información y asesoramiento sobre chemsex para gestionar placeres y riesgos

Analiza tus Chems

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Desde las delegaciones de Energy Control Cataluña y Baleares para conmemorar el 1 de Diciembre, Día Mundial para dar Respuesta al VIH, ofrecemos el acceso gratuito al Servicio de Análisis para personas usuarias de chemsex. Ya que, además de sufrir una doble discriminación: por utilizar sustancias y pertenecer al colectivo LGBTIQ+, somos conscientes que una parte de personas usuarias soportan un tercer eje de discriminación, el estigma del VIH y, además, últimamente ha crecido el rechazo hacía personas usuarias de la PrEP. Esperamos aportar nuestro granito de arena a la lucha contra el estigma y la serofobia y colaborar en la promoción de una salud sexual libre y basada en los derechos humanos.

Sustancias y cantidad necesaria

  • Metanfetamina y mefedrona.
  • 50 miligramos (0,05 g)

Tipo de análisis

Análisis de cuantificación, te diremos qué lleva y la cantidad.

Coste de análisis

Gratuito.

Hora y localización

Delegación de Cataluña

  • Viernes 4 y 11 de diciembre de 16:00 a 21:00
  • Barcelona, c/ Independència 384, local.

Delegación de Baleares

  • Jueves 10 de diciembre de 18:00 a 20:00
  • Palma de Mallorca, c/Gabriel Llabrés, 9, 2º 1ª.

Acceso al Servicio de Análisis

Con cita previa, rellenando el formulario o enviando un mensaje a [email protected]

Respetando las medidas preventivas de la COVID-19.

Formulario

Vulnerabilidades y factores de riesgo ante el consumo de ChemSex

Vulnerabilidades y factores de riesgo ante el consumo de ChemSex

Artículo escríto por Arnau Rull Camprubi y Gaston Auguste Biangulli, psicólogos en ChemSex Support.

En la historia de la sexualidad humana, la combinación de ésta con diferentes tipos de drogas para incrementar su duración o intensidad ha sido algo a lo que se ha recurrido de diferentes formas y en distintos momentos. Sin embargo, el ChemSex como fenómeno y subcultura se ha instalado en nuestro entorno en los últimos años, y parece que lo ha hecho para quedarse. Nos parece interesante tener en cuenta algunos indicadores a considerar si eres alguien que lo practica o está pensando en hacerlo, de cara a poder pensar en cuándo éste se está convirtiendo en problemático o puede llegar a serlo.

En un momento inicial, lo que nos solemos encontrar como primera señal de alarma en personas que practican el ChemSex y que consultan para gestionar su consumo, tiene que ver con el hecho de ir dejando progresivamente aquellas actividades que proporcionaban una estabilidad en su día a día (la vida social, el trabajo, estudios,…), o bien aquellas que suponían una motivación, generalmente proyectos personales que de repente dejan de ser alentadores, para quedar relegados a un segundo plano o a ninguno. Entonces la necesidad de volver a tener una sesión se instala como principal prioridad, restando valor a todo aquello que antes lo tenía. Aquí podemos tener una primera señal bastante certera de que el consumo se está convirtiendo en problemático.

Como psicoterapeutas, solemos prestar especial atención al momento vital de la persona en el momento de iniciar la práctica, dentro del transcurso de su línea de vida. Nos parece importante detenernos a observar los aspectos más emocionales que entran en juego y se entrelazan con dicha práctica. Es especialmente relevante aquí preguntarse si se puede estar pasando por un momento emocionalmente intenso, ya sea por la dureza de alguna situación vital, por el poder estar contactando con una intensa sensación de soledad, o con un vacío existencial muchas veces difícil de describir. En todos estos casos, se puede recurrir al ChemSex como una forma de proporcionarse placer en un momento en que gestionar ciertos estados emocionales sería especialmente duro y angustiante. Por lo tanto, decimos que se puede estar “tapando la emoción” o la situación con la práctica del ChemSex, para así evitar tener que pasar por ella, aunque sea de forma momentánea. El placer evitativo que proporcionará dicha práctica, con el bajón posterior sumado al hecho de volver a contactar con una dura realidad, facilitará que rápidamente se vuelva a buscar de nuevo aquella sensación de placer. Aquí entramos en un poderoso factor de riesgo que lleva a un consumo problemático y a un círculo vicioso, a la repetición, donde rápidamente uno siente que se le ha ido la situación de las manos.

En relación a ello, también cabe destacar un punto importante que creemos que debemos considerar a la hora de pensar las vulnerabilidades, y es el hecho de que algunas de las personas que recurren a dicha práctica pueden haber sufrido alguna vivencia en su historia de vida que podemos definir como traumática. Hablamos de situaciones que, ya sea porque se experimentan en un momento temprano de la vida o bien por la gravedad de la situación (abusos sexuales o situaciones de violencia física), uno siente que no tiene recursos para hacerle frente. Entonces se experimenta una sensación de desamparo que, si no se ha podido procesar y elaborar adecuadamente, tenderá a una “compulsión a la repetición”, donde el placer de la sexualidad queda íntimamente ligado a un factor autodestructivo, y ya no se puede concebir de ninguna otra forma.

Otro factor que puede hacer que el ChemSex sea problemático es que la vivencia de la sexualidad sea exclusivamente con drogas. Muchos usuarios describen al sexo sobrio como aburrido y poco placentero. Al investigar psicológicamente esta vivencia muchas veces encontramos que está vinculado a una profunda dificultad para establecer relaciones de intimidad con otros GBHSH (gays, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres) tanto corporal como emocionalmente, por lo que la droga pasaría a ser un medio para poder generarla. En estos escenarios, el carácter anónimo y efímero de las sesiones se convierten momentáneamente en un lugar seguro y sin riesgo emocional de la expresión de la sexualidad. Por lo tanto, el desarrollo del sexo sobrio se convierte en uno de los factores para la reducción de riesgo de estas prácticas.

También cabe prestar atención a si los espacios de ChemSex son el único momento donde la persona socializa con otros GBHSH. La soledad es un factor de riesgo para este tipo de prácticas, por lo que pensamos que es interesante revisar la relación que las personas establecen con los pares de la comunidad. Estos escenarios coinciden con otras épocas donde la expresión del sexo entre hombres era exclusivamente en condiciones de anonimato y clandestinidad. Podemos comprender que fueron lugares de resistencia política ante un sistema heteronormativo y patriarcal, sin embargo habiendo avanzado en derechos sexuales y humanos, en este sentido se puede observar la repetición de aquellas relaciones, donde quizás operan los mismos estigmas que antes, pero esta vez entre nosotros. Comprendemos la celebración de la libertad sexual que la época nos permite pero en esta línea también nos preguntamos cómo cuidarnos y generar redes de apoyo entre nosotros garantizando esta libertad.

Además observamos que algunos usuarios encuentran en el ChemSex un lugar donde tener VIH no sea un inconveniente. Esto nos lleva de nuevo a preguntarnos sobre las relaciones que establecemos entre los GBHSH y si no estamos reproduciendo entre nosotros los estigmas de la sociedad. Entonces aquí surge la pregunta: ¿Qué espacios existen para conocer a otros GBHSH más íntimamente sin sexo y/o sin drogas?, ¿qué emociones y pensamientos nos genera esto?, ¿Qué espacios íntimos encontramos para hombres con VIH y cómo gestionamos estas situaciones cuando vamos a tener sexo sobrio?

En el mejor de los escenarios surgen amistades profundas, parejas (abiertas o no), triejas, redes poliamorosas, relaciones de apoyo mutuo, grupos de amigxs, etc. que se puedan sostener en el tiempo y que ayuden a la regulación del consumo de sustancias. Consideramos que los espacios mixtos son recomendables. Es decir, es importante generar redes de apoyo mutuo no asociadas al consumo y/o al sexo exclusivamente. En este sentido algunos usuarios también desarrollan su red de apoyo en clubes deportivos LGTB+, participando en asociaciones de la comunidad, a través del uso de otras apps no asociadas a las prácticas de ChemSex (Tinder), etc. En conclusión, si el consumo de chemsex te está trayendo problemas, no sientas vergüenza por ello y no temas en pedir ayuda. Puedes hacerlo con amigxs, vínculos cercanos, en entidades LGTB+ (como Stop Sida), donde cuentas con servicios de atención psicológica gratuita.

Guía sobre sexo, drogas y su combinación en tiempos de COVID-19

Guía sobre sexo, drogas y su combinación en tiempos de COVID-19

Un poco de historia

En poco más de un mes hemos vivido situaciones y rememorado momentos que han dejado huella en la historia y vida de muchas personas. A primera vista sin relación aparente, pero, si hacemos memoria, encontramos  que en el trasfondo hay elementos transversales; la lucha por los derechos y la desestigmatización.

Black Lives Matter

A finales de mayo, con la muerte de George Floyd en Minneapolis, el movimiento internacional Black Lives Matter, iniciado en 2013, resurgió y provocó múltiples revueltas y manifestaciones, en varias ciudades y países, protestando contra la brutalidad policial hacia la comunidad afroestadounidense. La ola de manifestaciones ha desmantelado el cuerpo policial, acusado de ser estructuralmente racista, y la aprobación por parte del consejo municipal de un modelo que garantice la seguridad pública. Pero la existencia del racismo institucional no es una novedad en Estados Unidos, ni en otros países.

Día de Acción Global

El 26 de junio es el Día de Acción Global, conocido por el lema ‘Apoye. No castigue’, es una iniciativa a nivel internacional que promueve un cambio en las políticas de drogas actuales, priorizando la salud y la reducción de riesgos y daños. Uno de los motivos por los que surgió este movimiento fue el fracaso de las actuales políticas punitivistas para conseguir sus únicos dos objetivos, la reducción de la demanda y la oferta.  Tras 100 años de guerra contra las drogas, las estadísticas del European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA) muestran que están siendo un fracaso. Según el Boletín estadístico de 20172018 y 2019 cada año hay más consumidores y hay más variabilidad de drogas en el mercado (Imagen 1).

Número y categorías de nuevas sustancias psicoactivas notificadas por primera vez al Sistema de alerta temprana de la UE (2005-2018). Imagen extraído del Informe Europeo de Drogas 2019: Tendencias y Evolución

Número y categorías de nuevas sustancias psicoactivas notificadas por primera vez al Sistema de alerta temprana de la UE (2005-2018). Imagen extraído del Informe Europeo de Drogas 2019: Tendencias y Evolución

Al hacer un breve paseo por su historia, vemos que el origen del prohibicionismo es estadounidense, que poco tiene que ver con la salud de la personas y más en contra de ellas,  especialmente de ciertas comunidades. Otros aspectos más a destacar son: 

En su conjunto da a reflexionar sobre el concepto de ‘esclavitud moderna’.

 Día del Orgullo

El 28 de junio, Día del Orgullo, conmemora los disturbios del 1969 producidas en el Stonewall Inn, donde Marcha P. Johnson, una mujer trans, trabajadora sexual, racializada y con VIH protagonizó e impulsó principalmente las revueltas contra la represión policial. Estos sucesos actuaron como el catalizador del movimiento de liberación LGBT. Hoy en día, en los países donde la lucha ha conseguido más derechos para la comunidad, está más vinculado a una festividad que a un movimiento político. Esto no significa que ya no exista, únicamente que, en algunos medios de comunicación, hay cierto desinterés para visibilizar la parte crítica del Orgullo. Venden más otras cosas.

Es en nuestra comunidad donde el no reconocimiento y la educación sexual, basada en la abstinencia y los riesgos, magnificó la problemática del VIH/sida. Hoy en día, en países y regiones que mantienen este tipo de educación, se continuan disparando las tasas de embarazos en adolescentes, VIH e ITS. 

La Gestión del Placer y el Riesgo en la ‘nueva normalidad’

Hace pocas semanas se levantó el estado de confinamiento y nos encontramos ante esta ‘nueva normalidad’, una panorama donde el virus aún está presente y no se descarta la posibilidad de un rebrote más adelante. Pese a esta normalidad, los mensajes no  son muy diferentes a los que existían durante los puntos más álgidos de la pandemia. Este nuevo panorama ha obligado a repensar y matizar los métodos y estrategias preventivas.

Esta guía ha sido elaborada  en colaboración con Energy Control, gTt-VIH, Stop Sida y COGAM.  Atendiendo a un principio de realidad, y sin prejuicios, con el objetivo de ofrecer información y recomendaciones de reducción de riesgos y daños al colectivo LGBTIQ+. Estas pautas pueden ayudar a reducir el riesgo de transmisión del virus, pero gran parte de ellas son útiles en cualquier momento.

Manifiesto Disidente de Translocura

Manifiesto Disidente de Translocura

Es lamentable que en el siglo XXI las personas no hetero-normativas sigan siendo objeto de burla, violencia y discriminación homófoba, plumófoba, serófoba y también racista. Los ataques, la persecución y la violencia que sufren, que sufrimos, influyen en nuestra sexualidad y en los vínculos sexo-afectivos. En demasiadas ocasiones encontramos una relación de los usos problemáticos de ChemSex y una trayectoria de vida muy difícil, ya desde la infancia.

E incluso, en algunos casos, los discursos que encontramos en el trasfondo de este tipo de violencias pueden asimilarse e interiorizarse, sin ni siquiera ser conscientes. Esta interiorización de los discursos son la causa de que algunas personas LBTIQ+, pertenecientes a una comunidad históricamente discriminada, acaben reproduciendo y perpetuando las mismas dinámicas de discriminación que sufren, pero ejercidas hacia otras personas. Esto lo podemos encontrar en algunos perfiles de las Apps de contacto que, en vez de enfatizar los gustos, se centran en el rechazo despectivo hacia ciertos colectivos (“no latinos”, “no locas”, “no gordos”, “no viejos”, etc).

El Manifiesto Disidente nos narra la historia de Translocura, una DragQueer trans no binaria, migrante, precaria, mamarracha, ravera, loca y transgresora. Un mensaje con una fuerte crítica social, una llamada al empoderamiento, dirigido a las personas que se ven discriminadas por el simple hecho de no encajar en los estándares sociales.

No podíamos dejar escapar la oportunidad de daros a conocer esta maravilla.

Manifiesto Disidente

“Mira, mira ese de ahí, ahí va el mariquita” decía la gente. Desde pequeña pretendían acosarme con canciones como “fiesta, fiesta, pluma, pluma… gay”. Siempre riendo “ja, ja, ja”, a burla de mí, que para eso vine. “No llores, mariquita”, el duelo por dentro. La primera lengua que hablé fue la del odio, aprendí de la violencia que existía en mi hogar. La lengua de mis padres mestizos fue un regalo que nunca escuché, porque no quisieron hacerse cargo de mí, por maricón. Mi abuelita en cambio se apiadó, así que rechacé el amor materno y el paterno lo enterré. Preferí tapar el dolor con una sonrisa, con esta sonrisa, de oreja a oreja, maquillada con lipstick, sellada en rencor. Me apenaban las caras de mi abuelita cuando en el colegio la llamaban para explicarle el acoso que sufría… incluso ahí no pude ver que a ese mundo yo no pertenecía.

Esperando disminuir la humillación me engañé a mí misma, queriendo ser rica, facha, heteronormada y popular. Odiaba mi voz aguda, maldije a Dios por nacer afeminada. Qué rápido olvidamos de a dónde venimos, qué lento sabemos hacia dónde vamos. Así que recuérdenmelo, recuérdenme que vengo de otra tierra, recuérdenme que soy sudaca, pobre, marica, y travesti.  Recuérdenme el abuso y la presión del gobierno a mi pueblo, recuérdenme ese mundo cis heteronormado para cogerle aún más odio, para escapar siempre de él. Sé que vengo de oro robado, de violaciones, del abuso, de la sangre de los indios masacrados que nuestros padres mestizos tan rápido han olvidado. Una mezcla horrorosamente trágica entre el reinado y el patriarcado. Y mi memoria no parece escapar de la idea que en esta tierra la historia no va a ser menos fea. Una dulce lucha, una amarga pena. He vivido escapando, siempre buscando un mundo mejor. Aunque ahora caigo en la cuenta, ¿no será de mí de quién escapo con terror?

Nuestras historias no pueden marcarse en casillas, no pueden etiquetarme, no pueden marginarme, porque siempre he estado al margen, porque nunca tendré papeles para independizarme de las marcas que han dejado en mi alma. Quiero exorcizarme, liberarme, nunca más volver a odiarme, aceptarme, así, deforme, así, moldeable, así soy parte y nunca aparte de este sistema y de sus normas, de este mundo que en llamas arde. Sí, antes quise ser buena, como mi abuela, como mi madre. Cojo las fuerzas y sigo mi camino, me abro paso en el mundo del arte. Sé que represento a esa minoría que cada día tiene más rabia por tanta injusticia, por tanta batalla, por tantas historias de vida, la tuya, la mía. Hoy reclamo mi espacio, desde hoy ya no hay más pena. Travestis, latinas, putas, migras, sudacas, marginadas sin fronteras, viviremos para siempre…

Disidentes hasta la muerte.

