene empezar con los de tamaño más pequeños. Puedes emplearlos primero tú (o con alguien de mucha confianza) hasta que aprendas a relajarte y sientas comodidad con su empleo.

  • Antes de utilizarlos, revísalos bien en busca de pequeñas fisuras o roturas que pudieran agrandarse con la utilización.

  • Usar suficiente lubricante, y que este sea el adecuado para estos instrumentos. Los lubricantes de base acuosa (más líquidos) son más adecuados para los juguetes, los de base de silicona (más densos) duran más y son compatibles con el látex, pero pueden deteriorar los juguetes fabricados con este material.

  • Todos deben tener una base suficientemente ancha que impida su introducción completa en el recto. 

 

  • Conviene utilizar únicamente juguetes diseñados con este fin. El uso de botellas, objetos metálicos, frutas, botes o cualquier otro objeto puede causar daños imprevisibles con más facilidad.

  • Si durante su utilización hay sangrado o dolor muy agudo, conviene sacarlos despacio y esperar. El sangrado está probablemente relacionado con la rotura de una hemorroide (vena) y pasará en pocos minutos. Si el sangrado persiste, el dolor es muy intenso o se extiende al abdomen, conviene acudir a urgencias.

  • Si un juguete se queda dentro del ano, actúa con tranquilidad. Siéntate en el váter, relájate durante unos minutos e intenta expulsarlo como si estuvieras defecando. Si ves que resulta imposible, acude a un Servicio de Urgencias. Es posible que te dé vergüenza, pero recuerda que las y los profesionales están (o deberían estar) acostumbradas/os a tratar situaciones como esta.

  • Si van a compartirse, se pueden utilizar preservativos para cubrirlos y desecharlos en cada uso. Otra opción, aunque más engorrosa en la práctica, sería lavarlos convenientemente y esterilizarlos después de cada uso (una inmersión en lejía al 10% durante 20 minutos y un buen aclarado es suficiente). 
Transmisión de ITS
  • Evitar compartir el mismo bote de lubricante, aunque la transmisión del VIH por compartir juguetes es improbable,  el virus de la hepatitis C y otros patógenos resisten mucho tiempo fuera del organismo.

Cock-rings

  • Si no se tiene familiaridad con el uso de estos juguetes conviene siempre empezar con los de tamaño más grande. Existen modelos regulables en forma de cinta con remaches muy fáciles de poner y quitar.

  • En los modelos de anillo se recomienda introducir primero los testículos (uno detrás de otro) y después el pene. Puedes ayudarte de lubricante para la maniobra. Si el pene ya está erecto o semirrecto puede ser imposible.

  • La mayoría de los modelos incluyen la advertencia de no utilizarlos más de 20-30 minutos seguidos. Cuanto más tiempo se usen, mayor es el riesgo de falta de circulación, que en casos extremos puede llevar a destrucción irreversible de los tejidos.

  • Si se emplean junto a bombas de succión, para no dañar los tejidos se recomienda evitar emplearlos durante demasiado tiempo o si se desconoce su funcionamiento.

  • Si tienes sensaciones molestas, dolor, cambios de coloración o adormecimiento de la zona, hay que quitarlo inmediatamente.

Si no consigues quitarte el cockring, relájate, piensa en otra cosa y aplica agua fría en la zona durante unos minutos. Los modelos a base de caucho o silicona tienen la ventaja de poderse romper con ayuda de un bisturí en caso de emergencia. Esto no es posible con los modelos rígidos. En cualquier caso, si no es posible quitarlo, es necesario acudir a un servicio de urgencias, ya que existe riesgo de daños crónicos e irreparables.

Combinación con drogas

  • Los poppers pueden utilizarse para facilitar la inserción de objetos en el recto, ya que relajan la musculatura anal de forma específica.

  • La cocaína tiene un efecto anestésico local que puede enmascarar el dolor producido por un desgarro o fisura. Para evitar efectos adversos indeseados, recuerda que puede absorberse por la mucosa del ano.

  • El efecto anestésico disociativo de la ketamina afecta la percepción del cuerpo y la del tiempo. Ponerse una alarma en el móvil puede ser una buena medida de reducción de riesgos.

  • En un ambiente sexualmente excitante, si se emplean sustancias que modifiquen la percepción de las sensaciones del propio cuerpo, es fácil recibir como placenteras o estimulantes sensaciones que en otro momento nos parecerían dolorosas y que pueden indicar lesiones.

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