Chemsex y serofobia interiorizada

Chemsex y serofobia interiorizada

Artículo escrito por Gabriel J. Martín, psicólogo.

Gabriel en el laboratorio de la delegación en Cataluña de Energy Control

Introducción

Chemsex, en palabras del propio creador del término, David Stuart[1], es el uso de cualquier combinación de drogas, incluyendo la metanfetamina cristalizada, la mefedrona (y otras catinonas) y/o los GHB/GBL, con la única finalidad de tener sexo gay. Está asociado sindémicamente a estos dramáticos cambios recientes que afectan a la experimentación del placer y al sexo gay: (1) nueva tecnología y cultura de la conexión gay online, pues no es exclusiva de la cultura de sauna, (2) el impacto que ha tenido el VIH, y (3) los cambios en las leyes y actitudes sociales hacia la homosexualidad. Chemsex, no es solo sexo gay con drogassino sexo gay con determinadas drogas en entornos donde la gente se relaciona sobre todo mediante aplicaciones online y en los que el VIH ha marcado cambios en el modo en que algunos hombres gais viven su sexualidad. Por esta razón, a lo largo de este artículo nos referiremos en todo momento al consumo de los hombres homosexuales y, aunque lo dicho aquí pueda aplicarse a otras comunidades con patrones de consumo similares, lo cierto es que el fenómeno del chemsex ha sido estudiado casi exclusivamente en hombres gais. En cuanto a las drogas que suelen considerarse chemsex, como se ha explicado antes, no son las recreativas habituales (coca, alcohol), sino otras que se vinculan a encuentros sexuales como son la metanfetamina cristalizada, la mefedrona y el GHB.

Se discute sobre la extensión del fenómeno y la prensa sensacionalista magnifica la intensidad del mismo pero, ciertamente, en la comunidad gay existe la sensación de que el chemsex es un fenómeno ubicuo (Ahmed et al., 2016) y que, casi no queda más remedio que pasar por el aro de las drogas si quieres tener sexo (Bourne et al., 2014). Sin embargo, como nos recuerdan los expertos, Los datos que tenemos es que un 5% de la población gay ha tomado algunas de estas sustancias y con este fin sexual en el último año. Este fenómeno, aunque no es un problema de salud pública a nivel global, sí afecta a un colectivo que está expuesto a un riesgo extremo. Es necesario intervenir(Caudevilla, 2016). En otras palabras, el chemsex no está tan extendido en la población gay como pudiera parecer según algunos titulares pero sí está muy concentrado en las grandes ciudades que cuentan con una comunidad gay visible (Schmidt et al., 2016) como es el caso de Madrid y Barcelona en España pero también Londres, Berlín, Amsterdam, Nueva York, Sidney, etc. donde el chemsex sí aparece con frecuencia en los contactos sexuales y repetidamente en las apps de contacto gay (que son el principal método de contacto entre chemsexeros). Así, el chemsex es un fenómeno eminentemente gay-urbano y, como nos recuerda Jorge Garrido, director de Apoyo Positivo (en Martín, 2020), es algo muy vinculado a un modelo concreto de ocio que sí puede devenir en problemático para algunos de sus participantes.

Entre esas problemáticas a las que tanto solemos referirnos, algunas ya son tan de sobra conocidas que se han convertido en lugares comunes. Entre ellas encontramos: prácticas de riesgo para el VIH (Sewell et al., 2017), efectos psicóticos, pérdida de conciencia y episodios de agresividad (Dolengevich et al., 2017). Mucho menos se ha informado acerca del origen y el impacto psicoemocional del chemsex y, por ese motivo, fue tan importante la aportación de Platteau et al., (2019) al conocimiento de las etapas por las que los consumidores de chemsex problemático atraviesan: (1) soledad y vacío; (2) búsqueda de conexión; (3) conexión sexual; (4) conexión por medio del chemsex; (5) problemas con el chemsex, y (6) impacto grave en la salud. Llegados a este punto es muy importante subrayar que, ni de lejos, todos los consumos de chemsex son problemáticos ya que, como bien señalan Coll y Fumaz (2016), A pesar de que puedan compartir ciertas características, no puede hablarse de un perfil único de consumidor. Podrían establecerse tres categorías: aquellos que consumen regularmente u ocasionalmente y que perciben que las usan de forma controlada; aquellos que lo perciben como un problema que tiene efectos deletéreos sobre su salud física, mental o vida social, y que han buscado ayuda profesional o están considerando buscarla; y finalmente aquellos que pueden tener problemas relacionados con el uso de drogas, pero no lo reconocen o no lo perciben como tal: solamente algunos chemsexeros tienen problemas con el uso sexualizado de las drogas y eso se hace especialmente visible a la hora de buscar soluciones para ese uso problemático. Es entonces cuando aparecen las mayores dificultades si el tratamiento se centra solamente en el control de los consumos. El chemsex problemático aparece más frecuentemente en gais que arrastran consigo problemas de corte social, emocional, sexual y de autoestima.

El iceberg bajo el consumo problemático

Siguiendo la definición del EMCDDA de 2013[2], se entiende por consumo problemático aquel que causa daño evidente o tiene consecuencias negativas para el usuario, ya se trate de dependencia o cualquier otro problema físico, psíquico o social, o bien aquel que conlleve probabilidad o riesgo elevados de sufrir estos daños. Además se podrían incluir las consecuencias negativas que el consumo ocasiona a terceras personas.

Se ha encontrado una serie de factores que suelen ser comunes en los chemsexeros con consumos problemáticos y que merece la pena enumerar:

  • El estigma y la discriminación por ser homosexuales (Pollard et al., 2018).
  • Desarraigo y baja autoestima erótica (Hibbert et al., 2019).
  • Gran necesidad de intimidad, baja autoestima y dificultad para gestionar problemas emocionales (Evans, 2019).

Estos problemas, como se aprecia, guardan una relación estrecha con la homofobia interiorizada (Martín, 2016) y con las dificultades para vivir su sexualidad confortablemente. Como bien resumen David Stuart: para estos hombres, no es un problema de drogas, sino un problema de sexo gay. La mejor manera de reducir los daños del chemsex es desarrollar una comprensión sólida de cómo queremos que sea nuestra vida sexual y romántica, tener algunas metas y límites en torno a ello, y tener la capacidad de concienciación y de comunicación para alcanzar estas metas y proteger esos límites. Si todos disfrutáramos de un buen bienestar sexual, nacido de un diálogo (cultural) sobre el papel que juegan el sexo y la intimidad en nuestras vidas, sería sencillo evitar los daños relacionados con el chemsex. Es importante que las clínicas de salud sexual y las organizaciones de la comunidad gay brinden servicios que vayan más allá de las simples pruebas y la prescripción de medicamentos, que también ayuden a nuestros pacientes y comunidades a desarrollar un bienestar sexual y general, incluyendo la adaptación a aquellos cambios culturales ante los que muchos tiene dificultad para adaptarse[3].

Desde la sexología recibimos una ayuda para entender el hecho anterior gracias al Dual Modelde Janssen y Bancroft (2007). Este modelo nos explica que la respuesta sexual de cualquier persona es el resultado de la interacción entre los mecanismos inhibitorios y excitatorios de la sexualidad. Si lo que nos excita supera a lo que nos inhibe, seguramente responderemos sexualmente. Si, por el contrario, lo que nos corta el rollosupera a lo que nos pondría cachondos, seguramente no seremos capaces ni de tener una erección ni de acercarnos a alguien que nos excita ni de implicarnos en ningún tipo de actividad sexual. Un ejemplo, para explicar este modelo de una forma muy simple, sería cuando la baja autoestima erótica (la poca confianza en tu atractivo y/o en tu capacidad para erotizar a otros) te hace anticipar que el sexo con alguien saldrá mal porque te mostrarás tímido e inseguro. El miedo a hacerlo mal o a no gustar actúa como un gran inhibidor de la sexualidad. Pero si tomas alguna sustancia que te suprime ese miedo, entonces no habrá obstáculos y tu respuesta sexual aflorará en toda su intensidad y con todo su goce. El chemsex, desde esta perspectiva, actuaría como un modulador que suprime la salvaje inhibición sexual que provocan el miedo al rechazo, la homofobia interiorizada, la inseguridad corporal y ese largo etcétera que ya hemos mencionado. Como nos informa Stuart (2013) sobre los datos acumulados por la ONG Antidotede Londres entre 2005 y 2013:

  • El 99% de los usuarios de metanfetamina usan la droga únicamente para facilitar el sexo.
  • El 75% de los usuarios de mefedrona están usando la droga únicamente para facilitar el sexo.
  • El 85% de los usuarios de GBL (un precursor del GHB) lo usan para facilitar el sexo.
  • El 75% de estos usuarios de drogas tienen VIH[4]

Este uso facilitador de la respuesta sexual que aparece en todas y cada una de las drogas asociadas al chemsex resulta muy comprensible gracias al Dual-Model. Otros autores han confirmado que los chemsexeros con VIH emplean las drogas como una herramienta para manejar su respuesta sexual al poder vencer sus inhibiciones una vez han consumido (Bourne et al., 2015). Ahora podemos también comprender la relación entre chemsex y la serofobia interiorizada.

2 Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA). http://www.emcdda.europa.eu/activities/hrdu

3 Ver referencia 1.

4 En este artículo me adhiero a las recomendaciones de CESIDA sobre el lenguaje referido al VIH y las personas que conviven con él. Para ello, emplearé preferentemente fórmulas como «persona que convive con el VIH» frente a términos como «seropositivo», por la carga de estigma que posee este último. No obstante, para no saturar el texto de perífrasis, emplearé la fórmula «VIH+» en sustitución de «personas que conviven con el VIH».

Chemsex y serofobia interiorizada

Un elemento que ha aparecido consistentemente en los estudios sobre chemsex es la presencia de serofobia interiorizada entre los chemsexeros que, a su vez, tienen VIH. Hibbert et al. (2018) revelaron que la probabilidad de que un hombre gay sea sexualmente rechazado por tener VIH es considerable y el peso de este estigma afecta a la forma en que algunos de estos hombres afrontan su sexualidad. Un hombre con serofobia interiorizada, a su vez, es un hombre que, siendo VIH+, tiene interiorizados los patrones de rechazo y estigma que su entorno muestra contra las personas con VIH. Es, en término sencillos, un hombre que o bien siente rechazo hacia sí mismo por el hecho de tener VIH o bien siente un temor extremo a que los demás lo marginen, rechacen sexualmente o incluso que lo agredan, si estos llegan a conocer su condición. Dos de las características emocionales que podemos destacar de quien tiene serofobia interiorizada es (a) un alto nivel de ansiedad y (b) poca habilidad en la gestión de sus emociones. De esta forma, alguien con serofobia interiorizada no sólo sentirá mucha ansiedad, especialmente ante la idea de que se conozca su seroestaus sino que, peor aún, tendrá muy poca capacidad para gestionar esa ansiedad y, con toda probabilidad, se le convertirá en una ansiedad inhabilitante.

La ansiedad provoca numerosos problemas sexuales: descenso de la libido, evitación, falta de erección, anorgasmia y eyaculación precoz (Bustamante, 2012) y la mayor parte de los esfuerzos terapéuticos se dirigirán a comprender qué tipo de situación provoca la ansiedad en el hombre que los está sufriendo así como en ofrecer técnicas y estrategias para vencerla. Como la serofobia interiorizada se relaciona con una alta ansiedad y el hombre que la sufre tienen una capacidad reducida para gestionar esa ansiedad, los problemas sexuales no se harán esperar. Si en el transcurso de alguno de sus encuentros sexuales se le presenta la ocasión de consumir alguna droga o si en cualquier momento de fiesta se da cuenta de que habiendo tomado determinada droga no siente ningún tipo de inhibición sexual y que puede tener sexo sin menor problema, entonces es probable que comience a percibir la droga como una manera de afrontar su inhibición y facilitar, con ello, su respuesta sexual.

A pesar de ello y como recogen Bourne et al. (2014), la mayoría de hombres consumidores de chemsex no eran felices con sus vida sexuales. Paradójicamente, los consumos actúan como facilitadores de relaciones sexuales pero, a su vez, estas relaciones sexuales no son significativas y muchos chemsexeros desearían una relación estable para tener un sexo más íntimo y conectado. Parece que todo el mundo busca la conexión emocional. Así, en aquellos hombres gais con mayores problemas emocionales y con mayores dificultades para vincularse a otros debido a la homofobia y a la serofobia interiorizada, el consumo deviene una necesidad con la que puentear esa imposibilidad de conectar con otro ser humano. Poder tener consumos lúdicos supone emplear las sustancias de un modo recreativo y, para ello, es imprescindible que no las consumamos para poder satisfacer algo tan básico como la necesidad humana de vincularnos y sentirnos aceptados y validados por los demás. Si la serofobia que hemos interiorizado nos bloquea y nos impide acercarnos a otros hombres con los que mantener no solo relaciones sexuales casuales sino también una relación afectiva o un sexo mucho más íntimo o vinculado, entonces, la serofobia interiorizada nos está alejando del uso recreativo de esas sustancias y está convirtiendo ese consumo en algo imprescindible para tener sexo y, finalmente, problemático.

Desde una perspectiva de reducción de riesgos, si queremos que los consumos no se conviertan en problemáticos, además de los correspondientes consejos sobre dosificación, vías de administración y proactividad frente a las infecciones de transmisión sexual, debemos incorporar consejos y reflexiones sobre el estado psicológico y emocional de los practicantes de chemsex. Como hemos visto, la falta de arraigo y el aislamiento social así como la homofobia interiorizada son algunos de estos vulnerabilizadores para el consumo problemático de drogas sexualizadas pero también lo son la inseguridad con el propio cuerpo, el uso que le damos al sexo o la serofobia. Si deseamos mantener nuestros consumos dentro de lo recreativo es bueno que, por tanto, nos preguntemos: ¿cuento con una buena red de amigos y familiares en los que sentirme apoyado y con los que compartir tanto momentos difíciles como felices y de ocio? ¿Realmente me siento cómodo con mi homosexualidad en todas las esferas de mi vida? ¿Qué relación tengo con mi cuerpo? ¿Me siento seguro de mi capacidad sexual? ¿Empleo el sexo para llenar ratos en los que no sé lo que hacer o realmente disfruto los encuentros sin necesidad de alargarlos artificialmente? ¿Puedo hablar de mi VIH o me siento avergonzado de convivir con el virus? Las respuestas a estas preguntas nos darán una medida de lo vulnerables que podemos ser a que nuestros consumos se conviertan en problemáticos y nos servirán para solicitar el apoyo que podamos necesitar con el objetivo de mantener los consumos dentro de lo recreativo.

En lo relativo al VIH y la serofobia interiorizada, es importante que deconstruyamos nuestros propios prejuicios contra este virus y las personas que conviven con él, especialmente si tú mismo eres una de esas personas. La sexualidad ha sido fuertemente reprimida por nuestra cultura cargándola de una potente connotación negativa. Todo sexo que se saliera del propuesto por las leyes (hasta finales del siglo XX fueron redactadas con una gran influencia de la moral católica) ha arrastrado el estigma consigo. Estigma que se ha evidenciado especialmente en el sexo homosexual. A comienzos de la epidemia de VIH, en los años 80, este estigma se redobló contra quienes se infectaban porque se les acusaba de haberse provocado una enfermedad mortal con su erróneo estilo de vida(Martín, 2016 y 2020). Este pensamiento sigue presente en sectores conservadores. Así, haber crecido en un contexto familiar o social que ha demonizado tu sexualidad, se convierte en un vulnerabilizador para el chemsex problemático en muchos hombres homosexuales. Es imprescindible una buena información sobre que todos somos vulnerables al VIH y que quien se ha infectado no es ni más descuidado ni más promiscuo que los demás. Y que si fueras más promiscuo, ¿qué? ¿Acaso es malo? Es importante que tengas muy clara la información sobre tu estatus serológico y sobre el hecho de que no serías capaz de transmitir el virus a nadie mientras tu carga viral se mantenga indetectable. Es importante que seas asertivo en la idea de que la responsabilidad siempre es compartida y que tú no tienes la menor obligación de hacerte responsable de la salud sexual de nadie ni de avisar a nadie de nada. Porque no hay nada de lo que avisar. No eres ningún peligro. Punto. Ser asertivo con tu VIH es sentir menos miedo a hablar de tu VIH. Y menos miedo significa mejor respuesta sexual. Y mejor respuesta sexual, ya lo sabes, significa menos probabilidad de que tu consumo se convierta en problemático.

Finalmente y en resumen, que los consumos se mantengan en lo lúdico dependerá de que nosotros deconstruyamos los prejuicios que hemos interiorizado a causa de la educación recibida, de que seamos capaces de reelaborar una relación saludable con nuestra sexualidad, de que nos sintamos orgulloso de ser sexuados, de que nos guste el sexo, de vivir una promiscuidad lúdica que nos haga felices a nosotros y a nuestros compañeros sexuales y de saber que lo antinatural es la represión sexual o ceñirla solamente a aquellos momentos de nuestras vidas en los que contamos con una pareja sentimental. Como te resumo en “Gay Sex”: Si no sé socializar, si necesito sustancias para desinhibirme, si tengo inseguridades con mi cuerpo o si no sé qué hacer con mi tiempo libre, por más droga que consuma, seguiré sin una buena red de amigos, seguiré teniendo inhibiciones sexuales, seguiré sintiéndome inseguro ante la idea de que alguien me vea desnudo y seguiré aburrido hasta lo insoportable cuando esté en mis horas de ocio. Si tengo amigos, disfruto de mi sexualidad, creo que mi cuerpo no está mal y tengo aficiones que me entretienen, podré darme una fiesta de vez en cuando, pero será mucho más difícil que esas fiestas se coman mi vida. No necesitaré esas fiestas. Si alguna vez las transito, será por elección, no por necesidad.

Referencias

Ahmed, A. K., Weatherburn, P., Reid, D., Hickson, F., Torres-Rueda, S., Steinberg, P. y Bourne, A. (2016). Social norms related to combining drugs and sex (“chemsex”) among gay men in South London. International Journal of Drug Policy. Volume 38, pps.; 29-35.

Bourne, A., D. Reid, F. Hickson, S. Torres Rueda y P. Weatherburn (2014), The Chemsex Study. Drug use in sexual settings among gay and bisexual men in Lambeth, Southwark and Lewisham, Londres, Sigma Research, London School of Hygiene and Tropical Medicine.

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Bustamante, J. (2012), ¿En qué piensan los hombres?, Barcelona, Planeta.

Caudevilla, F. (2016). El ChemSex, aunque no es un problema de salud pública a nivel global, afecta a un colectivo que está expuesto a un riesgo extremo. VV.AA. Monográfico de Chemsex. XX Jornadas de ChemSafe.

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Dolengevich H., Rodríguez, B., Ballesteros, J. y Molina, R. (2017). Chemsex. An emergent phenomenon. Adicciones. Volume 29 (3), pp.; 207-209.

Evans, K. (2019), The psychological roots of chemsex and how understanding the full picture can help us create meaningful support, Drugs and Alcohol Today, Vol. 19(1), pp.; 36-41.

Hibbert, M., et al. (2018) The people living with HIV stigma survey UK 2015: HIV-related sexual rejection and other experiences of stigma and discrimination among gay and heterosexual men, AIDS Care. Vol 30(9), pp.;1189-1196.

Hibbert, M.P., Brett, C.E., Porcellato, L.A. y Hope, V.D. (2019). Psychosocial and sexual characteristics associated with sexualised drug use and chemsex among men who have sex with men (MSM) in the UK. Sexually Transmitted Infections. ISSN 1368-4973.

Janssen, E. y J. Bancroft (2007), The Dual-Control model. The role of sexual inhibition y excitation in sexual arousal and behavior. En E. Janssen (ed.), The psychophysiology of sex, Bloomington, Indiana University Press.

Martín, G. J. (2016). Quiérete mucho maricón. Roca. Barcelona.

Martín, G. J. (2020). Gay Sex. Roca. Barcelona.

Platteau, T., R. Pebody, N. Dunbar, T. Lebacq y B. Collins (2019), The problematic chemsex journey. A resource for prevention and harm reduction, Drugs and Alcohol Today, 19(1), pp.; 49-54.

Pollard, A., T. Nadarzynski y C. Llewellyn (2018), Syndemics of stigma, minority-stress, maladaptive coping, risk environments and littoral spaces among men who have sex with men using chemsex. Culture, Health and Sexuality, 20(4), pp.; 411-427.

Schmidt, A. J., Bourne, A., Weatherburn, P., Reid, D., Marcus, U. y Hickson, F. (2016). Illicit drug use among gay and bisexual men in 44 cities: Findings from the European MSM Internet Survey (EMIS), International Journal of Drug Policy. Volume 38, pp.; 4-12,

Sewell, J., Miltz, A., Lampe, F. C., Cambiano, V., Speakman, A, Phillips, A. N., Stuart, D, Gilson, R., Asboe, D., Nwokolo, N., Clarke, A., Collins, S., Hart, G., Elford, J. y Rodger, A. J. (2017). Poly drug use, chemsex drug use, and associations with sexual risk behaviour in HIV-negative men who have sex with men attending sexual health clinics. International Journal of Drug Policy, Volume 43, pp.; 33-43.

Stuart, D. (2013). Sexualised drug use by MSM: Background, current status and response. HIV Nursering. Volume 13, pp.; 1-5.

Chemsex, fiestas y drogas en tiempos de coronavirus

Chemsex, fiestas y drogas en tiempos de coronavirus

Debido a la situación extraordinaria producida por el COVID-19, desde Energy Control hemos propuesto seguir una serie de recomendaciones básicas generales sobre fiesta y drogas en tiempos del coronavirus, que podéis encontrar en nuestra web o canal de YouTube. No dejéis de echarles un ojo, compartirlas y, por supuesto, seguirlas. También hemos adaptado estas recomendaciones, y añadido otras, teniendo en cuenta el Chemsex:

  1. No salgas de casa, salvo para lo estrictamente imprescindible. Salir a practicar Chemsex, de fiesta o estar con colegas es, en esta situación, prescindible. Aprovecha para darte un descanso y, cuando todo se relaje, ya lo celebraremos. Así que, de momento no vayas de Chemsex o de fiesta pero… tampoco la organices en casa ni te vayas de cruising!
  2. No compartas los instrumentos empleados para consumir y follar. Esto incluye vasos, botellas, cigarrillos, pipas de cristal, sopletes, porros, turulos, jeringuillas, etc. También los juguetes sexuales y lubricantes.
  3. Lávate las manos con agua y jabón de manera adecuada y toca solo lo que tú te vayas a meter. No utilices la saliva de lubricante. Si vas a meter los dedos, utiliza guantes de látex para cada agujero y no los reutilices al cambiar de pareja.
  4. Recuerda que los besos son una vía de transmisión. Es poco probable que se transmita a distancias mayores de uno o dos metros. Obviamente, mejor follar en tiempos no tan revueltos. Limita el número de parejas sexuales, ya vendrán épocas mejores. 
  5. Si esnifas, pica bien la sustancia y lávate las fosas nasales cuando termines. Podrías crear heridas que facilitan la entrada del virus a tu sistema. Nunca uses billetes para esnifar. Son vías de transmisión del virus. Usa mejor turulos de papel desechables.
  6. Ten en cuenta, sobretodo si tienes VIH, que las sustancias estimulantes pueden producir una bajada de defensas. No es el mejor momento para ello. Si vas a tomarlas, mejor siempre de la manera más moderada posible.
  7. Se recomienda no usarlo para consumir pero ahora mucho más: evita usar el móvil para hacerte rayas. Los teléfonos están en contacto permanente con nuestras manos y pueden ser un buen lugar para que esté el virus. Tampoco compartáis la misma base.
  8. Ojo con los bulos: ni la cocaína, ni el cannabis mata el virus, tampoco las bebidas alcohólicas protegen porque llevan alcohol. La mejor protección ahora mismo es el distanciamiento social. Tampoco la PrEP o estar en tratamiento antirretroviral te protege ante él. Tener la carga viral indetectable o no tener las defensas bajas no te convierte en población de riesgo, pero aún puedes contagiarte, y contagiar a los demás, del virus.
  9. Cuídate y cuida de las personas que tienes alrededor. Es una crisis importante de Salud Pública y que su impacto sea el menor posible es responsabilidad de todas las personas. Tal vez sea un buen momento para sacar del cajón algún juguete y hacer volar la imaginación, o ver completa esa película porno que no nos quedó claro su argumento porque estábamos despistados.
  10. Ya que los servicios de análisis de sustancias están cerrados, evita consumir aquello que no hayas analizado previamente. Cultiva la paciencia.


Más información

Gestión emocional para usuarios de Chemsex en tiempos de coronavirus de Stop Sida.

Preguntas y respuestas sobre COVID-19 y VIH de gTt-VIH.

What does coronavirus (COVID-19) mean in regard to chemsex? de David Stuart.

Consulta

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¿Qué debemos saber del VIH?

¿Qué debemos saber del VIH?

Hablar de VIH, hoy en día, implica hablar de una infección que se ha convertido en crónica con unos muy buenos avances, desde el punto de vista sanitario, que permiten a las personas que son diagnosticadas tener una calidad y esperanza de vida como las de cualquier otra persona. Sin embargo, aún siguen surgiendo muchas dudas respecto a aspectos básicos de la infección como las vías de transmisión o la prevención. ¿Cómo es posible que continúe sucediendo esto cuando estamos en plena era de la información?

Uno de los fracasos fundamentales en lo que al VIH se refiere es el estigma social y es uno de los factores principales que hacen que, pese a toda la información disponible, aún sigan muchas cuestiones planeando por nuestras cabezas. ESTIGMA no solo asociado al VIH sino también a otras infecciones de transmisión genital, al sexo, a la sexualidad, a la diversidad, los besos, los cuerpos, los abrazos, las penetraciones, el fist-fucking, los cockrings, los lapos, los latigazos, el bareback, el amor, el poliamor, la libertad sexual…, en definitiva, el ESTIGMA a las diversas formas de ser, estar, desear y amar en la vida.

¿Y cómo podemos combatir el estigma? Con conocimiento, educación e información. Pero es necesario que todo ello sea objetivo, fiable y basado en conocimiento científico para que nos de las herramientas eficaces para cuidar nuestra salud sexual a nivel físico, pero también en otros aspectos muy importantes que solemos descuidar más la salud sexual a nivel emocional y psicológico. Sentirnos bien con nuestra sexualidad en todos estos aspectos me permitirá vivir una sexualidad más sana y placentera.

¿Por dónde empezar entonces a hablar de VIH?

Diferencia VIH-Sida. ¿Qué es el VIH? ¿Cómo funciona?

El VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana, se transmite de persona a persona y provoca un cuadro de inmunodeficiencia.

Existen dos tipos: el VIH-1 y el VIH-2. El que predomina es el tipo 1, que es el más agresivo de los dos. El tipo 2 predomina en algunas regiones de África. Este virus es capaz de penetrar en los linfocitos CD4 y cumplir su ciclo vital dentro de ellos. Los linfocitos CD4 son parte de nuestros glóbulos blancos que se encargan de proteger a nuestro cuerpo de cualquier patógeno u organismo externo que pueda dañarnos. Dentro de los glóbulos blancos, estos linfocitos CD$ son “los generales” de nuestro ejército de defensas, ellos se encargan de detectar y ordenar la defensa de nuestro organismo. El virus del VIH utiliza a los CD4 para reproducirse a la vez que los destruye, mermando nuestro sistema inmunológico. De esta forma, el organismo es más vulnerable ante enfermedades e infecciones denominadas oportunistas.

El VIH no es el sida, pero la acción de este virus en el organismo sin tratamiento que lo controle puede conducir a un estado de salud que se denomina sida. El sida es el Síndrome de Inmunodeficiencia adquirido; es una fase de la infección provocada por el VIH. Una persona está en fase sida cuando sus CD4 están por menos de 200 copias y al menos presenta síntomas de dos o más enfermedades oportunistas (como puede ser una neumonía o tuberculosis).

¿Cómo se transmite?

El VIH tiene un mecanismo de transmisión muy claro y, por tanto, relativamente fácil de controlar. Es importante destacar que el virus del VIH dura muy poco fuera del cuerpo humano. Para que se transmita el VIH tienen que darse 3 factores:

1. Que la persona con la que tenemos relaciones tenga el virus y no lo tenga controlado (INDETECTABLE = INTANSMISIBLE). Es verdad que, la mayoría de las veces, desconocemos el estado serológico de las personas con las que tenemos encuentros sexuales, incluso, puede que la misma persona no se haya testado nunca anteriormente.

2. Es necesario la presencia de un fluido con capacidad de infectar. Es decir, que tenga suficiente cantidad de virus. Los fluidos que transmiten el virus son: la sangre, el flujo vaginal y el semen.

3. La vía de entrada.

La mayoría de las nuevas transmisiones son por prácticas sexuales desprotegidas.

Por tanto, el VIH NO se transmite…

  • No se trasmite por utilizar el mismo lavabo y compartir utensilios domésticos como toallas, sábanas, platos y cubiertos.
  • No se transmite por acudir a piscinas, saunas o gimnasio.
  • No se trasmite a través de la picadura de insectos, como los mosquitos, o a través de animales domésticos.
  • No se trasmite por abrazar, besar o dar la mano a una persona con el VIH.

 

¿Cómo se previene?

Pack preventivo: más allá del condón

En la actualidad, existen más herramientas que nunca con gran capacidad para prevenir el VIH y otras ITS si se utilizan bien. Encontramos estrategias clásicas de prevención a las que se añaden otras estrategias que hacen uso de los fármacos antirretrovirales como la profilaxis post-exposición, y la profilaxis pre-exposición (PrEP). 

Circuncisión masculina

Muchos estudios aseguran que la circuncisión masculina, que es una escisión quirúrgica del prepucio del pene, reduce el riesgo de contraer el VIH para los hombres hasta en un 60% siempre que se respete el periodo de abstinencia en el postoperatorio inmediato. La razón es que es posible que durante las relaciones sexuales el prepucio sufra heridas que provocan inflamación siendo una vía de entrada del VIH, además, los fluidos infecciosos (secreciones vaginales y anales y sangre) se pueden quedar atrapados bajo el prepucio y permanecer allí finalizadas las relaciones sexuales.

La circuncisión protege sólo a las personas operadas con la circuncisión (personas con pene), ya que esta intervención no hace que una persona VIH positivo tenga menos probabilidad de transmitir el virus, aunque esté operada. En los hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres, podría existir cierto efecto protector para los hombres que practican principalmente al coito anal insertivo.

Preservativos 

El preservativo, también conocido como profiláctico o condón es un dispositivo de barrera que se utiliza durante las relaciones con penetración (bucal, anal o vaginal) para reducir la probabilidad de transmisión de algunas infecciones de transmisión genital. (ITG). Existen dos tipos de preservativos:

Preservativos insertivos

Consiste en una funda de látex o poliuretano que se coloca en el pene erecto o dildo antes de la penetración y que lo cubre por completo. Si se usa el preservativo de manera perfecta y atendiendo solo al posible fallo mecánico que este pueda tener (rotura o retención), se considera que su eficacia es del 99,5%.

Ventajas:

  • Es un método seguro, avalado por sus estudios de eficacia.
  • Es muy económico y fácil de conseguir.

Inconvenientes:

  • Existe posibilidad de rotura, por lo que hay que tener cuidado con su uso. Se recomienda ponerlo con calma y utilizar lubricante hidrosoluble.
  • Las personas con alergia al látex podrán utilizar preservativos hipoalergénicos.
  • Algunas personas pueden sentir presión en el pene y sentirse molestas en sus relaciones. Por ello hay tallas que se adaptan bien a los grosores de los penes.

Preservativos receptivos

Consiste en una delgada funda transparente con dos anillos en sus extremos, cerrada en uno de sus anillos, que se ajusta a las paredes de la vagina o del ano y se puede llevar puesto hasta 8 horas. A diferencia del preservativo insertivo no queda ajustado a tensión y por la humedad y temperatura propias de la vagina se adhiere cómodamente y su presencia es casi inapreciable.

Ventajas:

  • Está hecho de poliuretano o nitrilo, por lo que es una alternativa para quienes tienen alergia al látex.
  • Protege mejor contra las ITS al cubrir más superficie de los genitales.
  • Puede permitir juegos eróticos previos y posteriores a la penetración sin necesidad de interrumpir la relación ya que se puede insertar desde el principio del encuentro puesto que no necesita que el pene esté en erección para colocarlo.
  • No es necesario retirarlo inmediatamente después de la eyaculación.
  • Viene muy lubricado, por lo que puede ser una solución en los casos de
    falta de lubricación.

Inconvenientes:

  • Es más caro que el condón insertivo.
  • Si no se coloca bien su efectividad desciende.
  • Puede causar irritaciones en el pene y/o en la vulva.
  • No es estéticamente atractivo.

Lubricantes

El uso de lubricantes reduce las posibilidades de que el preservativo se rompa y también ayuda a que la penetración sea más fácil y placentera, pero hay que tener en cuenta el tipo de lubricante. Si el preservativo es de látex (como lo son la mayoría de los preservativos insertivos), sólo deben utilizarse lubricantes de base acuosa o solubles en agua o de silicona. Nunca hay que usar lubricantes de base aceitosa (vaselina, aceite, helado, crema de manos…) puesto que pueden dañar el látex.

Hay personas que utilizan la saliva como lubricante para la penetración vaginal y anal y para otras prácticas sexuales como el fisting (introducción de la mano en el recto). Conviene saber que este uso implica un riesgo potencial de intercambio de patógenos al entrar en contacto la saliva de una persona con la mucosa vaginal o rectal de sus parejas sexuales. Esto podría incrementar el riesgo de adquirir o transmitir algunas ITS.

Si se utilizan juguetes sexuales u objetos de silicona para la penetración, no está recomendado el lubricante de silicona, pues puede dañar el juguete.

Tratamiento antirretroviral como prevención de la transmisión del VIH

El papel de los medicamentos antirretrovirales en la prevención de nuevas infecciones ha supuesto una revolución en la forma de pensar la prevención desde comienzos de esta década. Proporcionar tratamiento a las personas VIH positivas para reducir su carga viral puede ser un elemento esencial para acabar con la transmisión del virus. Desde la llegada de las terapias combinadas ha habido un cúmulo de evidencias de su efectividad para reducir la carga viral a niveles indetectables y, por tanto, impedir la transmisión del VIH aún teniendo relaciones sin protección.

Los resultados y, por tanto el mensaje, están claros. Indetectable = Intransmisible.

Diversos estudios con parejas serodiscordantes (solo un miembro de la pareja es VIH+) como el PARNERT 2 avalan esta información tras 8 años de seguimiento durante los cuales no se ha registrado ningún caso de transmisión del VIH en ninguna de las casi 1.000 parejas que participaron. Por este motivo, se recomienda el TAR inmediato a todas las personas diagnosticadas.

Diferencia VIH-Sida. ¿Qué es el VIH? ¿Cómo funciona

El VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana, se transmite de persona a persona y provoca un cuadro de inmunodeficiencia.

Existen dos tipos: el VIH-1 y el VIH-2. El que predomina es el tipo 1, que es el más agresivo de los dos. El tipo 2 predomina en algunas regiones de África. Este virus es capaz de penetrar en los linfocitos CD4 y cumplir su ciclo vital dentro de ellos. Los linfocitos CD4 son parte de nuestros glóbulos blancos que se encargan de proteger a nuestro cuerpo de cualquier patógeno u organismo externo que pueda dañarnos. Dentro de los glóbulos blancos, estos linfocitos CD$ son “los generales” de nuestro ejército de defensas, ellos se encargan de detectar y ordenar la defensa de nuestro organismo. El virus del VIH utiliza a los CD4 para reproducirse a la vez que los destruye, mermando nuestro sistema inmunológico. De esta forma, el organismo es más vulnerable ante enfermedades e infecciones denominadas oportunistas.

El VIH no es el sida, pero la acción de este virus en el organismo sin tratamiento que lo controle puede conducir a un estado de salud que se denomina sida. El sida es el Síndrome de Inmunodeficiencia adquirido; es una fase de la infección provocada por el VIH. Una persona está en fase sida cuando sus CD4 están por menos de 200 copias y al menos presenta síntomas de dos o más enfermedades oportunistas (como puede ser una neumonía o tuberculosis).

¿Cómo se transmite?

El VIH tiene un mecanismo de transmisión muy claro y, por tanto, relativamente fácil de controlar. Es importante destacar que el virus del VIH dura muy poco fuera del cuerpo humano. Para que se transmita el VIH tienen que darse 3 factores:

1. Que la persona con la que tenemos relaciones tenga el virus y no lo tenga controlado (INDETECTABLE = INTANSMISIBLE). Es verdad que, la mayoría de las veces, desconocemos el estado serológico de las personas con las que tenemos encuentros sexuales, incluso, puede que la misma persona no se haya testado nunca anteriormente.

2. Es necesario la presencia de un fluido con capacidad de infectar. Es decir, que tenga suficiente cantidad de virus. Los fluidos que transmiten el virus son: la sangre, el flujo vaginal y el semen.

3. La vía de entrada.

La mayoría de las nuevas transmisiones son por prácticas sexuales desprotegidas.

Por tanto, el VIH NO se transmite…
  • No se trasmite por utilizar el mismo lavabo y compartir utensilios domésticos como toallas, sábanas, platos y cubiertos.
  • No se transmite por acudir a piscinas, saunas o gimnasio.
  • No se trasmite a través de la picadura de insectos, como los mosquitos, o a través de animales domésticos.
  • No se trasmite por abrazar, besar o dar la mano a una persona con el VIH.
¿Cómo se previene?

Pack preventivo: más allá del condón

En la actualidad, existen más herramientas que nunca con gran capacidad para prevenir el VIH y otras ITS si se utilizan bien. Encontramos estrategias clásicas de prevención a las que se añaden otras estrategias que hacen uso de los fármacos antirretrovirales como la profilaxis post-exposición, y la profilaxis pre-exposición (PrEP).

Circuncisión masculina

Muchos estudios aseguran que la circuncisión masculina, que es una escisión quirúrgica del prepucio del pene, reduce el riesgo de contraer el VIH para los hombres hasta en un 60% siempre que se respete el periodo de abstinencia en el postoperatorio inmediato. La razón es que es posible que durante las relaciones sexuales el prepucio sufra heridas que provocan inflamación siendo una vía de entrada del VIH, además, los fluidos infecciosos (secreciones vaginales y anales y sangre) se pueden quedar atrapados bajo el prepucio y permanecer allí finalizadas las relaciones sexuales.

La circuncisión protege sólo a las personas operadas con la circuncisión (personas con pene), ya que esta intervención no hace que una persona VIH positivo tenga menos probabilidad de transmitir el virus, aunque esté operada. En los hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres, podría existir cierto efecto protector para los hombres que practican principalmente al coito anal insertivo.

Preservativos

El preservativo, también conocido como profiláctico o condón es un dispositivo de barrera que se utiliza durante las relaciones con penetración (bucal, anal o vaginal) para reducir la probabilidad de transmisión de algunas infecciones de transmisión genital. (ITG). Existen dos tipos de preservativos:

Preservativos insertivos

Consiste en una funda de látex o poliuretano que se coloca en el pene erecto o dildo antes de la penetración y que lo cubre por completo. Si se usa el preservativo de manera perfecta y atendiendo solo al posible fallo mecánico que este pueda tener (rotura o retención), se considera que su eficacia es del 99,5%.

Ventajas:

  • Es un método seguro, avalado por sus estudios de eficacia.
  • Es muy económico y fácil de conseguir.

Inconvenientes:

  • Existe posibilidad de rotura, por lo que hay que tener cuidado con su uso. Se recomienda ponerlo con calma y utilizar lubricante hidrosoluble.
  • Las personas con alergia al látex podrán utilizar preservativos hipoalergénicos.
  • Algunas personas pueden sentir presión en el pene y sentirse molestas en sus relaciones. Por ello hay tallas que se adaptan bien a los grosores de los penes.
Preservativos receptivos

Consiste en una delgada funda transparente con dos anillos en sus extremos, cerrada en uno de sus anillos, que se ajusta a las paredes de la vagina o del ano y se puede llevar puesto hasta 8 horas. A diferencia del preservativo insertivo no queda ajustado a tensión y por la humedad y temperatura propias de la vagina se adhiere cómodamente y su presencia es casi inapreciable.

Ventajas:

  • Está hecho de poliuretano o nitrilo, por lo que es una alternativa para quienes tienen alergia al látex.
  • Protege mejor contra las ITS al cubrir más superficie de los genitales.
  • Puede permitir juegos eróticos previos y posteriores a la penetración sin necesidad de interrumpir la relación ya que se puede insertar desde el principio del encuentro puesto que no necesita que el pene esté en erección para colocarlo.
  • No es necesario retirarlo inmediatamente después de la eyaculación.
  • Viene muy lubricado, por lo que puede ser una solución en los casos de
    falta de lubricación.

Inconvenientes:

  • Es más caro que el condón insertivo.
  • Si no se coloca bien su efectividad desciende.
  • Puede causar irritaciones en el pene y/o en la vulva.
  • No es estéticamente atractivo.

Lubricantes

El uso de lubricantes reduce las posibilidades de que el preservativo se rompa y también ayuda a que la penetración sea más fácil y placentera, pero hay que tener en cuenta el tipo de lubricante. Si el preservativo es de látex (como lo son la mayoría de los preservativos insertivos), sólo deben utilizarse lubricantes de base acuosa o solubles en agua o de silicona. Nunca hay que usar lubricantes de base aceitosa (vaselina, aceite, helado, crema de manos…) puesto que pueden dañar el látex.

Hay personas que utilizan la saliva como lubricante para la penetración vaginal y anal y para otras prácticas sexuales como el fisting (introducción de la mano en el recto). Conviene saber que este uso implica un riesgo potencial de intercambio de patógenos al entrar en contacto la saliva de una persona con la mucosa vaginal o rectal de sus parejas sexuales. Esto podría incrementar el riesgo de adquirir o transmitir algunas ITS.

Si se utilizan juguetes sexuales u objetos de silicona para la penetración, no está recomendado el lubricante de silicona, pues puede dañar el juguete.

Tratamiento antirretroviral como prevención de la transmisión del VIH

El papel de los medicamentos antirretrovirales en la prevención de nuevas infecciones ha supuesto una revolución en la forma de pensar la prevención desde comienzos de esta década. Proporcionar tratamiento a las personas VIH positivas para reducir su carga viral puede ser un elemento esencial para acabar con la transmisión del virus. Desde la llegada de las terapias combinadas ha habido un cúmulo de evidencias de su efectividad para reducir la carga viral a niveles indetectables y, por tanto, impedir la transmisión del VIH aún teniendo relaciones sin protección.

Los resultados y, por tanto el mensaje, están claros. Indetectable = Intransmisible.

 

Prueba del VIH

El test de VIH es un método preventivo más, ya que conocer el estado serológico produce que la persona pueda seguir un tratamiento y seguimiento médico adecuado y un Diagnóstico Precoz que posibilita un mejor afrontamiento de la epidemia. No sólo es importante, realizarse un diagnóstico de VIH, si no también tener en cuenta un diagnostico efectivo de otras ITS; ya que una ITS o ITG puede ser vía de entrada para otras.

A pesar de que hacer el test favorece diagnosticar y tratar precozmente la infección, prevalece el estigma y el rechazo personal y social hacia esta enfermedad. El hecho de hacerse la prueba supone someterse a un juicio preformado, por el simple hecho de querer conocer su uno/a está infectado/a o no. La amenaza del estigma impide la realización de la prueba: aunque no dé un resultado positivo, la persona ya ha sido juzgada (por sí misma y por otros) como potencialmente infectada, lo que se interpreta como “inmoralidad”, “promiscuidad”, “falta de conciencia o de responsabilidad”, etc. El estigma asociado a la enfermedad prevalece sobre el riesgo real de contraer la enfermedad, y al minimizar el riesgo, quitamos importancia a la realización de la prueba, al diagnóstico y a los beneficios de un tratamiento precoz.

Por tanto, no sólo hay que ofrecer test sensibles y rápidos como los que disponemos, sino intentar que cambie la percepción que tenemos del VIH y de las consecuencias de hacerse una prueba. Como educadores en salud contamos con diferentes modelos y teorías de cambios de comportamientos. La disponibilidad de información sobre la infección es sólo la primera de ellas. Puedes acudir a nuestros Centros CASA para realizaros la prueba de forma anónima y gratuita, mediante cita previa.

 

¿En qué consiste? Se trata de una prueba sencilla que, en general, utiliza una pequeña cantidad de sangre o saliva para determinar la presencia del virus. En 20 minutos se obtiene lectura del resultado. Igual que en el resto de pruebas, se requiere confirmación de un positivo con otro tipo de prueba.

¿Quién debe hacérselas?

Hay autoridades sanitarias que recomiendan que toda la población debería hacerse la prueba al menos una vez en la vida. En cualquier caso, se trata de un acto voluntario y está especialmente recomendado en los siguientes casos:

  • Haber compartido material de punción.
  • Haber mantenido relaciones sexuales con penetración sin protección.
  • Haber presentado una infección de transmisión genital o sexual.
  • Tener pareja estable y querer dejar de usar el preservativo con ella.

¿Cuándo hacérmela?

Hay un periodo en el que podemos tener el VIH y, sin embargo, que las pruebas no lo localicen. Es lo que conocemos como período ventana: el tiempo que hay que esperar tras la última práctica de riesgo para obtener un resultado concluyente.

El periodo ventana difiere según la prueba

Con pruebas de tercera generación (sólo anticuerpos; mucosa bucal y algunas con muestra de sangre), hay que esperar 90 días tras la práctica de riesgo para obtener un resultado concluyente.

Con pruebas de cuarta generación (con antígeno, muestra de sangre), en 45 días el resultado es concluyente en un 99,8% y del 100% tras los 90 días.

Si hemos tenido práctica de riesgo para VIH, es importante hacernos la prueba sin que transcurra mucho tiempo tras el periodo ventana porque:

  • Permite un rápido acceso al tratamiento, de tal manera que el virus no progresa y se protegen las defensas. Cuanto antes se inicie el tratamiento, mejor respuesta habrá a éste y la calidad de vida aumentará. Recordemos: la mitad de los diagnósticos de VIH+ en España son tardíos.

  • Una persona con VIH con tratamiento durante varios meses, y con una respuesta eficaz al mismo, consigue lo que se conoce como carga viral INDETECTABLE, unos niveles mínimos de VIH. Una persona con carga viral indetectable de forma mantenida NO TRANSMITE el VIH.

  • Durante los primeros meses de la infección, es más fácil transmitirlo. Si una persona sabe que tiene VIH, en esos primeros meses se pueden evitar infecciones en otras personas

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Drogas afrodisiacas

Drogas afrodisiacas

A lo largo de la historia muchos productos han sido utilizados con fines supuestamente afrodisiacos. La miel, el chocolate, las ostras, el ajo, la canela, la nuez moscada, el cuerno de rinoceronte o los nidos de golondrina…son ejemplos de una lista casi interminable de alimentos, especias y productos exóticos utilizados por distintas culturas para incrementar el deseo o el rendimiento sexual.

A nivel científico, ninguno de estos productos ha demostrado las propiedades que se les atribuyen. Tampoco el ginseng, los extractos de Gingko biloba , la yohimbina ni ninguno de los preparados que, en tiempos más recientes, se publicitan como estimulantes del deseo o rendimiento sexual. De hecho no existe ninguna sustancia en la que se haya demostrado un efecto afrodisiaco específico o selectivo.

Es cierto que algunas drogas, a dosis bajas, pueden producir efectos desinhibitorios o euforizantes. El ejemplo más cercano es el del alcohol. Algunas personas pueden sentirse más lanzadas o excitadas al consumir ciertas sustancias, pero no hasta el punto de producir un efecto específico, selectivo y directo sobre el deseo sexual.

Los efectos de algunas drogas pueden influir de forma directa en la sexualidad.:

Los poppers relajan la musculatura lisa y facilitan la penetración anal.

La testosterona también puede, en varones, incrementar el deseo sexual. Pero este efecto (excepto en personas con niveles bajos de esta hormona por alguna enfermedad) es sólo temporal y se acompaña de efectos adversos importantes tanto a nivel físico como psicológico.

La testosterona también se ha utilizado, en dosis bajas y en forma de parches, para el “deseo sexual inhibido” en mujeres aunque existe controversia tanto sobre la existencia real de este trastorno como sobre la eficacia de este tratamiento.

Algunos fármacos (sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo) facilitan la erección en varones. Pero se trata de un efecto puramente “mecánico” que sólo se manifiesta ante un estímulo sexual adecuado.

Otros fármacos tienen un efecto contrario: los opiáceos (morfina, oxicodona, fentanilo, heroína…) producen disminución del deseo sexual, dificultad para la erección en los varones y alteraciones del ciclo menstrual en las mujeres.

Con respecto a las drogas utilizadas en contextos de chemsex , tampoco existen pruebas de que tengan efectos afrodisiacos. Muchas descripciones sobre sus efectos en artículos de prensa sugieren que, bajo sus efectos, las personas son víctimas de una excitación sexual irrefrenable que les hace perder todo control y se convierten en esclavos de sus más bajas pasiones.

La realidad es bien distinta. Casi ninguna de estas drogas es nueva y la mayoría han sido utilizadas en medicina desde hace al menos 50 años. Su uso recreativo también tiene décadas y las propiedades afrodisiacas han pasado inadvertidas hasta la llegada del “chemsex”. Un poco sospechoso…¿no?

La metanfetamina, por ejemplo, fue utilizada en soldados y pilotos durante la Segunda Guerra Mundial para incrementar el rendimiento físico de las tropas. También se utilizó como adelgazante por sus propiedades para inhibir el apetito, aunque fue retirado del mercado por sus efectos adversos y potencial de dependencia. En la actualidad la metanfetamina se utiliza como fármaco de segunda línea en el tratamiento de la hiperactividad en algunos países como en Estados Unidos. No se han comunicado casos de “descontrol sexual” en soldados, amas de casa estadounidenses con sobrepeso ni niños hiperactivos en los últimos 70 años.

Por otra parte el abuso y dependencia a metanfetamina constituye un problema de Salud Pública en el Sudeste Asiático. La forma de uso es más parecida a la del heroinómano europeo de los 80 (asociado a desestructuración social, marginación, desempleo, delincuencia…) que al del chemsex. Finalmente, hay pruebas documentadas del uso de metanfetamina por parte de destacados personajes del siglo XX (Marilyn Monroe, Adolf Hitler, Judy Garland, André Agassi, J.F. Kennedy, Elvis Presley…). En sus biografías se destacan más problemas en unos casos que en otros pero en ningún caso se relaciona su consumo con orgías, adulterio ni excesos sexuales.

El GHB se utiliza como medicamento para humanos en algunas formas graves de narcolepsia y otros trastornos del sueño. Está comercializado y aprobado por la Agencia Española del Medicamento sin ninguna referencia a “efectos afrodisiacos” en su ficha técnica. Lo mismo sucede con la ketamina, utilizada en ginecología, pediatría, anestesia (tanto en humanos como en animales) desde mediados del siglo pasado.

Por otra parte el uso recreativo de GHB se remonta a los años 90 del siglo XX (bautizado en la prensa con el desafortunado nombre de “éxtasis líquido”) Como el GHB, la mefedrona irrumpió como sustituto del éxtasis (3,4-metilendioximetanfetamina, MDMA) hace 10 años , ante la escasez de esta última. Ambas fueron drogas de clubbers y ravers ,que apreciaron sus efectos para amplificar las sensaciones sobre la pista de baile pero que también pasaron por alto los supuestos efectos afrodisiacos.

Con todas estas consideraciones, no pretendemos negar el potencial de estas (y otras) sustancias como estimulantes sexuales. Pero sí poner las cosas en perspectiva, y señalar que los efectos de las drogas tienen que ver muchas veces con elementos de tipo social y cultural (expectativas, percepción social, motivaciones del usuario, experiencias previas…) que con elementos puramente farmacológicos. No hay droga capaz de alterar la percepción y el deseo sexual hasta el punto de lo incontrolable, al menos que ese sea precisamente el efecto que el usuario está buscando.

Érase una vez…el sexo con drogas: ¿Hay que tener miedo al G?

Érase una vez…el sexo con drogas: ¿Hay que tener miedo al G?

Érase una vez…el sexo con drogas: coleccionable por fascículos.

Estrenamos una nueva sección periódica en nuestro blog. En ella ofreceremos consejos de reducción de riesgos sobre problemas frecuentes que pueden encontrar las personas que utilizan drogas en contextos recreativos y/o sexuales. La idea del fascículo es que con el tiempo los usuarios pueden coleccionarlos y así hacer su propia guia con las sustancias que les interesa, ya no les pasara la desagradable sensación del “no lo sabía”.

 

Fascículo I : ¿Hay que tener miedo al G?

 

Comenzaremos por una de las circunstancias más graves y frecuentes, tanto en clubs y discotecas como en fiestas sexuales: la intoxicación por GHB.

La intoxicación por GHB/GBL se caracteriza (como la intoxicación alcohólica) por disminución del nivel de conciencia. En los casos más leves la persona estará abobada, achorrada, atontada o adormilada. Pero en los más graves puede llegar al coma profundo y tener consecuencias fatales.

En este primer fascículo explicaremos en primer lugar la diferencia entre el GHB y el GBL. Después abordaremos los motivos que hacen que intoxicarse sea tan frecuente y ofreceremos pautas para minimizar las probabilidades de que se presente este problema.

El fásiculo se divide en cuatro módulos.

 

Modulo 1: Veo veo… – ¿Que ves? – Una cosita que empieza por G… (¿GHB o GBL?)

Intoxicarse con GHB/GBL es uno de los problemas más frecuentes al utilizar estas drogas. Por simplificar, hablaremos de “G” para referirnos a ambas sustancias aunque existen diferencias entre ambas.

El GHB (gamma-hidroxibutirato) es una droga ilegal y, por este motivo, su presencia en el mercado es rara. Tiene un sabor neutro, ligeramente salado.

El GBL (gamma-butirolactona) es su precursor químico inmediato, un compuesto químico con múltiples aplicaciones en química e industria. Al contrario que el GHB, no está prohibido y su adquisición es relativamente sencilla. El GBL se transforma completamente en GHB en contacto con los ácidos del estómago. Esto explica que la mayoría del “G” disponible no es GHB, ya que la Policía no suele registrar o cachear dentro de los estómago. El GBL tiene un sabor indescriptible, nauseabundo y sin diluir es muy corrosivo: disuelve algunos tipos de plástico y puede dañar la piel o las mucosas. Debe utilizarse siempre bien diluido en agua o en algún refresco (pero nunca con bebidas alcohólicas) e ingerirse al ritmo de una cerveza o una copa (nunca de golpe).

 

Modulo 2: Visualización mental para fiesteros imaginativos

Imagine el lector la siguiente situación:

Alguien te ofrece una botella llena de una bebida. Sabes que la bebida lleva una cantidad indeterminada de alcohol. La botella es opaca, lo que impide distinguir por su aspecto si se trata de vino, cerveza o licor. Y además tus sentidos del gusto y el olfato han perdido su capacidad para reconocer el sabor y el aroma del alcohol y no puedes utilizarlos para distinguir si la bebida es tequila o sidra.

En esta situación imaginaria… ¿Qué cantidad estarías dispuesto a tomarte?

Vale, el ejemplo que hemos puesto es un poco absurdo pero enseguida le verán el sentido. Respondiendo a la pregunta, es probable que muchas personas optarían por ni siquiera hacer la prueba. Otros, movidos por la curiosidad o el morbo, le darían uno o dos sorbos, o quizás algún buen trago. Pero es evidente que beberse media botella multiplica las probabilidades de acabar completamente borracho, sobre todo si la misteriosa botella llevaba orujo gallego en lugar de sidra.

El ejemplo viene al caso a la hora de explicar la intoxicación por G. En sus efectos, el G es una droga relativamente parecida al alcohol. A dosis bajas tiene efectos desinhibitorios y euforizantes, que se van transformando en torpeza y falta de coordinación al incrementar las cantidades. Con grandes dosis de bebidas alcohólicas de alta graduación o bebiendo muy rápido se van ganando papeletas para acabar la noche con un coma etílico, estado en el que la persona queda inconsciente y no responde a estímulos y que puede llegar a poner en peligro la vida.

Pero en el mundo real el alcohol no se consume en estas extrañas condiciones. Los controles sanitarios sobre el etiquetado nos informan de la composición exacta de cada producto y, en cualquier caso, mojando los labios y acercando la nariz podemos distinguir si un vaso contiene una clara de cerveza o tequila y adaptar el ritmo de consumo y las cantidades.

Por lo contrario el G no está sometido a estos controles y suele presentarse como un líquido transparente que se disuelve muy bien en agua. La botella podría contener media dosis de G, una o veinte. Así que acuérdense de este ejercicio la próxima vez que alguien les pase una bebida con “G” en una fiesta, en una sesión o en cualquier otro contexto.

 

Modulo 3: Miligramos y mililitros

Sucede, además, que el margen recreativo del G es muy escaso. Es decir, la diferencia entre la dosis que produce los efectos buscados y la dosis que te deja K.O. es muy pequeño. Con otras drogas “pasarse un poquito” puede no tener demasiadas consecuencias. Pero en el caso del G ese “poquito” implica la diferencia entre estar colocado y cachondete y quedarse completamente dormido.

Tomamos prestada esta tabla de Erowid (una de las fuentes sobre drogas más fiables de Internet) para ilustrarlo:

La tabla presenta las dosis en gramos (unidades de peso), pero ya hemos visto que el G suele presentarse en líquido (mililitros). Para convertir las unidades de peso en mililitros tocaría desempolvar los apuntes de química, calcular las masas moleculares, las concentraciones, los moles y esas cosas.

No se me asusten que ya les hemos hecho ese trabajo y lo que nos interesa se resume en la siguiente imagen:

Cada mililitro (unidad de volumen en líquido) de GBL, produce en el cuerpo 1.6 gramos de GHB. Así, dosis entre 1 y 2 ml de GBL (1.6-3.2 gr de GHB) se encuentran dentro de un rango razonablemente seguro (1). Pero al doblar la dosis ( 5 ml de GBL= 8 gramos de GHB) entramos de lleno en la dosis tóxica (2). Dosis de 10 gramos de GHB pueden ser mortales (3).

Pondremos un último ejemplo utilizando estuches de lentillas. Estos recipientes pueden contener en cada cazoleta un volumen de entre 1.5 y 2.5 ml. Es decir, el volumen total de GBL que cabe en una cazoleta da lugar a una dosis de GHB media-alta, pero el contenido en las dos puede dar lugar ya a efectos tóxicos.

Hay que hacer además otras consideraciones:

Los cálculos están hechos considerando que se utilice GBL puro, de calidad industrial. La equivalencia no es válida para GBLs de los cuales desconocemos su origen, o si están adulterados o diluidos con agua o con otras sustancias.

La velocidad y el ritmo con el que se bebe influye en la rapidez e intensidad de los efectos. El GBL nunca debe beberse solo, sino diluido en una bebida (nunca alcohólica) y a un ritmo similar al de una copa.

La presencia de otras drogas con efectos depresores multiplica los del GHB. Esto es particularmente importante en el caso del alcohol. Incluso cantidades moderadas (1-2 cervezas) potencian, de forma peligrosa, los efectos del GHB.

Nunca se deben utilizar pastillas para dormir (tipo Valium, Orfidal, Tranxilium…) hasta 4-6 horas de la última dosis de GHB por riesgo de intoxicación grave.

En muchas ocasiones el peligro está más en la forma de consumo que en la propia sustancia. En el caso que nos ocupa, es posible un consumo con un margen de seguridad razonable de GHB/GBL siempre que el usuario conozca de primera mano la pureza del producto y lo sepa dosificar de forma adecuada. De no ser así, es extremadamente probable que, tarde o temprano aparezca una intoxicación.

 

Modulo 4: Le ha dado un chungo…¿y ahora que?

De forma estricta una intoxicación por GHB/GBL debería ser tratada por personal médico. Pero también sabemos que, por diversos motivos, no es siempre el caso. Así que dejamos algunas pistas o claves que nos puedan permitir valorar, manejar y tomar decisiones en esta situación.

Si has tomado GBL/GHB y empiezas a sentirte mal (mareado, sudoroso, con dificultad para pensar)…¡PIDE AYUDA!. Comunica (a alguien de tu confianza, si puede ser) qué es exactamente lo que has tomado. Eso puede ayudar a tomar decisiones en el caso de que caigas inconsciente. Pide que te retiren a un lugar tranquilo y quédate tumbado, a ser posible de lado.

Si otra persona se ha pasado con el G, pueden darse varias circunstancias:

Que la persona puedea comunicarse de forma coherente. En ese caso le pediremos que nos diga qué ha tomado exactamente (si sólo G o alguna otra droga o fármaco más) y le preguntaremos si tiene alguna otra enfermedad importante (una subida de glucosa en un diabético podría parecerse a una intoxicación por G).

Si estamos seguros de que únicamente ha tomado G, no hay otras enfermedades y su estado de conciencia no empeora (respira de forma espontánea, responde a ordenes como “abre los ojos” o “mueve los brazos”) puede ser razonable esperar un rato. La intoxicación por G se resuelve de forma rápida al cabo de unas dos horas. Durante este tiempo la persona debe permanecer acompañada en todo momento, en posición lateral (para evitar que pudiera tragarse un vómito) y cubierto en el caso de que haga frío.

Que nos encontremos con alguien inconsciente, de quien no sabemos qué ni en qué cantidad ha tomado, que no responde cuando se le habla, al movilizarlo o a estímulos dolorosos o a quien le cuesta respirar. En cualquiera de estas situaciones, la actitud más sensata es avisar a un Servicio de Urgencias. Mientras tanto lo cubriremos y colocaremos en posición lateral. Para nadie es agradable acabar una fiesta, una sesión o un mañaneo llamando al 112, pero “esperar a ver si se le pasa” puede tener consecuencias aún mucho más desagradables.

Bien dosificado, el G resulta ser una droga recreativa con muy pocos efectos adversos, pero lo repetimos, cuidado con las dosis. Es cierto en general, pero en el caso del G es fundamental, no tomes nunca lo que te ofrece un desconocido, no por miedo, sino por desconocimiento de la dosis. Recuerda, con el G no hay “margen de error”, mejor controla el tuyo.

Mi experiencia profesional en el Chemsex

Mi experiencia profesional en el Chemsex

Mi experiencia profesional en el Chemsex

Laura colabora con EC desde el 2007, coordinó la delegación de Madrid del 2008 al 2014. En la actualidad ejerce la Coordinación del Área de Drogas de ABD Madrid. Tiene una amplia formación como psicológa y psicoterapeuta. Nos cuenta su experiencia profesional con usuarios problemáticos de chemsex:

Comenzar hablando de Chemsex, término conocido por las personas cercanas al fenómeno (usuarios, profesionales..), lleva a la necesidad inicial de definir qué es, para aquellos que no lo conozcan o no estén familiarizados: Todos estamos de acuerdo o podríamos decir que son encuentros grupales (de varias personas) entre población principalmente homosexual masculina, en los que existe conjuntamente y de forma mayoritaria entre las personas que participan, la práctica de sexo unida al consumo de drogas, y que se vienen produciendo sobretodo en casas privadas o en algunos espacios de ocio/saunas, específicos para público homosexual masculino, pudiendo tener una duración de horas o días. Teniendo en cuenta que conocemos o podríamos tener acceso rápido a información, sobre qué es el fenómeno Chemsex y cuáles son sus características (población que participa, prácticas de riesgo existentes tanto en relación al sexo como al consumo de drogas, duración de las sesiones…), yo querría centrarme en lo que la experiencia de atención psicológica a estas personas, me ha hecho poder conocer de/con ellas y poder aportar tanto a usuarios o participantes en el fenómeno, como a profesionales a través de la misma. Mi experiencia comienza en 2011 cuando atiendo en el servicio de Energy Control a una persona varón, que procede con demandas de información sobre diferentes sustancias y demanda de análisis o testado de las mismas. Las continuadas atenciones en el servicio, hacen que comencemos a charlar sobre sus consumos y hábitos personales al respecto (participación en Chemsex), apareciendo una demanda de atención psicólogica por malestar o dificultades en sus relaciones personales y sexuales y sentir emocional, en los cuales el consumo está jugando algún papel importante. Es en este momento, tiempo después (2012), cuando ambos decidimos la necesidad de comenzar a trabajar a un nivel más psicoterapéutico y clínico. Desde ese año las atenciones en consulta se suceden semanalmente y el trabajo es intenso dado el recorrido de la psicoterapia que ahora brevemente explicitaré, para que se tenga una idea del trabajo que se lleva a cabo. A partir de este caso, bien por el boca a boca, por las demandas que llegan a los servicios de ABD (Energy Control, Sepasm -Servicio Especializado de Promoción y Atención a la Salud Mental-), o porque hay más personas decididas a pedir atención, comienzan a llegar otros casos con demandas generales similares:
  • dificultades con los consumos,
  • consumo y prácticas sexuales de riesgo, ITS (infecciones de transmisión sexual),
  • compulsión en la participación en Chemsex,
  • compulsión en el uso de perfiles (online, apps de móvil) para buscar parejas sexuales
  • malestar psicológico entre otros.
En mi atención a estas personas concretas, he observado de entrada de forma mayoritaria, un uso mixto y abusivo o de riesgo de diferentes sustancias (GHB, metanfetamina, fármacos anti-impotencia, MDMA, cocaína…), llegando a ser en algunos casos un consumo vía parenteral o inyectada (slam), junto a prácticas sexuales que terminan siendo también de riesgo, bien por la dificultad de tomar las medidas preventivas necesarias en las mismas bajo los efectos del consumo, como incluso en ocasiones por la decisión propia de no utilizar dichas medidas (práctica de bareback o sexo sin protección). Además, estas personas han mostrado tener dificultades en las relaciones personales, siendo la mayor insatisfacción o malestar el deseo de conseguir un compañero sentimental y una relación comprometida (difícil de conseguir en un entorno con estas características), o incluso experimentando malestar por verse participando (ante su necesidad de relacionarse con otros varones y no sentirse solo, sentirse como un igual, y otras necesidades encubiertas que veremos referente a estas relaciones con un “otro”), en prácticas de riesgo que en otro momento no hubieran sido llevadas a cabo. Está también presente y subyace en todas las atenciones que he realizado a estas personas con problemas o dificultades en relación al Chemsex, una falta intensa en ocasiones de sentido en la vida o sentimiento comúnmente experimentado de displacer o de “no ser feliz”, que podemos entender como un estado depresivo. También son frecuentes los estados de ansiedad ante situaciones de conflicto o difíciles de resolver en el día a día y la falta de herramientas emocionales para hacer una gestión y toma de decisiones sin dañarse y protegiéndose a sí mismo. El trabajo con estas personas por tanto ha supuesto, no solo establecer pautas de control y manejo de las situaciones descontroladas de consumo y prácticas sexuales, sino entender “por qué” se producen estas situaciones, por qué aun experimentando malestar continúan llevándolas a cabo, por qué no pueden dejar de participar en Chemsex, por qué se sienten mal y no felices, qué hay que no funciona dentro de ellos mismos, por qué se sienten solos, por qué no encuentran el compañero que desean, qué es lo que pueden no estar haciendo bien, por qué se exponen al riesgo y necesitan intensidad en las experiencias……y un montón de preguntas similares que se hacen, cuando conseguimos reflexionar de una forma más profunda sobre su situación personal. Todo ello, ha hecho necesario profundizar en sus vidas y ver qué ha estado ocurriendo, qué ocurrió en su proceso de crecimiento, desarrollo y aprendizaje, qué vivencias tuvieron, cómo ha sido su proceso de aceptar su identidad homosexual y cómo ha sido la aceptación de este proceso en su entorno, con qué dificultades se han encontrado en el camino, como fue su juventud, qué herramientas les han acompañado en su proceso de vida, etc. De este trabajo, no ha sido casual encontrar la vivencia de traumas infantiles o adolescentes/juveniles, con un proceso de desarrollo de su identidad lleno de inconvenientes solo por el hecho de reconocerse homosexuales, rechazos varios por parte de la sociedad, la familia, algunos iguales, abusos en la escuela o bullying, en casos graves abusos sexuales, y una trayectoria difícil y complicada de ser vivida, que conviene revisar y dotar de las herramientas “ahora” necesarias, y carentes cuando llegan a consulta (de ahí el malestar y la problemática), todo ello para conseguir tener en la actualidad una vida saludable y con sentido para ser vivida. Si bien la gravedad de cada caso difiere, muchos de ellos comparten muchos de los aspectos reseñados, por tanto el trabajo a realizar y la exploración necesaria ha sido la misma para poder entender a cada persona. En este sentido, los consumos problemáticos, sexualidad de riesgo, participación compulsiva en Chemsex, a mi juicio, siempre aparecen como el “síntoma” de una problemática que subyace (que no se percibe, que no se ve) y que debemos entender, para poder solucionar el síntoma/problema que se ve (el que llama la atención y se percibe claramente). El uso de sustancias, así como las prácticas sexuales, pueden realizarse de una forma más saludable teniendo en cuenta y cuidando los riesgos. En este sentido son muchas las personas capaces de gestionar este uso y prácticas, sin tener mayores dificultades. Con esto quiero decir, que estoy segura de que existen personas que participan en Chemsex y saben cuidarse. Sin embargo, aquellas personas que llegan a consulta, no tienen las herramientas necesarias para gestionarlo sin riesgos. De estas últimas son de las que hablamos en este texto. Si bien la relación entre las drogas y el sexo es bien antigüa y están fundamentados bien sus riesgos en la literatura científica, en este escenario de Chemsex lo novedoso, es que se visibiliza esta combinación de químicos y sexo entre población homosexual principalmente masculina, que tienen sus propios estilos de vida y prácticas sexuales, los cuales hay que conocer sin juicios y con la mayor visión de salud posible, para poder atenderles de forma adecuada. Conocer a esta población, sus hábitos de vida y reflexionar y entender aquellas circunstancias negativas experimentadas por ellos a lo largo de sus vidas (y que a día de hoy aún viven algunas personas homosexuales), como el rechazo, desigualdades, abusos varios por parte de iguales o de la sociedad, frustraciones y un desarrollo como persona difícil en un mundo que no te acepta del todo como a uno más…., entendiendo esto, es fácil comprender que haya existido en muchos de ellos la vivencia de un proceso largo de carencias afectivas, con la falta de apoyos imprescindibles y con inestabilidades por todo ello., algo normal y que por lógica experimentamos cualquier persona cuando vivimos bajo las mismas circunstancias y con las mismas o similares influencias negativas. Estas situaciones se convierten en muchos casos, en una experiencia de vida en la que no faltan sentimientos de soledad, rabia e ira. Estas experiencias por otro lado, ocasionan en muchas personas desajustes importantes en su desarrollo, y desde ahí, desde esa vulnerabilidad, es muy fácil buscar una compensación o alivio del dolor y malestar, a través de la búsqueda de placer intenso e inmediato, para lo cual el uso de sustancias y las prácticas sexuales vienen como anillo al dedo (en muchas ocasiones cuanto mayor riesgo o más extremas son las experiencias, mayor placer comportan). Esto ocurrirá de la misma forma en cualquier persona (independientemente de su identidad sexual) que presente problemáticas psicológicas o traumáticas a lo largo de su vida y que utilice los consumos o el sexo como herramienta para experimentar placer y aliviar el dolor. Algo presente que he podido observar en las personas atendidas que participan en Chemsex además de todo lo ya señalado, es el sentimiento satisfactorio de sentirse en estos encuentros como uno más, uno más aceptado por el resto, uno más que se relaciona con “otros” y no se siente solo, uno más entre un grupo de personas donde muchas veces el estado serológico no es un problema, uno en definitiva querido y aceptado por los demás. Estas sensaciones placenteras que alivian malestares subyacentes, son las que facilitan la adicción o dependencia a las sustancias, a las prácticas sexuales de riesgo, a la participación en Chemsex, produciéndose a partir de ahí graves riesgos que en muchos casos ponen en riesgo la vida de muchas de estas personas:
  • consumos vía inyectada (slam) para obtener efectos más intensos (los cuales son también más adictivos),
  • redosificaciones que pueden acabar en una sobredosificación que en algunos casos como en el consumo de GHB pueden ocasionar rápidamente un estado de coma, mezclas de diferentes sustancias a lo largo de horas o días con los consecuentes riesgos de las mezclas,
  • falta de una buena alimentación y sueño durante los encuentros,
  • relaciones sexuales sin protección en muchas ocasiones buscadas de forma intencionada y que pueden tener distintos significados: desde una negación de la infección por VIH u otras ITS hasta personas que sólo buscan relacionarse con gente en su misma situación serológica.
  • incluso casos de abusos sexuales en estos encuentros, que aun siendo minoritarios existen y denotan situaciones muy bizarras y una violación de los derechos de las personas.
Con todo lo expuesto y entendiendo en todo momento que no estamos generalizando a todas las personas que acuden a estos encuentros Chemsex, se hace necesaria una atención lo más especializada posible (adicciones, sexualidad) y conociendo muy bien a la población con la que se trabaja. Para ello, existen propuestas de tratamiento recogidas en las Guías Clínicas NEPTUNE, -Novel Psychoactive Treatment UK Network- (2015, 2016), centradas en el uso recreativo de drogas y nuevas sustancias psicoactivas (NPS) en población LGTB, estimadas como eficaces y/o basadas en la evidencia científica. En ellas se recogen, diferentes tipos de intervenciones que han resultado eficaces en el trabajo con esta población y que en mi experiencia he aplicado, obteniendo resultados satisfactorios y la mejoría de los pacientes. Estas guías pueden ser revisadas por los profesionales que lo precisen en esta misma web, en el apartado destinado a los mismos profesionales. Es importante a mi juicio, además del uso de estas guías y como ya he mencionado anteriormente, el conocer bien los estilos y hábitos de vida de las personas con las que se trabaja., cuidar especialmente el vínculo terapéutico establecido; éste siempre ha de estar basado en el respeto, la comprensión y empatía, la incondicionalidad de la figura del terapeuta durante el proceso, el no juicio, el acompañamiento y apoyo accesible para la persona…, un vínculo tan profesional como cercano y adulto, que permita trabajar las dificultades sin adoptar posturas paternalistas, y que facilite y motive en todo momento el que la persona se haga responsable de su propio proceso, se implique y tome las decisiones oportunas para su vida. Dicho esto, señalar que concibo el trabajo psicoterapéutico con personas, como un trabajo en equipo en el que juntos vamos a investigar, entender y abordar el malestar, con el objetivo de hacerlo desaparecer y mejorar nuestra calidad de vida, dándonos la posibilidad de volver a sentirnos bien con nosotros mismos. La experiencia personal y profesional me ha demostrado que esto es posible y por ello trabajamos.

Laura Moreno

-Licenciada en Psicología. UCM 2003
-Máster en Drogodependencias. UCM 2005
-Postgrado en Psicoanálisis. Asociación Escuela de Clínica Psicoanalítica con niños y adolescentes (AECPNA). 2011. Análisis Personal (2008-2014)
-Habilitación Sanitaria por la Consejería de Sanidad y el COP (Colegio de Psicólogos) de la CAM. 2013
-Experto en Intervención Multifamiliar. CEU. 2014
-Máster en Psicología General Sanitaria. UNED. 2017

Alaska: «el último armario son las drogas»

Alaska: «el último armario son las drogas»

La celebrity de España que mas abiertamente habla sobre este tema, recibe a nuestro Doctor X para compartir opiniones sobre corrección política, sexo y drogas:  
Doctor X: Tu imagen pública es variopinta, heterogénea y contrasta con esta tendencia a clasificar las cosas en “blancas o negras”. Desde ciertos entornos se te acusa de “facha” por ser tertuliana en un programa de radio y supuestamente admiradora de Esperanza Aguirre ¿Criticar por criticar? Alaska: Lo has dicho, supuestamente… Cuando lees que alguien dice “yo no soy homosexual” si la persona no lo es tiene derecho a decirlo, no pasa nada. Cuando algo no es verdad hay que contestar, pero yo prefiero no hacerlo. Es decir, ni tengo ciertas amistades, ni tengo ciertas intenciones de voto y no las he tenido nunca pero es mejor no decirlo. Porque entonces parece que te estás metiendo en un debate para justificarlo…y por ahí, ¡no!. Es muy curioso recibir siempre las críticas de un lado. Todavía no he oído (o no me lo dicen, igual las señoras de bien son más educadas) decir: “¿cómo eres amiga de un cerrajero?” o “¿de alguien que vota a Podemos?” Es como que se da por hecho que esa crítica no existe cuando la otra parece que siempre hay que justificarla. Pero estoy encantada con la inclasificabilidad. DrX: «Incluso la ironía tuvo que acabar» se dice en una de las canciones de vuestro último disco.¿Se entenderían hoy letras como «me arrastraré, suplicaré un hombre de verdad»? o ¿»rendirse no es perder cuando lo sufre una mujer»? ¿Sería posible una canción que mezcla lesbianismo y violencia con menciones a la cosa territorial y el terrorismo como Murciana marrana? A.: (risas) Ya…y una menor de edad orinando encima de una señora como en la escena con Carmen Maura en “Pepi, Luci y Bom”.¿Podría John Waters hacer cine hoy? Hay un punto complicado en la ironía que no es el humor negro. La ironía es como esa gente que dice ahora “¡Ay!, ¡que guay Camilo Sesto!”, cuando por edad lo conocían y entonces decían “¡Eso es una mierda!”. Han pasado veinte años , sale en Cachitos de hierro y cromo y ”¡que guay!, ¡que divertido!” Eso es ironía.  La ironía a veces encierra un poco una hipocresía que es que no digas abiertamente lo que te gusta. Si te gusta Camilo, te gusta Camilo, si te gusta la Tata Golosa, te gusta y no hay ironía. Otra cosa es el humor negro, el humor salvaje. Supongo que todos tenemos un punto a partir del cual el humor nos agrede y ahí sí que es muy complejo. DrX: Pero de ahí a hacer “listas” para recomendar en fiestas de pueblos o festivales sobre canciones que no hagan apología de la violencia, del sexismo…¿Cuál es el límite entre la libertad creativa y la ofensa? ¿Entre el humor y la apología? A.: Ayer lo estaba escuchando y decían que “en cambio han recomendado las de Alaska” y yo he dicho ¡A mí que no me metan en ese lío!. Porque en Como pudiste hacerme esto a mi fue “ella” quien  le dio el golpe a él con el coche. Si llega a ser al ser al revés… Estaba leyendo que Santi Millán le tocó el culo a Yolanda Ramos y lo pusieron verde. Si le toco yo el culo a Santiago Segura nadie dice nada. Mira,  yo sé cuándo un tío es un gilipollas, que me está mirando y me da ganas de abofetearlo.  Pero también sé cuándo un tío me puede poner las manos encima de las tetas y que no pase nada. Esa es la diferencia. Pero claro, en el texto de una canción no hay intención. Por eso Twitter e Instagram son tan complicados, porque la ironía, el humor, o las miradas no te dicen cuando una persona está siendo un cerdo (o una cerda) y cuando  una persona es graciosa y simpática sin que pase absolutamente nada. Pero en este mundo virtual en el que en lugar de cinco sentidos hay uno o dos como mucho, te pierdes algo por el camino. DrX: Una foto en vuestro Instagram en la que “los chicos heterosexuales” son los que se encargan de reparar el pinchazo de vuestra furgoneta, desata comentarios sobre “discriminación a los heterosexuales”, “prejuicios tontos sobre los gays” y “homofobia”. ¿Estamos llevando lo políticamente correcto al absurdo? A.: Hasta el ridículo, porque además estamos hablando de un caso real y concreto. En nuestro caso fueron los chicos heterosexuales los que cambiaron la rueda. . Ni Nacho, ni Rafa, ni yo hicimos nada. Yo podría hacerlo porque soy un poco machirula para eso,  soy la que tiene la caja de herramientas en casa. Incluso hubo algún comentario del tipo “ella debería saber, porque tiene un heterosexual en casa que no hace nada de eso”. Obvio, si hubiera sido con las Nancys a lo mejor el comentario hubiera sido otro pero esto era real, es como si digo que “Las rubias” (Susana Reche y Topacio) han hecho algo. ¡No es por rubias, es porque lo han hecho! Pero sí, lo políticamente correcto está llegando al ridículo. Y además, aquí hay un problema, si nosotros no fuéramos homosexuales, bisexuales, etc, esto hubiera sido un escándalo. Es evidente que por nuestra parte no tiene ninguna connotación y aun así se monta, pues imagínate que lo diga, por ejemplo, Enrique Bunbury o Sabina (que no sé ni si tienen homosexuales en su grupo). En nuestro caso era un dato empírico, los heterosexuales estaban cambiando la rueda. No tengo la menor duda de que hay homosexuales que cambian estupendamente las ruedas, pero en mi grupo no,¡Punto!. ¡Es así!
DrX: He leído en una entrevista tuya que “Después de las libertades conquistadas lo que nos queda es luchar contra los cliches del mundo gay” ¿Crees que en el “mundo gay” hay más dogmatismo y estereotipos que hace 20 o 30 años? A.: Creo que ya estaban. Puedo pensar en Nacho viendo una revista gay que si la viéramos ahora no es nada estereotipada pero a él ya sí se lo parecía…claro, nada comparado a lo de ahora. Puedo pensar en aquellas manifestaciones de Barcelona en el 76 o el 77 en la que había una presencia que sigue estando en las manifestaciones, que es un tipo estereotipado como de “colectivo combativo” que no tiene nada que ver con las nada combativas que bailan, que también son otro estereotipo. Si el problema está en que es verdad que hay  estereotipos, pero es que hay un millón ¿Por qué no reflejamos todos los estereotipos? Está muy bien, no pasa nada. Incluso dentro de cada estereotipo hay minorías, pues démos también voz a las minorías  de estereotipos. Pero a veces sólo reflejan, a lo mejor lo que  decía Bruce LaBruce, esa imagen que planea un poco del gay culto, mono y aseado..pues no necesariamente. Por suerte hay de todo en todas partes. DrX: Precisamente Bruce LaBruce decía hace poco en una entrevista que el “gay ortodoxo se ha vuelto muy conservador y que ahora los extremos y las etiquetas priman sobre la ambigüedad.” ¿Estás de acuerdo? A.: Es que hay gays muy conservadores igual que hay heterosexuales muy conservadores. Es como cuando se habla de la juventud. ¿qué es la juventud? Es un tío de 18 años que quiere tener un trabajo fijo para comprarse un piso y vivir con su novia. Y también es un tío que no se plantea casarse ni con su novia ni con su novio ni tener un piso y lo que quiere es vivir con amigos y mañana Dios dirá. Y los dos tienen 18 años. Pues lo mismo pasa con el mundo LGTBI. Es la misma postura queer que defiende que el matrimonio gay no es reivindicable porque supone aburguesar. Es que hay homosexuales burgueses porque no tiene que ver con las tendencias sexuales. Incluso, para las personas trans, post trans, pre trans., y eso es muy debatido también, que deciden hacer una transformación hacia un sitio en el que están más cómodas para ser como cualquier señor o cualquier señora y lo quieren es diluirse en la normalidad de la sociedad, y hay personas que deciden hacer una transformación y hacer de ello un acto y siempre manifestar esa diferencia. Las segundas, a veces, atacan las primeras. Cada uno que haga lo que quiera. Pero yo creo que lo que dice Bruce La Bruce tiene que ver con cosas que se han conseguido y que están muy bien. El hecho de que la homosexualidad no sea solo la del underground, sino que esté presente en todos los estratos de la sociedad implica que se representan todas las fantasías de cada estrato de esa sociedad: económicas, sociales y culturales. DrX: ¿Y se puede ser gay, de derechas y votar al PP? A.: Bueno, es que los hay, están en ayuntamientos en concejalías, etc. El problema que ha habido en España,  y es la razón por la cual nunca votaré al PP, es la impugnación de la ley del matrimomio homosexual. Porque fue una impugnación ideológica moral y religiosa. Aquí no hay una derecha laica, que es lo que muchos gays pueden ser. Se puede ser un ejecutivo y creer en determinados movimientos y situaciones económicas que no pasan por la izquierda, ser un conservador a nivel económico pero que no te rijan ni las moralidades burguesas, ni las impuestas por las religiones. En España no hay un partido para esa gente, sigue existiendo esa mezcla entre derecha y cuestión religiosa, no hay otra opción. Por eso es tan difícil pertenecer al libre mercado y no tener donde agarrarte, solo al liberalismo del XVIII y del XIX, no al del XXI. DrX: Desde este punto de vista no tendría demasiado sentido la representación de “un colectivo gay” como muchas veces se pretende… A.: Pues es como el colectivo de “la juventud”,”las mujeres” o “la tercera edad”. Porque la tercera edad es algo muy interesante. La tercera edad de ahora mismo eran hippies. Por edad, biológicamente, pudieron estar en Woodstock y pudieron tomarse ácidos en Ibiza, pueden estar todavía en Goa dando bailes, o no. Igual estaban pagando un pisito con letras en el extrarradio viviendo el milagro económico español, o el milagro económico americano.  Por lo tanto me parece muy absurdo colectivizar tanto. Es necesario para entendernos, para dar a conocer las cosas, pero no puede haber nada más falso. Acuérdate de lo que Nacho siempre cuenta de cuando él era pequeño y empieza a pensar “a lo mejor” y a sentir, y a saber, y a descubrir y piensa: ”pero no debo ser gay, porque los que salen en las revistas no me gustan nada. A mi me gusta Alfredo Landa y este señor no sale en las revistas para gays”. Creo que siempre pecamos de lo mismo, da igual que sean los setenta que ahora. Incluso los setenta eran bastante más plurales en cuanto al retrato masculino y femenino que hoy en las revistas para señoras, para señores, para gays y para todo el mundo. DrX: Antes de Mario Vaquerizo en tu currículum sentimental constan, que yo sepa, un novio zombie, Frankenstein y Vampirella  ¿Tendremos que revisar la variedad afectivo-sexual en nuestra web? A.: (Risas) Podrías incluir a Chewbacca. Yo ampliaría incluso especies. Cuando haya extraterrestres entre nosotros y nos relacionemos con ellos podremos incluso hibridar. Abierta a todo. DrX: En pocas de vuestras canciones abordáis el erotismo de forma explícita. Sin embargo la complejidad de las relaciones afectivas es uno de los temas recurrentes en vuestras letras. ¿La sexualidad no os inspira a nivel artístico? A.: ¡Que curioso! Es verdad…(pensativa)…no…  y Nacho ha sido una persona mucho más mentalmente orientada hacia lo sexual que yo. Pero cuando escribe, lo hace más desde el cerebro y lo vengativo, no en la parte lúdica de la relación. Habrá que preguntárselo…

Soy tu dueña…artísticamente

DrX: Pero sí hay algunas referencias que conectan relaciones sentimentales tormentosas con elementos del mundo SM (Soy tu dueña, Me comeré tu piel, me beberé tu sangre) ¿Os interesa esa conexión entre el amor y el dolor, incluso físico? A.: Artísticamente esa conexión es muy interesante. Cualquier conexión no especialmente feliz  es mucho más interesante a nivel creativo que las explosiones de felicidad en ese sentido.  Para mi hay otras explosiones de felicidad mucho más abstractas y químicas que sí que me inspiran más. Se nota cuando la letra es mía en esas canciones aunque Nacho, alguna vez, ha hecho algún ejercicio de estilo muy bueno desde la pura teoría, sin nada de practica. Es mucho más interesante el lado oscuro para la creación que el lado luminoso DrX: Sin embargo con respecto a las drogas creo que sois el grupo que más canciones ha escrito sobre sustancias distintas: MDMA, ketamina, alcohol, 2C-B, trankimazín, LSD, heroína… A.: …y en ¿Por qué a mi me cuesta tanto?, la coca. Era un encargo específico, una película que estaba dividida en las distintas situaciones por las que pasaba un personaje. Al final no se llegó a hacer, ya sabes, la de Manuel Toledano. En nuestro caso se refería al protagonista que se metía durante el fin de semana y cuando llegaba el lunes no podía parar de meterse y no podía volver a casa. Tenemos todo el espectro. DrX: Sí, pero no precisamente desde la perspectiva moralista tradicional… A.: En el caso de ¿Por qué a mi me cuesta tanto? sí se habla de una dependencia y de que la propia persona se está dando cuenta de que está atrapada. Pero la letra de Nacho es muy bonita, no está escrita como un ataque, es una reflexión de la persona. También hemos escrito otras canciones sobre ese lado oscuro que existe en las drogas, como en Cabezas Disecadas o Llegando hasta el final, que son canciones que hablan sobre la heroína. El resto son situaciones “luminosas”, la parte luminosa del aspecto. DrX: Has declarado en alguna ocasión que “las drogas te llevaron a la Universidad”. ¿Nos lo podrías explicar? A.: Es un gran titular que si se hiciera hoy, me llevaría a la cárcel. Es cierto en lo que se refiera a descubrir a Hoffmann, descubrir el LSD, ya no la teoría, sino la práctica. Yo venía con la teoría muy bien aprendida y pensando que ahí podía haber un camino y una vía, pero desde la pura teoría. Primero con Shulgin y luego con Hoffmann descubrí que era una realidad y que lo que me interesaba era…yo siempre había creído que cuando cumpliera los 25 años iba a hacer el acceso a la Universidad para estudiar Historia. En aquel momento me di cuenta de que no era sólo Historia, era también Antropología, Evolución, una especie de por qué muy grande que no pretendo resolver pero en que me apetece ahondar. Y es verdad, hay experiencias vitales que son un antes y un después y en mi caso lo es. DrX: Es cierto que este tipo de “experiencias cumbre” están descritas, aunque tampoco son muy frecuentes. Yo sólo conozco personalmente unos pocos casos (entre ellos el tuyo). A.: Acuérdate de los experimentos de Leary que mostraban que si a un sacerdote le das LSD va a tener una visión porque está en ese “trip”. Yo creo que estaba en ese camino de los 30 años y de estar pasando a otra cosa. Y que yo soy así,cada uno es como es, ya está. DrX: ¿Es cierta la historia de que Hoffmann te tiró los trastos? A.: Es cierta, pero no tiene mucho mérito porque se los tiró a todas. Me llegó a tocar el dedo gordo del pie. Además yo estaba con mi novio y  tampoco soy tan fulana como para irme así como así por unas gotas de ácido. Hoffman era muy encantador, ciertamente admiraba al género femenino y profesaba esta admiración todo lo que podía DrX: ¿Y alguna anécdota particular que recuerdes sobre Shulgin? A.: Shulgin era un amor al igual que Ann, su mujer. No los puedo separar porque los conocí juntos y los traté siempre juntos. Yo nunca conocí a Timothy Leary, pero Shulgin debe ser lo contrario. Una persona centrada, seria, que incluso no se abre hasta ver que la persona que tiene delante le da confianza, que a partir de ahí era como un gran oso abrazable. No puedo decir nada que no te pueda decir todo el mundo, porque es que es verdad, eran dos seres adorables, casi inocentes. Eran como verdaderamente la tercera edad de la que estábamos hablando y que no tiene nada que ver con las personas que ves en los medios de comunicación habituales.

Antonio Escohotado con Alaska

DrX: Antonio Escohotado también es amigo tuyo… A.: Antonio, aunque tenga cien años,  nunca va a pertenecer a la tercera edad. A Antonio siempre lo voy a ver como un joven vital y un zorro agudo, que es lo que es y siempre lo será. DrX: Este interés académico por las drogas es una de tus facetas que no es muy conocida por el gran público. Hay pocas personas que hayan conocido en persona a casi todos los personajes más representativos de la cultura psicodélica mundial. Escohotado, Shulgin, Hoffmann A.:Jonathan Ott. Me acuerdo de su biblioteca la noche que me quedé a dormir en su casa de Veracruz en Jalapa. No pegué ojo porque  cada vez que pensaba en irme a dormir decía “aaah…¿qué libro es ese?” y no podía parar. ¡Increíble! He tenido mucha suerte. Y en los congresos maravillosos del Escorial en los que luego he conocido a gente como Juan Carlos Usó. DrX: ¿Crees que es posible un uso responsable de drogas? ¿Crees que, como en tu caso, es importante saberse bien la teoría antes de pasar a la práctica? A.: El uso responsable no es un aspecto general. Todos pecamos en algo y todos tenemos ciertas debilidades. Ninguna de las drogas es una debilidad para mí, sin embargo la comida sí lo es pero es legal y lo único que hace es engordarme. Es eso que ocupa mi mente y que me obliga a hacer un esfuerzo y entonces entiendo lo que puede ser con el tabaco o con cualquier otra sustancia. Ninguna droga, ni siquiera las que me parecen interesantes hacen que yo pueda tener un interés más allá de algo tan esporádico que casi es anecdótico. Pero eso tiene que ver con mi carácter. El uso responsable primero tiene que ver con la información. Y allí es donde estamos metiendo la pata desde hace cien años. Mientras a ti te hable de drogas gente que no sabe de drogas tú te cierras y no quieres escuchar, sobre todo si eres adolescente. Si quien te habla tiene un conocimiento médico, científico, práctico, no moralista, vas a estar más dispuesto a escuchar. Pasa lo mismo con el sexo. En este caso va muy unido a cosas que ya hemos hablado. A mi me han comentado en Instagram “Ya está la facha del PP diciéndonos que nos pongamos el condón”. Si el PP no te manda poner condón ¡imbécil!, es que lo tenemos todo mezclado. No es una cosa paternalista, quien tiene experiencia y conocimientos te puede decir las verdades, las puedes escuchar o no, pero por lo menos están.

Alaska, Fernando Caudevilla y Natalia Perez de Energy Control en una ponencia sobre MDMA

DrX: Pero enfoques como el de Energy Control todavía se consideran en muchos entornos como políticamente incorrectos. A.: Pues no sé si será “políticamente incorrecto” pero creo que es lo correcto, lo que hay que hacer. Hablar abiertamente sobre tabús: la prostitución, el sexo, la ebriedad en cualquiera de sus expresiones. No sirve ocultarlas o prohibirlas, porque ni las vas a ocultar ni las vas a erradicar. Ofrecer información permite que las cosas sean lo más sanas y seguras posibles. Lo mismo, creo que nadie quiere pillar una sífilis, pero si te dicen que por masturbarte te vas a quedar ciego acabarás pillando una sífilis o cualquier otra cosa peor porque no vas a hacer caso absolutamente de nada. Yo sí tengo una cierta decepción. Tengo una edad suficiente para haber creído que con el paso del tiempo ciertas cosas, desde embarazos no deseados a enfermedades de transmisión sexual, no íbamos a tener ni que estar hablando de ellas a estas alturas. Vengo de una generación que es quizás la primera que empieza a estar informada de ciertas cosas, la primera que pilla la píldora anticonceptiva legal en España, y vale, estaba la excusa de que nuestros anteriores no tenían información. Pero ahora tenemos información y seguimos teniendo embarazos no deseados, ITS…Es más, los chicos hoy en día ni saben lo que es el SIDA. Les han contado que un tío suyo murió de SIDA, o algo del yonki de abajo del barrio pero no saben lo que es. DrX: Y hay gente joven que opina que “casi es mejor cogértelo ya porque te tomas el tratamiento y punto”. A.: A ese nivel sí que siento una gran desilusión, desde la perspectiva que me ha tocado vivir, con respecto a lo que imaginaba que iba a pasar en veinte años. DrX: “Si hasta Dios sabe lo tuyo que se entere todo el mundo” ¿En que casos crees que está justificado el outing? A.: ¡Nunca! Creo que nunca. Podría creer que en un político que ha votado determinadas leyes en contra de matrimonios, de derechos o de tratamientos, porque yo esto lo he vivido. Pertenecía a FASE (Fundación Anti Sida de España) y sé muy bien la respuesta que había en las Administraciones y las dificultades que ponían al acceso a ciertos medicamentos. Si a lo mejor se trata de un político que luego te enteras de que es gay, pues es para matarlo. Quizá en ese sentido sería un “outing moral”. Pero creo que nunca, porque yo no soy quien para meterme en la vida de nadie. Y como siempre hablamos, el outing final son las drogas. Pero en este caso tampoco estoy a favor. Cada uno que gestione su asunto como quiera. Todo sería mucho más fácil si toda la gente que no es peluquero, presentador de televisión, diseñador, bailarín contara que es gay. De hecho hoy en día ya lo ves, las señoras y los señores que van viendo por ejemplo Jesús Vázquez, un chico que ven tan mono y que en principio no es lo que ellos consideran una loca o una chica como Dulceida que es tan mona tan guapa y entonces piensan ”mira no, yo creía que las lesbianas eran todas camioneras”. Es que sigue habiendo estos estereotipos . Todo ayuda,  por supuesto ayudaría muchísimo que lo digan el fontanero y el banquero que te atiende. Pero cada uno que haga lo que quiera. DrX: El “chemsex” (entendido como uso problemático de drogas vinculado al sexo en gays) ha sido noticia en los medios de comunicación a través de reportajes más bien sensacionalistas desde hace un par de años.¿Crees que es un fenómeno nuevo y exclusivo de los gays? A: No lo he visto en profundidad, pero en general el nivel me parece como el de la “droga caníbal”. Estaba pensando  que cuando yo era adolescente, había un mundo que me fascinaba y que no alcanzaba (claro, no había Internet). Me acuerdo que vi “A la caza” con Al Pacino ¿diez veces? Imagina…esta barbaridad del fist fucking, el código de los pañuelos, hacer cruising por Central Park, hablando del sexo en grupo en un ambiente únicamente homosexual masculino , en entornos SM, con los códigos de cuero, me fascinó… Es del año 1980 y esa realidad ya existía. Hay cosas que siempre han existido y siguen existiendo. Y si nos metemos en la vorágine del sexo en heterosexuales nos encontramos con Casanova y Sade, el swinging y los clubs de intercambio de parejas…. No es nada nuevo. ¿Qué sea más o menos visible? La escala es la que cambia siempre. Es como la escala de lo que tu puedes contar en Cáñamo, tiene una repercusión distinta a si ese titular se dinamiza en otro lado. Con esto pasa lo mismo, obviamente. Si alguien nos dice a nosotros que alguien se mete popper, nos entra por un oído y nos sale por otro, forma parte de nuestra realidad. Si te lo venden en un reportaje sensacionalista con cámara oculta se convierte en otra cosa. Pero si entráramos en las alcobas de los heterosexuales de bien, los grabáramos y luego los pusiéramos en un reportaje sensacionalista la visión del sexo sería muy distinta.  ¿Qué pasa?, ¿ solamente hacen el «misionero»? Pues no… Seguramente harán cosas superguarras que están fenomenal que las hagan, pero pertenecen a su ámbito privado. Tampoco sé si la sexualidad y las drogas son más visibles en el mundo gay ahora. Si te vas a una rave cualquiera de entre chicas y chicos, o a los sitios de intercambio de parejas, las drogas (según como las tomes, que ya sabes que yo soy menos lúdica) forman parte de la vida y del ocio, de la diversión de las personas, igual que el sexo, luego es normal que haya una esfera en la que coinciden ambas. DrX: En nuestra web hemos pretendido presentar el fenómeno desde muchas perspectivas. Desde los usos recreativos y no problemáticos hasta los problemas graves. ¿Se te ocurre alguna de vuestras letras que ilustre la cara oscura de la relación entre sexo, noche y drogas? A.: Creo que no ¿Tú cual dirías? DrX: Si tuviéramos que hacer un spot para el Proyecto yo os pediría ¿Por qué a mi me cuesta tanto? A.: Ya, es de las pocas que refleja un problema. Las otras son más bien como de “San Pablo se cae del caballo y ve la luz”. Son más epifánicas. DrX: ¿Has visitado la web? A.: Sí, y me metí en penetración vaginal. En una web en principio destinada a un público gay, que también se cuente esto, me parece muy bien. Porque no solamente puede entrar en la web un chico homosexual o una lesbiana. No es algo sectario. Y me encanta la parte de imagen, las ilustraciones, cómo está montada la web. Es fácil, es simple, pero al mismo tiempo es profunda. No es una web que abras y te parezca aburrida, vas viendo que hay información. DrX: Cuando te entrevistan ¿te da mas pudor hablar sobre tus experiencias con drogas que sobre tu sexualidad? A.: Sí, porque como yo no pierdo el control nunca, ya sabes que soy germánica, estoy pensando todo el rato en las consecuencias y en los coñazos. Antes podías ser explícito en medios especializados. Hoy en día no existen y al día siguiente está el titular en Twitter sacado fuera de contexto que te lleva a que te demanden. Entonces es un coñazo. Es una de las razones por las que Nacho se está planteando no volver a conceder una entrevista en su vida. Porque no quiere estar pensando que si dice “azul” tiene que pensar “aaay….los que les gusta el azul se van a enfadar”. Así que ya veremos cuando salga el próximo disco. Una cosa que me he acordado cuando hemos hablado de esto. Tu es que eres muy pequeño. Cuando se estrenó “A la caza” con Al Pacino, yo creo que sería en Nueva York,  hubo boicot por parte del “colectivo”, por lo que decían que reflejaba. Me acuerdo perfectamente, entonces recogía noticias de todo, “el colectivo homosexual se manifiesta contra la película”. Esa hablaba de un asesino en serie que mataba maricones, que venía a justificar que como llevaban una vida tan disipada que como no los iban a matar si llevaban una vida que era lo peor. Vale, de acuerdo. Pero estás negando que hay homosexuales que van a bares de leather, que les gusta el fist fucking y que se meten poppers. Que a ti no te guste no quiere decir que no exista. Es como lasoque dicen que las maricas que tienen pluma no los representan o que en el orgullo gay no se identifican porque son todo culos  De acuerdo, puede que seas un señor con traje y no te gusta que se te represente con una transexual brasileña. Pero es que la transexual brasileña también existe. Entonces si vas a la manifestación habrá transexuales brasileñas y señores con corbata.

Alaska con Alexander Shulgin

DrX: Visto con perspectiva qué crees es más “políticamente incorrecto” ¿Ser portada de Interviú en 1986 con el titular “He hecho el amor con una mujer” o afirmar que “Las drogas me llevaron a la Universidad”? A.: Creo que a día de hoy el último armario son las drogas. El sexo ya no porque aunque haya sectores que te estigmaticen, son sectores que no tienen nada que ver contigo. Son los que ponen una bomba en la Fresh Gallery por una Piedad. Como es un mundo que no te toca, como que da igual. Pero el mundo del ostracismo que incluye al uso de sustancias, entre las que incluyo al alcohol, que están todas alcoholizadas pero ellas no lo ven, sigue siendo una barrera infranqueable, todavía a dia de hoy, entre grupos de amigos, de compañeros de trabajo… Por eso incluso el que tiene problemas no los dice, porque no se aborda con naturalidad. Tu, como amigo, muchas veces tienes dudas, este amigo mío, ¿está bien o no está bien? Porque siempre te dirá “estoy fenomenal, yo me meto una vez al mes”…dices…”pues yo diría que todos los días”… Sigue habiendo una imposibilidad de hablar con normalidad de estas cosas. Se ve en la tele en los programas masivos donde todo el mundo es ya homosexual, bisexual, pero las drogas siguen siendo un arma de acusación. Ignoramos el uso que puedan tener las personas de ellas, sigue siendo un arma. DrX: Te dije que en esta entrevista no pretendíamos indagar sobre aspectos íntimos o personales, pero hay una última pregunta que no puedo evitar. Es lo que le preguntaron Martes y Trece a Madonna en su mítica entrevista….¿dónde se pone Alaska el termómetro cuando tiene fever? A.: En el sobaco…que es lo más triste del mundo. DrX: Vaya…pensaba que me ibas a decir “las divas nunca tenemos fever”. A.: Las divas tenemos mucha fiebre. Sigo usando el termómetro de mercurio en el sobaco…que igual es una parafilia nueva. (Entre risas) DrX: ¿Alguna intimidad inconfesable que no hayas contado en una entrevista? A.: …No tengo yo muchas intimidades. O bueno, si ponemos la webcam descubriremos que también. Lo que pasa es que no he hecho nunca nada que no esté en cualquier página porno. (otra vez risas)
TÉSTATE C

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En casa, gratuito y confidencial

¿Has practicado chemsex el último año?

¿Estás utilizando la PrEP?

¿Quieres conocer tu estado en relación al virus de la hepatitis C (VHC)?

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El proyecto piloto del CEEISCAT tiene como objetivo acercar la prueba de detección de la hepatitis C a través de la plataforma TÉSTATE a diversos grupos de gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (GBHSH). La intención es poder llegar a los grupos de GBHSH que pueden estar en riesgo de transmisión por el virus de la hepatitis C (VHC) como pueden ser los usuarios de ChemSex, los trabajadores sexuales o los hombres que toman PrEP. En el proyecto TÉSTATE C PLUS desarrollamos y evaluamos la efectividad de una intervención online de autorecogida de muestra para la realización de la prueba hepatitis C y posterior consulta online del resultado. La prueba piloto de autotest de hepatitis C estará activa únicamente en la comunidad de Cataluña, ya que está subvencionada por el Departament de Salut de Catalunya. Actualmente se está trabajando para poder ampliarlo a otros sitios del estado.

La prueba se hace en forma de autotest desde casa, gratis y de forma confidencial. Primeramente, los participantes se tienen que inscribir en la web  y pedir la prueba. Les llega a casa un kit, con todas las instrucciones necesarias para tomarse la muestra. Se toman la muestra, que consiste en un simple pinchazo en el dedo para extraer una gota de sangre. El participante nos envía la muestra al laboratorio. Finalmente, se hace la consulta del resultado online.

Utilizamos esta muestra para realizar la prueba del VHC y detectar la presencia de material genético. Un resultado positivo puede ser indicativo de infección por hepatitis C, pero no es un resultado definitivo. Para un diagnóstico definitivo es necesario confirmarlo con un análisis de sangre. Un resultado negativo es fiable si no has tenido ninguna práctica de riesgo durante las últimas dos semanas.

TESTATE C, autotest de la Hepatitis C

La plataforma ya ofrece la prueba del VIH desde finales de 2018, en todo el estado, y ya ha permitido que más de 3.500 personas tuvieran acceso a hacerse la prueba en casa, de manera confidencial y gratuita. El nuevo proyecto para la detección de la hepatitis C cuenta con el apoyo otorgado a la primera edición de la convocatoria competitiva internacional de Becas Commit de Gilead Sciences y con la colaboración de diversas ONG como Stop Sida, ABD (Energy  Control), Gais Positius y GtT-VIH.

Sesiones de encuentro sobre ChemSex

Sesiones de encuentro sobre ChemSex

Encuentros para gestionar el placer y el riesgo 

Chem-Safe y SEXus, en colaboración con el Sindicato Otras, organizan este espacio para formar a personas que practican ChemSex como agentes de salud. Las sesiones se realizarán desde una perspectiva comunitaria, a través del peer-to-peer, (‘igual a igual’) y se abordará el tema de forma integral, dando especial énfasis a la vivencia individual de la persona y a la compartida por el grupo.

Además de informar de los placeres y riesgos en el uso sexualizado de sustancias, estas sesiones también tienen el objetivo de ser un espacio de encuentro y de debate.

Serán encuentros semanales, los miércoles a las 18:00 que iniciarán el día 14 de octubre hasta el 16 de diciembre. El local donde se realizará está ubicado por la zona del metro Badal, en Barcelona.

¿Quién puede asistir a la formación?

El único criterio para poder acceder a la formación es practicar ChemSex, debido a los siguientes motivos:

  • El objetivo es mejorar de forma eficaz la prevención secundaria en estos espacios recreativos. En otras palabras, debido a sus características, quién participe de forma activa en estos espacios tiene mayor posibilidad para ejercer un trabajo preventivo.
  • A su vez, pretende ofrecer un espacio de encuentro entre iguales, que facilite el debate y compartir experiencias sin miedo a posibles juicios externos. Un lugar seguro para personas que, pese a sus diferencias, comparten vivencias similares por compartir una forma de vivir la sexualidad.
  • Además, los contenidos y la metodología de la formación están adaptados a personas usuarias, es decir, se necesita un conocimiento de trasfondo. Éste, sea consciente o inconsciente, no únicamente incluye el haberse familiarizado sobre un cierto tipo de consumo y sus contextos, también por ser personas socializadas, en mayor o menor medida, en una cultura y ocio gay.

Por último, aunque los contenidos se enfoquen a hombres cisgénero GBHSH, gran parte de sus contenidos pueden ser de utilidad para cualquier persona que participan en las ‘sesiones’.

Gestionar el placer y el riesgo

Tratar temas de salud, como el consumo de sustancias y la sexualidad, desde la moral y el prejuicio ha generado campañas de prevención basadas en elevar la ‘percepción del riesgo’, eufemismo para el concepto de meter miedo. Con el tiempo, los resultados de este tipo de campañas han demostrado que las estrategias desde la desinformación y la culpabilización son contraproducentes, por no decir que son un rotundo fracaso. Encontramos claros ejemplos en los temas a tratar. En el ámbito de las drogas, después de varias décadas con únicamente dos objetivos, la reducción de la demanda y de la oferta, nos encontramos ante un panorama donde el número de personas consumidoras y drogas disponibles en el mercado no deja de crecer. En el caso de la salud sexual, haber recibido mensajes alarmistas y que infunden miedo sobre el propio cuidado y en relación a otras personas, también es un fracaso. No empodera, ni da más información y herramientas para poder gestionar la propia sexualidad. Es decir, recibir únicamente el mensaje «ponte el condón, ponte el condón» no nos ayuda a comprender las múltiples formas de vivir nuestras sexualidades, las dificultades para desplegar estrategias preventivas, para reducir riesgos, para disfrutar del sexo y la sexualidad.

Las drogas son mucho más que un conjunto de riesgos y peligros a evitar. La sexualidad humana es mucho más que prevenir las infecciones de transmisión sexual. Las formas tradicionales de prevención han fracasado y colapsado al olvidar que existe otro elemento fundamental: el placer. Las personas toman drogas y practican sexo porque, además, tienen consecuencias gratificantes, positivas y placenteras. Pero enfocarse únicamente en el placer también es peligroso.

En la búsqueda de este placer existen, implícitamente, aspectos negativos e indeseados: los riesgos. El riesgo es la probabilidad de que aparezca un daño, y esa probabilidad puede incrementarse a través de la actitud y las decisiones de las personas.

Además de pragmático, la Gestión de Placeres y Riesgos es un abordaje basado en el principio de la realidad: las sustancias y el sexo son aspectos que han estado, y estarán, en nuestras vidas, propias o ajenas. Por eso, el objetivo desde este paradigma es ofrecer información objetiva, ajena al moralismo y paternalismo, que permita a las personas que deciden no participar en estos contextos a reafirmar su decisión o, a aquellas que deciden sí hacerlo, promocionar el desarrollo de estrategias para reducir los riesgos asociados.

Descripción de los contenidos

Los efectos de las sustancias dependen de la interacción de múltiples factores, los cuales pueden englobarse en tres dimensiones: la sustancia, el contexto y la persona. En el caso del ChemSex, una variable más se debe tener en cuenta: la sexualidad. Conocer los diferentes aspectos y variables que constituyen estas dimensiones no sólo sirven para conocer el motivo por el que una sustancia puede tener efectos diferentes en momentos diferentes. También es un pilar fundamental en la gestión de placeres y riesgos, ya que, es una potente herramienta que puede utilizarse tanto de forma preventiva como para reducir los riesgos en el consumo y en la transmisión del VIH y otras ITS.

Además, con estas dimensiones podemos comprender la dependencia como un concepto complejo, influenciado por una multitud de variables, más allá del potencial adictivo de una sustancia. De la misma forma, cuando se produce un exceso de consumo, es decir, cuando aparecen efectos no deseados por haber consumido más de la cuenta, estos factores influyen en los riesgos que pueden aparecer, ya que, no sólo dependen de sobredosificación.

Calendario

Las sustancias

14 de octubre

Estigma y mitos en el ChemSex

21 de octubre

Las drogas y sus características

28 de octubre

Consumo con cabeza

Los contextos de consumo

4 de noviembre

El ocio sexual y sus espacios

11 de noviembre

Los vínculos entre participantes

Sexualidades psicoactivas

18 de noviembre

Salud Sexual

25 de noviembre

Reduciendo el riesgo de ITS

2 de diciembre

El estigma del VIH y la serofobia

La persona usuaria

9 de diciembre

Factores de protección y vulnerabilidad

16 de diciembre

La masculinidad, la moral y el prejuicio

Estudio Méthysos

Estudio Méthysos

Investigadores del Instituto de Salud Carlos III están llevando a cabo el estudio Méthysos dirigido a hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres.

El objetivo del estudio es conocer las características del consumo de distintos tipos de drogas con fines recreativos o para sexo e identificar riesgos y consecuencias negativas para la salud, así como medidas de prevención y uso de servicios de salud.

Puedes participar tanto si consumes drogas, como si NO consumes. Tus respuestas son importantes.

Ayuda a difundir la encuesta y reenvía este mensaje a otros hombres que tienen sexo con hombres.

Haz clic en el botón para obtener más información y responder esta encuesta totalmente ¡¡ANÓNIMA!!

Cuestionario sobre uso de sustancias en personas LGTB con VIH

Cuestionario sobre uso de sustancias en personas LGTB con VIH

Os invitamos a participar en el estudio que se está realizando desde FELGTB sobre el «Uso de sustancias en personas LGTB con VIH».

Nos gustaría saber cuál es tu opinión, tu experiencia, tus necesidades en cuanto a la salud y la calidad de vida previo al periodo de confinamiento.

Toda la información que proporciones será tratada con el máximo respeto, haciendo público exclusivamente resultados a través de un informe que, con todas las respuestas, ofrecerá un análisis global y que posteriormente se hará público.

Si deseas tener una información adicional o participar enriqueciendo el estudio, puedes contactar en el 913604605.

¡Muchas gracias por tu colaboración!

Consumo de drogas durante el confinamiento por COVID-19 en los países del sur de Europa

Consumo de drogas durante el confinamiento por COVID-19 en los países del sur de Europa

Estamos viviendo tiempos excepcionales. La reciente epidemia COVID-19 y las consiguientes medidas de confinamiento tienen impactos relevantes en la salud, la economía, y a nivel social y psicológico. En este contexto, existe también una creciente incertidumbre acerca del impacto de la situación actual en términos de oferta y demanda de drogas.

Teniendo en cuenta que estos cambios drásticos pueden agravar los riesgos inherentes del consumo de sustancias, este estudio persigue analizar:

a) Cambios en la persona y en el contexto del consumo de drogas;

b) Cambios en los patrones de consumo de alcohol y otras drogas durante el confinamiento;

c) Cambios en los mercados de drogas relacionados con la epidemia COVID-19;

d) Cambios en las conductas de reducción de daños durante el confinamiento.

Este estudio está promovido por Kosmicare en colaboración con Energy Control (España) y Neutravel (Italia). Se trata de equipos de reducción de daños que trabajan con personas que usan drogas en entornos recreativos y festivos. Teniendo en cuenta la suspensión temporal de dichos contextos, los datos que proporcionará este estudio son cruciales para impulsar la adecuada adaptación de los equipos y su enfoque de reducción de daños a las dinámicas emergentes de consumo de drogas y para orientar las políticas de drogas.

Tu participación es muy importante para garantizarlo; así que, por favor, ¡ayúdanos a construir un conocimiento integral sobre el consumo de drogas durante el confinamiento!

La participación en este estudio es voluntaria. Todas las respuestas son anónimas y confidenciales, y el estudio se rige por la Ley de Protección de Datos (GDPR) de 2018. Los datos serán publicados mediante informes resaltando los principales hallazgos, en revistas científicas y presentados en conferencias y otros eventos no científicos.

Para obtener más información sobre este estudio, contáctanos por correo electrónico: [email protected]